Miami: cunde el pánico entre los genocidas…

Control de daños: mafia anticubana gana por la mínima en Florida, donde llegó a vencer por 20 puntos
Derrota sin paliativos de toda la política militarista, de matonismo, de asesinatos en masa por el mundo, de bloqueos como el que sufre el pueblo cubano. Ese digno pueblo está sometido a una guerra brutal que justifican, desde redacciones financiadas por el Gobierno de Estados Unidos, medios como ADN Cuba y Diario de Cuba.

Sinvergüenzas y criminales que apoyan una política de muerte contra el pueblo cubano, que carece de medicamentos, de combustible, de luz eléctrica, de agua… Todo en un plan perfectamente ideado por un maquiavélico y criminal llamado Marco Rubio, que ahora esconde la cabeza.

¿Dónde estás, Marco Rubio, asesino de masas?

Pero, claro, se tienen que conformar. Tienen que hacer control de daños estos sinvergüenzas de la prensa anticubana para decirnos que en Florida han ganado ellos.

Debe ser uno de los pocos sitios, pero han ganado por la mínima.

«Los cubanoamericanos reafirman su peso político en las elecciones de medio término», nos dice este medio del Gobierno de Estados Unidos, porque lo paga el Gobierno de Estados Unidos, llamado ADN Cuba.

Sí, claro, reafirman su peso político. Han pasado de ganar por 20 puntos a ganar por 0,5, como es el caso de María Elvira Salazar: «Ha sido una noche difícil, pero hemos vencido».

«Los cubanoamericanos: Díaz-Balart y Salazar conservan ventaja en contiendas por el Congreso», leemos

Bueno, Díaz-Balart ha ganado por 1,08. Por los pelos. Bueno, y todavía veremos, porque en algunos casos puede haber recuento de votos.

Y, claro, se alegran también. Presentan todos estos medios, como Martí Noticias, que es un medio público del Gobierno de Estados Unidos para la propaganda contra Cuba, la noticia de que «James Uthmeier, el fiscal que impulsó la orden de arresto contra Raúl Castro, gana la Fiscalía General de Florida».

Se tienen que conformar con unas pequeñas victorias pírricas para poder disimular la derrota monumental que tienen por su política criminal contra las personas, de violación de derechos humanos y de violación del derecho internacional.

Son unos sinvergüenzas que están llevando al mundo a la catástrofe, incluso a una posible catástrofe nuclear.

Por eso hay que pararles los pies. Y hay que pararles los pies a todos estos sinvergüenzas que dicen ser activistas de derechos humanos en Cuba, pero que están apadrinados y pagados por los yanquis.

Sigue la maquinaria de propaganda de Washington contra el pueblo cubano
El pueblo cubano sigue siendo víctima de ellos y va a seguir siendo víctima, desgraciadamente.

Y nos lo anuncian estos medios apadrinados y subvencionados, como Periódico Cubano: «Estamos ocupándonos de Cuba. El Departamento de Estado afirma que la isla sigue siendo una prioridad para Trump en el New York Post». Sí, sí, a pesar del batacazo.

«El representante estadounidense, cuya identidad permanece bajo reserva, hizo unas declaraciones (en dichio medio) en las que afirmaba: Somos los que llevamos adelante todo el proyecto de Venezuela, mientras estaba en curso el de Irán, y ahora nos encargaremos de Cuba».

Y es que así actúa el Departamento de Estado.

Marco Rubio llama a dos o tres periodistas, como los de este medio, el New York Post, y les dice: «Te voy a dar una exclusiva».

La exclusiva es la que yo… La que yo te he seleccionado. Y tú, como un perrito faldero, me vas a decir que sí y vas a publicar lo que yo te diga.

Y esto se convierte en una noticia, en una exclusiva que luego todos estos medios de temática cubana que están pagados por el Departamento de Estado y las agencias federales reproducen, repiten una y otra vez.

Porque días antes, Donald Trump, antes de las elecciones, muy ufano, como él, que es un chulo de barrio, decía: «El régimen comunista en Cuba no va a durar mucho más. Mira lo que hicimos en Venezuela. Y existe un 0 % de posibilidades de que un integrante de la familia Castro continúe al frente de Cuba cuando yo deje el mandato presidencial».

Claro, es que para saber esto no hace falta tener mucha información, porque no hay nadie. Las posibilidades de que haya «un Castro» al frente del país ya son cero. No hay ningún Castro.

Todo es un invento.

