La rebelión de los patos

La situación política de los últimos diecisiete años ha dado a Sant Roz mucha pólvora para aderezar la metralla de su pluma. Con el triunfo de la revolución Bolivariana en 1998, comenzó a entender la verdadera naturaleza de los hombres que habían gobernado a este país desde Páez. No eran hombres sino patos, gallos devenidos en patarucos o gallinas cluecas, en aves carroñeras en el sentido grotesco y nauseabundo de las que viven de las piltrafas, y en los muladares. El reciente triunfo de la oposición política venezolana en la Asamblea Nacional le inspiró este reciente trabajo que él ha llamado "La Rebelión de los Patos". Nada que ver con "Rebelión en la granja" de George Orwell, porque tanto el estilo como en en el argumento son muy diferentes. En esta novela veremos desfilar toda la gama de personajes de plumaje real (con aspecto de buitres o de águilas calvas y con dos pelucas), que dominan el negocio de los partidos desde la derecha en este corral con sus galleras, con detritus de verborreas, crímenes, traiciones y despampanantes chanchullos.

Podemos presumir como lectores y seguidores de la obra de Sant Roz, que por estas páginas deambulan con sus picos sanguinolientos y sus rapacesgarras, personajes como:

1- El gallo pataruco Agallup: engendrado por el pato Guatire-Duck, el cual fue a la vez empollado por un buitre (que podríamos identificar como Henry Ramos Allup).
2- El pato Guatire-Duck, no puede ser otro que Rómulo BEtancourt.
3- En el pato El Botarga (alguno encontrarán un gran parecido con Miguel Enrique Otero).
4- El pato El Botqueta (es muy parecido a Leopoldo López).
5- La patita Lori-Lori (con patas estilizadas, no puede ser otra que María Corina Machado).
6- La pata Lady-Force-Two (ella tan coqueta y fina, tiene que ser Lilian Tintori).
7- Míster Vergaja (puede ser cualquiera de los presidentes de Estados Unidos).
8- Don Rocke (para los conocedores de nuestra historia reciente lo registrarían como Nelson Rockefeller).
9- Gochi-Hen (es el retrato de Carlos Andrés Pérez).
Como contraparte de todos los anteriores aparace el filósofo y supuesto Cuervo Rojo de nombre ComanChe, en los que muchos podrían ver a Hugo Chávez.
El resto que lo devele y lo interprete el lector a su manera, por lo que de antemano pedimos perdón, pues, de hecho, no nos corresponde a nosotros, los editores, presumir, interpretar o suponer nada.

Sant Roz es un matemático, que de toda la vida no ha hecho otra cosa que tratar de buscar su lugar en la tierra. No nació para político y ha hecho política. No nació para profesor y se ha ganado la vida como docente. No nació para escritor y ha escrito más de treinta libros. No sabe escribir y lo hace durante treinta de las veinticuatro horas del día. Lee, subraya centenares de párrafos ansiando hacerlos suyos; trata de pensar, de no olvidar (o de olvidar, quizá lo otro), arguye, se aparta y ansía la indiferencia imposible. Puede decirse que tratando de buscar su lugar en este mundo se ha perdido, y que lo que vale sólo vale para él.