¡ALERTA MÁXIMA! / En 3 claves: ¿Por qué EEUU sanciona por narcotráfico al vicepresidente de Venezuela?

La campaña reiterada del gobierno y de los principales medios de EEUU contra el actual vicepresidente Tareck El Aissami, a quien califican como un prominente narcotraficante, es parte de la guerra no-convencional contra la Revolución Bolivariana (RB) y tiene como propósito estas tres líneas clave:

  1. Posicionar a las principales instituciones del país como parte de un “Estado Forajido” ante la comunidad internacional, en un proceso similar al desarrollado en Irak en 2002-2003 o Libia en 2011 y que condujo a justificar intervenciones e invasiones armadas. Para ello se atribuye a actores fundamentales de ese Estado su participación en actividades delictivas específicas como el tráfico de drogas, fraude fiscal y violaciones a los DDHH, básicamente. El objetivo evidente es crear, a partir de acciones de información  reiterada y actos parajudiciales, una base política y social hostil a la Revolución Bolivariana y que justifique e impulse, a través de organismos y organizaciones internacionales, su liquidación.
  2. “Asesinar” moralmente el liderazgo de la Revolución Bolivariana y especialmente a aquellos cuadros que garantizan la seguridad y defensa de la Nación, bien sea a través de la FANB o del sistema de Inteligencia. El planteamiento busca descalificar y despojar de atributos de reconocimiento social a los líderes de estas instituciones que constituyen la base institucional de la formación de la República y la expresión más concreta del Estado y del aparato de gobierno. Un “prominente narcotraficante” podría tener grandes dificultades para ser obedecido.
  3. Fracturar a lo interno del chavismo (Partido, Estado y Gobierno) las líneas de mando institucional y el liderazgo político representados por estos actores y provocar así la desarticulación y la desmovilización de las fuerzas que que tienen la responsabilidad de proteger y defender al Estado revolucionario. Se trata de provocar una profunda desmoralización del bloque de fuerzas sociales, políticas e institucionales expresadas en el chavismo.

Algunas consideraciones para caracterizar el ataque contra el vicepresidente incluyen:

  • Las acusaciones contra Tareck El Aissami son genéricas, en el sentido de nunca dicen de que situaciones concretas de tráfico de drogas lo acusan.
  • Lo más concreto son las declaraciones de Makled y otro señalamiento sobre un caso que está en juicio en una corte de NYC pero sin precisar nada.
  • La supuesta sanción aprobada no afecta más allá de lo simbólico al vicepresidente: no le pueden quitar una visa que no tiene ni pueden congelarle bienes y activos que no posee en territorio estadounidense ni directamente ni a través de personas relacionadas.
  • En este momento surge un elemento adicional como la figura del testaferro lo cual tiene como fin que todo lo que se señale contra esta persona se haga extensible al vicepresidente.
  • Con esto se incorpora además a la agenda el tema de la corrupción, que es el otro gran factor que legitima la “responsabilidad de proteger” (R2P) de las potencias. Esto es crítico actualmente pues Obama dejó aprobado el decreto ejecutivo que le dió caracter global a la ley Magnitski, para sancionar a los estados que agredan a los activistas contra la corrupción.

(Tomado de La Tabla)

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