Bab El―Mandeb…

Por: Miguel Jaimes Niño

La comprensión histórica no puede otorgarse a sí misma privilegio alguno,

ni la de hoy ni la de mañana. Ella misma está abrazada por horizontes

cambiantes y tiene que moverse con ellos.

Hans ― Georg Gadamer.

La guerra comienza en el Mar. Lo anormal volverá a la normalidad. El mundo en medio de una ofensiva que involucra a todo el Medio Oriente. Se anuncian los primeros pasos para el cierre del delicado punto de estrangulamiento; Bad El ―Mandeb. La región será duramente golpeada.

La normalidad cambiará La puerta de las lamentaciones, también conocida como El paso de las Lágrimas. Se espera el colapso en buena parte del Océano Índico, el mismo que va arropando a cientos de buques que esperan pasar hacia aquel encendido riesgo geográfico. La parte baja de los mapas señalan que en estas aguas donde comienzan a mojarse los pies los continentes árabes y africanos las cosas se moverán y van a cambiar en contra de Israel.

Las costas al mar igual representan escenarios no tan distantes o dispares, cuando estos se acercan a la tierra corresponde a sus ámbitos y territorios dar resultados distintos en las horas de esta guerra. Pero el mar no es sitio de esparcimiento ni son iguales sus desastres que en tierra. Allí las grandes pruebas se hunden y se lavan. Pero en tierra todo es más trágico y hay que prepararse para observar cualquier miseria.

El mar es el mayor campo de batalla, muy amplio, y nada existe para que ninguna de las condiciones militares impida a los Hutíes de Yemen llegar a cualquiera de los lugares que abrazan al Estrecho de Bad El ―Mandeb.

A millas no tan cercanas está Israel quien se verá obligado a defender su área la cual nunca quiso que nadie tocara. Sabe que aquellas aguas son un abismo donde todo ha quedado abierto y sus estrategias y orientaciones ya no podrán guardarlas, no tiene a nadie en quien confiar, las flotas de sus amigos han partido y de ninguna de las estrategias dadas podrá salir. Tras las actividades que han provocado ahora todos son sus enemigos y todos se ocultan.

Mientras en tierras de Yemen sobre llanuras sin importar los grados de inclinación o escabrosidad que se presenten, aparte de sus habitantes y centros poblados, ciudades o pueblos comunicados a través de creación de vías y caminos, todos en origen para ampliar sus rondas que van a la guerra. El valor individual de los Hutíes se ve duplicado por el número de rutas encontradas en contra de Israel. Todos sus caminos conducen a esta guerra.

Pero en los océanos los abismos son otros. Nadie pone obstáculos ni frenos para que cualquier barco de guerra tome las rutas que desee. Llegar a sus objetivos y neutralizarlos es lo importante. Una vez identificadas las rutas la tierra se achica cuando se trata de llegar a otros destinos.

Cuando estas rutas se junten para el cruce constante de navíos ya no habrá tiempo de comenzar a tener una importancia suprema y pasarán a ser llamados como puntos de estrangulamiento los cuales de tanto haber visto cruzar banderas de distintas nacionalidades se hicieron súper estratégicos y de esto se valdrá Yemen en medio de los países que los rodean para capturar su importancia. Israel da un paso hacia delante de sus pérdidas.

Por eso los estrechos o los conocidos puntos de estrangulamiento toman especial importancia a partir de Ormuz. El Cuerno de África, el paso de Bab el ―Mandeb, el Mar Rojo, El Canal de Suez, el punto de Bósforo, el Mediterráneo y el Canal de Panamá. Siete en total, toman un carácter estratégico.

Tras el conflicto del 28 de febrero del 2026 originado entre Estados Unidos de Norteamérica junto al Estado Hebreo de Israel, juntos contra la República Islámica de Irán, se desata un trance aún mayor con respecto a estos puntos de estrangulamiento. Uno de ellos es la amenaza cierta de cierre del estrecho de Bab el ―Mandeb.

Tal y como se presentan todos los escenarios subyacentes a las guerras el estrecho Bab el ―Mandeb es un punto marino que se enlaza con el Mar Rojo, al Norte con el Golfo de Adén y al Sur con el Océano Índico. Es un increíble paso de materias primas y mercancías.

Su paralización significa la inmovilización casi total del flujo energético y de buena parte del comercio internacional compuesto por cientos de productos. Pero para entender esto hay que comprender lo que significa la geografía del poder. Solo allí transita una quinta parte del petróleo del mundo y una cantidad mayor de metaneros (gas).

Grupos como los Hutíes y Ansarolá de Yemen en conjunto con el apoyo de Irán serían los primeros en generar su interrupción. Esto desataría una gran explosión de movimientos militares por la cercanía con Israel: Israel es el punto neurálgico que justificaría a cada momento su cierre.

Pero la situación comprometería trágicamente al Océano Índico y a todos los canales de navegación como el canal artificial de Suez, conjuntamente el Mediterráneo se vería seriamente comprometido. El Bab el ―Mandeb es la ruta más importante en conexión, pero también es un serio cuello de botella por el enorme y constante paso y tránsito de navieras de todas las marcas, calados y compañías. Esto lo hace el paso marítimo más delicado del mundo. En condiciones normales de un año transita el 12% del comercio mundial de petróleo.

Pero desde la historia antigua los antepasados de los anglosajones que vivían en condiciones primitivas fueron consolidando al imperio persa a través del Gran Rey Darío I. Este impulsó proyectos para conectar el mar Mediterráneo con el Mar Rojo mediante canales de navegación, en todo esto también hay que destacar el papel histórico a través de Irán.

Cuando varias rutas se cruzaban en los pasos marinos su influencia llegó a ser tan grande que desde dos puntos trazados desde cualquier superficie del globo se llegaba a sus destinos a través de los pasos oceánicos. Desde entonces sus condiciones de distancia comenzaron a ejercer influencia entre esas rutas y los puntos distantes en tierra firme. Para muchas economías el paso por estos estrechos llega a desencadenar factores superiores a la supervivencia.

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