¿Los Castro? Los Castro…

Raúl Castro está apartado, está en segunda fila, está tranquilamente en su casa en Santiago de Cuba, y no hay ningún Castro.

¿Qué Castro? ¿Sandro Castro, que es uno entre decenas de nietos de Fidel Castro, y que es dueño de un bar? ¿Ese es el Castro que gobierna Cuba?

¿Quién es un Castro? ¿Mariela Castro, que es una diputada y es la directora de un centro estatal perteneciente al Ministerio de Salud? Pero es un cuadro intermedio, como decenas de miles que hay en el país. No detenta un poder ejecutivo para nada.

Todo es un invento. Es una maquinación del Departamento de Estado que se repite en todos estos medios de la gusanera y de estos sinvergüenzas que apoyan y legitiman el genocidio que sufre el pueblo cubano.

El llamado «plan de transición»: genocidio para entregar la soberanía cubana a Estados Unidos
Y otros que apoyan el genocidio que sufre el pueblo cubano se reunían en Madrid. Ahí estaba Rosa María Payá, que presenta un «Plan de transición» para Cuba junto con otros sinvergüenzas apadrinados y subvencionados por el Gobierno de Estados Unidos, como Berta Soler, Iván Hernández Carrillo, Amor Bravo y Julio Schiling.

Todos para justificar las sanciones que sufre el pueblo de a pie de Cuba.

Los que se quedan sin luz, sin agua, sin alimentos, sin medicamentos, que no pueden acceder ahora mismo a un trasplante de riñón por culpa de estos sinvergüenzas que hablan de «transición».

¿Transición a qué? ¿A devolverle la soberanía que ya tuvo un día, cuando Cuba era una neocolonia, al Gobierno de Estados Unidos?

Ahí está Julio Schiling. Este decía el otro día que la victoria de Cuba de 130 votos contra 17, aplastante, un 88 %, era una derrota de Cuba. Una «derrota como el fracaso de la zafra de los diez millones de 1970».

No, no. Ganar en la ONU por 130 votos contra 17 es una aplastante victoria. ¡Idiota!

La prensa financiada por Estados Unidos y las acusaciones contra Cuba
¿Y cómo nos justifican las sanciones contra el pueblo cubano? Por ejemplo, diciendo que en Cuba no hay «libertad de prensa» porque «detienen periodistas».

«ADN Cuba: denuncian detención y desaparición forzada de la periodista Camila Acosta».

«Dos periodistas cubanos detenidos en dos días. ¿Qué más necesitan ver las democracias?».

Esto es CubaNet, otro medio pagado por el Gobierno de Estados Unidos.

Porque estos dos «periodistas» eran de CubaNet, precisamente: Adeth Bonne y Camila Acosta, que dicen «fueron violentamente detenidos con un día de diferencia».

Hay que decir que CubaNet es un medio financiado por el Gobierno de Estados Unidos que colabora con la guerra económica y política, incluso con la legitimación de un posible ataque militar a Cuba.

Son medios de guerra del Gobierno de Estados Unidos y, por lo tanto, el Estado cubano tiene todo el derecho a defenderse frente a ellos.

No son periodistas, son mercenarios, son propagandistas de guerra y, por lo tanto, deberán pagar por ello.

Las campañas contra la entrada de combustible en Cuba
¿Y CubaNet, este medio mercenario, y tantos otros qué es lo que hacen? Justifican el bloqueo petrolero.

Son medios realmente del Gobierno de Estados Unidos para justificar toda su política de hambre, de enfermedad, lo que están provocando en Cuba, de pobreza, de migración, de falta de recursos para recoger la basura, de apagones eléctricos interminables.

Todo ese calvario colectivo que sufre el pueblo cubano, generado en Washington e ideado en Miami, lo cubren y lo justifican todos estos medios.

Asere Noticias: otro que tal baila: «GAESA estaría quedándose con el dinero del combustible importado por las mipymes».

Periódico Cubano: «Informe apunta a que GAESA se queda con el combustible que llega a Cuba por las mipymes».

ADN Cuba: «Documentos revelan cómo el combustible de Estados Unidos llega a CIMEX a través de mipymes cubanas».

Y todo esto es una supuesta investigación. del economista Emilio Morales, vicepresidente de Cuba Siglo XXI y presidente de Havana Consulting Group, que presenta un informe titulado «El control del combustible, nuevo instrumento de presión sobre el Estado mafioso cubano».

