BIOGRAFÍA: "La Cultura como sepultura - Vida de Juan Félix Sánchez y Epifania Gil"

A Juan Félix Sánchez, lo descubrieron y luego sus conquistadores lo colonizaron. Con la odisea de su secuestro sus captores se catapultaron a la fama política y cultural. Le arrebataron sus obras, y tuvo que vivir arrimado en su propia casa. Aun cuando ya no le quedaba nada, persistía la leyenda de que tenía botijas enterradas, por lo que entonces junto con su compañera Epifania fue dopado, para arrancarle de sus dedos unos anillos. Enfrentados como perros rabiosos quienes se los disputaban tuvo que gritar: ¡No estoy loco! ¡No quiero más honores! ¡Déjenme en paz! Recibió el cariño de su pueblo como única verdadera recompensa. Y para darle con la muerte lo que nunca quisieron entregarle en vida, lo metieron en un féretro lujoso, como un gran capitán.