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Un Comentario

  1. 1

    José Gregorio Pña

    Se entiende y comparte lo leído y el fondo del análisis. Sin embargo, es deseable una mejor edición del texto, que se legible y completa.

    Una precisión meramente aritmética: NO es en la denominación «importada» o sajona que la cifra exigida sea de 1.0002 BILLONES; no, en la escala general, usada en Venezuela y en la mayoría de los países, UN BILLÓN es un millón de millones, es decir, la unidad seguida de doce (12) ceros. El millardo español, «milliard» francés (que fue la fuente de la propuesta del doctor Caldera acogida por la RAE), son mil millones, es decir, la unidad seguida de nueve (9) ceros.

    En otras palabras, si ya la cifra rebasa los nueve dígitos significativos, hablas de millardos; pero si supera los doce (12) dígitos significativos, debes hablar de BILLONES españoles (no el «billion» anglosajón, que equivale a nuestro millardo).

    Por eso, cuando el autor, erradamente, dice que la cifra Bs. S 1 002 586 782 225 710, son mil dos millardos está leyendo mal dicha cantidad y subestimándola en un orden de MIL VECES. Véase: mil dos millardos son Bs. S. 1.002.000.000; y no puede leerse en leguaje natural la cifra Bs. S 1 002 586 782 225 710, con millardos y luego millones, porque luego del duodécimo dígito significativo (centena de millón, contando de derecha a izquierda, a partir del primer entero, que es el orden de la unidad) ya debes hablar de BILLONES españoles (millón de millones).

    En cuanto a la comparación, totalmente válida y numéricamente procedente con respecto a la universidad española citada, la misma es correcta, más allá de la diferencia mínima entre los años de comparación, porque la inflación en España es mínima y, como aclara el autor, se redujeron todas las cifras a una moneda común, el USD.

    Tal comparación revela su validez cuando vemos que el resultado es que lo exigido por las autoridades de la UCLA, resulta en moneda común cien (100) veces superior a lo recibido proporcionalmente por la universidad española comparada; y esa proporción es precisamente la insuficiencia, lo faltante alegado por las autoridades de la UCLA, es decir, que esas autoridades alegan que les asignaron apenas una centésima parte de lo que pidieron; por lo que, según el análisis comparativo, se demuestra que el Ejecutivo Nacional asignó exactamente lo justo, con base el el cálculo preciso, incluso asumiendo la variabledel INPC de Venezuela.

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