¿Dónde está la dictadura?

 

Mucho dicen los que tienen plata y quieren que los chavistas desaparezcan que la culpa de todo es que el Gobierno chavista “controla todo”. Según los sabihondos “economistas”, “expertos”, “coaches”, “empresarios”, “periodistas”, “profesores” y “monseñores”, la culpa de todos los problemas de la economía es que el Gobierno puso controles de precios y que aumenta los salarios. Esa es la definición escuálida de lo que ellos llaman “dictadura”. Ahora bien, en esta dictadura que los desespera tanto, en realidad no creo que nadie esté controlando mucho nada.

Los productos alimenticios, como los huevos, por ejemplo, suben de precio semanalmente, a veces en menos tiempo. ¿Dónde está la dictadura? En el caso del pan, las colas en las panaderías no son porque el pan esté “regulado” o “controlado”, ni tampoco porque no haya harina de trigo, como dicen los panaderos. La cosa es que no les da la gana de vender pan porque “ahorita es muy jodido vender pan”, como dijo el encargado de la panadería cerca de mi casa. Y lo “muy jodido” es que le quieren ganar mucho para que la crisis que vive todo el país no les pegue a ellos en ninguna medida sino, solamente, a quienes les compran a ellos. Listo. Hacen dulces, pastelitos, galletas, tortas, todo bastante, pero no pan.

¿Y la dictadura? Bien, gracias.

Igual pasa con el café. El café que se consigue por cualquier parte cuesta mínimo 13 mil bolos el kilo porque dice en el empaque que es “gourmet” o “premium”, es decir, un café arrechísimo. Café normal no hay. ¿Quién controla que los que fabrican y venden no hagan tanto café “gourmet” sino que se pongan a producir más café del menos sifrino para que el precio sea más normal? La dictadura no se ocupa de eso.

Otro caso: si sale en las noticias que inspeccionaron las plantas de las empresas privadas que fabrican pasta en el país y el funcionario dijo que las mismas “están produciendo al 100% de su capacidad”, ¿por qué la pasta “nacional” no se consigue en los abastos y supermercados? Se consigue haciendo una burro de cola full de bachaqueros para que te den un solo kilo. Pero adentro hay bastante pasta “importada” bien cara a nuestra disposición. ¿Será que la dictadura se engaña a sí misma?

Como estos ejemplos se pueden poner muchos. Cualquier cosa que uno vaya a comprar aumenta de precio en cuestión de pocos días. Y la cosa aprieta cada vez más. El asunto no es que hay controles, yo creo que más bien lo que hay es falta de controles. Los “empresarios” y comerciantes hacen básicamente lo que les da la gana. Y en los pocos días que van de enero de 2017 han acelerado delincuencialmente la espiral especulativa. Los alimentos están en manos de unas mafias de fabricantes, distribuidores, bachaqueros y minoristas, todos encadenados. Eso todo el mundo lo ve y le echa la culpa a la dictadura.

Pero la dictadura comunista que tenemos no persigue ni mete preso a nadie, sino que parece que espera que “la mano invisible” regule las cosas con el pasar del tiempo.

letraordinaria.blogspot.com

 

Autor: 

Angel Daniel Gonzalez

letraordinaria.blogspot.com