Se les dio mucha cuerda

Hoy tampoco se acaba el mundo, pero la verdad es que a la derecha, a esos bandidos se les dio mucha cuerda, y hay que reconocer que hay chavistas asustados, preocupados, temerosos. Hoy la derecha sale alborotada, insolente, desafiante y agresiva y nosotros andamos apocados, recogidos, duditativos, y todo porque q esos coños de la derecha se les dio mucha cuerda. Eso no debió pasar. Y es que ese pensamiento dominante optó por acojonarnos, y lamentablemente en muchos aspectos lo ha conseguido. No debimos haber llegado a eso, les dimos mucha cuerda. A la derecha nunca se le debe dejar que coja mucha cuerda porque se insolenta y se envalentona a la vez. A las 7:30 de la mañana salí a recorrer la ciudad de Mérida y no había un solo centro electoral abierto, en cambio todos los sifrinos y todas las viejas pajarracas salieron pepitas, frescas, gritonas y violentas a mentarle la madre al presidente Maduro. Con qué dolor recordé aquella época cuando nosotros salíamos de madrugada a recorrer las calles haciendo sonar la diana del combate, de la victoria. Con qué dolor, coño!

Les dimos mucha cuerda…

Así es, desde la madrugada he escuchado algunos morteros en esta ciudad de Mérida podrida y encochinada por cuatro meses de trancas y guarimbas. Ahora suenan las cornetas de los carros de lujo y de los camiones. Amanecen las pajarracas de la derecha con los rosarios colgados en sus inmensas papadas gritando: ¡Tenemos hambre, queremos libertad! Los sifrinos se colocan sus mejores zapatitos y franelas, y su gorrita caprilera (robada a los chavistas), totalmente encalambrinados y cogen hacia sus fulanos centros de votación que nadie sabe dónde carajo quedan, llevando papel, tinta y almohadillas para estampar sus huellas como quien va para un picnic o una feria.

Qué arrechera, nojoda!

 

NO SE ESCUCHÓ HOY, NOJODA, LA DIANA VICTORIOSA DEL COMBATE!