Tú eres el mafioso y tú no eres cubano. Tú eres un anticubano. Eres un miembro de la mafia que está provocando hambre en Cuba, justificando, a través de estos informes, que haya gente que se trague lo que tú dices y que luego justifique y legitime las sanciones que sufre no el Gobierno, sino el pueblo.

¿Y qué es lo que dice este informe?

Bueno, pues que hay unas mipymes cubanas que, mediante una licencia, una autorización del Gobierno de Estados Unidos, llevan combustible a Cuba en medio de un bloqueo petrolero.

Y que luego hay entidades públicas de Cuba que canalizan parte de ese combustible, como es normal en cualquier país, ¿no?, para que acabe en ciertas gasolineras que, en Cuba, Estado socialista, son públicas.

Ah, no, pero eso les parece mal.

Y entonces, para poder decir que esto es una especie de «robo», nos dicen que GAESA, que no es más que una empresa pública del Estado cubano y, por lo tanto, propiedad del pueblo cubano, se queda con ese combustible o con ese dinero.

Siguen engañando a la gente, siguen engañando una y otra vez para justificar un genocidio.

Algún día lo van a pagar.

La campaña contra los convenios médicos cubanos para que no haya medicamentos en la Isla
Y también siguen justificando todos estos medios que el Ministerio de Salud, que los hospitales cubanos, que los policlínicos, que las salas de cirugía no puedan trabajar ni con medicamentos ni con insumos, y que la gente se muera en los hospitales.

¿Por qué? Porque justifican, apoyan, aplauden e incluso cobran dinero del Gobierno de Estados Unidos en determinados programas que están hechos para ello.

Lo hacen mediante reportajes y supuestas investigaciones periodísticas sobre los convenios médicos que tiene Cuba con otros países.

¿De dónde procede el dinero con el que se financia el Ministerio de Salud? De esos convenios. ¿Qué hacen estos pseudomedios? Generar propaganda maligna que convence a algunos gobiernos que tenían acuerdos con Cuba para romperlos. Los convencen a través de los reportajes, pero, sobre todo, mediante el chantaje y las presiones del Gobierno de Estados Unidos.

Así, rompiendo esos convenios, se acaban los ingresos y, por lo tanto, ya no hay medicamentos en los hospitales cubanos. Y todos contentos, ¿verdad?

Sinvergüenzas y criminales que sois.

Leemos: «El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, organización financiada por Washington, expone mecanismos de explotación salarial en las misiones médicas cubanas en Italia». Otra más.

Porque lo que paga la región de Calabria por estos convenios médicos hace, en primer lugar, que esos médicos cubanos vivan mucho mejor, tengan un mejor salario y puedan ahorrar al volver a Cuba. Además, aportan una cantidad a los hospitales cubanos, al Ministerio de Salud de Cuba.

Pero estos sinvergüenzas, estos sinvergüenzas del Observatorio Cubano de Derechos Humanos —me río yo: Observatorio de las violaciones que ellos hacen de los derechos humanos—, apoyan a Washington en su política asesina contra Cuba.

Ellos colaboran en que eso se destruya.

Y también colabora ADN Cuba, que es el que publica esto, o Diario de Cuba, que se alegra y justifica que Belice ponga fin a un acuerdo de servicios médicos con el régimen de Cuba.

Los apagones y las calamidades que sufre el pueblo cubano
Mientras tanto, sí: imágenes, reportajes y noticias sobre todo tipo de calamidades en Cuba que ellos mismos han provocado.

«Apagones, falta de agua, cambios escolares…» «La basura se cuela en cada estampa». «El drama de un pueblo cubano sin televisión, con electricidad por horas…» «Dios, apiádate de nosotros: Una cubana denuncia la acumulación de basuras detrás de un hospital», etcétera, etcétera, etcétera.

Así es como actúan estos medios de comunicación creados, financiados y monitoreados por el Departamento de Estado, por Marco Rubio y por la mafia de Miami.

Pero pronto se les va a acabar el cuento.

Un comentario

  1. El bien acomodado nombre de «gusanera cubano-miamera»tiene otro hermano de su misma estirpe y es «la cucarachera venezolana-miamera». Ninguna de esas repugnantes crapulas debe escapar al castigo por sus infames y cobardes acciones en la persecusión del ICE contra migrantes de diferentes nacionalidades. Y no hay que olvidar,nel papel de los asquerosos mal llamados medios de comunicación y los periodistas con moral al servicio de la mejor paga así provenga del crimen bien organizado pero al que siempre se le cuelga un hilo que la costura no puede remendar.

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