Con nuevas amenazas, el presidente Donald Trump intensifica la hostilidad hacia Cuba y afirma que la isla “pende de un hilo”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar este jueves amenazas directas contra Cuba, al asegurar en una entrevista que “entrar y destrozar” la isla sería la única opción que le queda a su administración para forzar un cambio de políticas.
Trump, quien elogió nuevamente a las fuerzas estadounidenses en la reciente agresión contra Venezuela, insistió en que Cuba “pende de un hilo” y atraviesa “graves problemas”, declaraciones que se suman a su historial de mensajes injerencistas contra la isla.
“No creo que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar”, afirmó Trump, al ser consultado sobre si autorizaría una “cuarentena” naval similar a la aplicada contra la República Bolivariana de Venezuela.
“Son duros, un pueblo duro. Un gran pueblo”, añadió el republicano, luego de insistir en que la isla “pende de un hilo”, ha estado en problemas en los últimos 25 años y, aunque “no han bajado del todo”, cree que está “muy cerca de su propia voluntad”.
En días recientes, y ante posiciones similares de Washington, el canciller cubano Bruno Rodríguez calificó este tipo de amenazas como expresión de un nuevo orden mundial sustentado en la fuerza militar y en contradicción con el derecho internacional.
Rodríguez advirtió que las afirmaciones del mandatario estadounidense constituyen una amenaza directa contra Cuba y su pueblo, al tiempo que lo acusó de repetir narrativas falsas promovidas por grupos de interés anticubanos.
«Nuestro aguerrido pueblo, fiel a su historia de lucha, defenderá su nación frente a cualquier agresión imperialista. Por esta tierra, estamos dispuestos a dar nuestras vidas», sostuvo el diplomático el pasado 6 de enero en la plataforma X.
Las nuevas declaraciones del inquilino de la Casa Blanca intensifican el clima de hostilidad hacia América Latina y el Caribe, en medio de un escenario de tensión marcado por la agresión militar contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.

















