¿Mutaron?

Hasta ayer, las redes sociales –en el contexto de los grandes negocios del capitalismo– se nos presentaban y definían como plataformas neutrales de relaciones entre amistades, familiares, y entidades humanas con intereses comunes.

Pero la verdad, es que desde hace mucho tiempo que las llamadas “redes sociales” se convirtieron en redes mediáticas o redes mutantes, es decir, en mediaciones para la vigilancia y control social, medios de noticias, publicidad y propaganda; así como espacios para el cultivo de virus e intoxicación mediáticas, experimentación de las neurociencias, contagio emocional, guerra psicológica u operaciones encubiertas, guerra política, control mental, etc.

Las redes son realmente medios (tecnologías de comunicación digital: texto, imagen, audio y video) verdaderas herramientas para la reingeniería social, promoción del individualismo y el modo de vida capitalista.

En las redes, la deontología, la ética, la veracidad, la verdad, no son requisitos, en ellas conviven sin restricciones, el anonimato, las opiniones, las noticias falsas, el rumor y la manipulación, las ofensas, discriminación, el racismo, narcisismo, consumismo, la inmediatez, etc. En las que el ser humano –cualquiera sea su edad y experiencia– queda indefenso.

Las ¿redes sociales? son campos de experimentación que descubren los perfiles y gustos de los usuarios: “Si un hecho se parece a lo que tú piensas que es verdad, se hace difícil diferenciar lo que es cierto y lo que no”.

En el contexto de la guerra psicológica contra Venezuela, el Gobierno Bolivariano lleva el peso de desgaste en múltiples frentes y en las “redes” es donde hay mayor vulnerabilidad.

Recuerda: “El me gusta es el amén digital. Cuando hacemos clic en el botón de me gusta nos sometemos a un entramado de dominación. El smartphone no es solo un eficiente aparato de vigilancia, sino también un confesionario móvil”.

Una percepción para el debate. ¿Mutaron?

Autor: 

Alfredo Oliva