Estado y pueblo agredidos

 

Sacar pecho significa: “adoptar una actitud de orgullo o desafío, así como actuar con decisión y valor ante una situación difícil”.

El Estado, sus instituciones y el pueblo venezolano deben “sacar pecho” e ir a las organizaciones multilaterales y al mundo a denunciar la agresión, la violencia, el acoso y crímenes a que es sometida la Nación venezolana y su pueblo por parte del imperialismo, sus representaciones corporativas (económicas, financieras y mediáticas) y sus aliados apátridas en Venezuela.

Estas afirmaciones tienen soportes conceptuales y jurídicos en conceptos claves, que usted debe conocer:
Violencia, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es “el uso intencional de la fuerza o poder físico, de hecho, o como una amenaza contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, daños psicológicos, trastornos al desarrollo o privaciones”.

Crimen de lesa humanidad, según el Estatuto de Roma, es “cualquier acto inhumano que cause grave sufrimiento o atente contra la salud mental o física de quienes la sufren, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población y con conocimiento de dicho ataque”.

Tampoco debemos olvidar que los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas expresan taxativamente que: “los Estados se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”.

No existe un país –en el siglo XXI– que haya hecho tanto (Sistema Nacional de Misiones Sociales) por cumplir todos los Derechos Humanos –y satisfacer todas las necesidades inherentes– como lo ha hecho Venezuela.

¡El ataque es despiadado, un crimen contra nuestro pueblo!

Autor: 

Alfredo Oliva