José Sant Roz
En El Mazo se lee o se leía: “AQUÍ NO SE HABLA MAL DE CHÁVEZ”… Por los vientos que soplan, en Miraflores debe estar un escrito, muy sobreentendidamente en todos los espacios, algo que debe decir: “AQUÍ NO SE HABLA BIEN DE CHÁVEZ”. Ese rutilante escrito en Miraflores, con todos los fantasmas que por allí rondan, también debe decir: “AQUÍ NO SE HABLA BIEN DE MADURO NI DE CILIA”… Porque de hecho nunca se hace.
Doña Delcy se cuida mucho de mencionar a Chávez, porque está permanentemente monitoreada por los gringos y siente en su sien la pistola nacarada del Cerdo Naranja.
¡Eso de inmolarse, NADA!
Se acaba de nombrar canciller a Oliver Blanco, dilecto amigo y asesor de don Henry Ramos Allup. Nada tiene de extraño que el referido personaje haya sido recomendado por el mismísimo Henry tomando recomendaciones del mismísimo Departamento de Estado.
Ha comenzado la reestructuración del llamado frente internacional del Ejecutivo, con grandes y significativas señales, enviadas por doña Delcy a Washington… El amor es intenso, sobre todo ahora cuando ingresa al país la otra doña, María Corina.
Hay un puje para ver quién cede más.
Todo, claro, a favor de la TRANSICIÓN.
Este pichón de político, Oliver Blanco, acaba de debutar como diplomático hace apenas dos meses atrás. Es de la derecha, insistimos. Tiene 35 años y es de la escuela política de don Henry Ramos Allup, y sépase que apenas acababan los gringos de invadir nuestro país el 3 de enero, cuando este pichón de mamut, era llamado a colaborar con el nuevo gobierno.
¡Suerte, la del tipo!
Doña Delcy envía este mensaje muy claro al mundo: “YO ESPERO QUE ESTE EQUIPO FORTALECIDO SIGA AVANZANDO EN LOS CAMBIOS Y EN LA RECUPERACIÓN GEOPOLÍTICA DE VENEZUELA, EN ÁMBITOS DE COOPERACIÓN Y AMISTAD CON TODOS LOS PAÍSES”.
El que entendió, lo vuelve a entender…
Por lo que se ve, aquí nadie está dispuesto a inmolarse, ni por el carajo. Ya ésta ha sido una norma dictada desde el propio 3 de enero por el vicepresidente in pectore don Héctor Rodríguez, por lo que doña Delcy se tiene que mover con mucho tiento, con mucho cuidado, cual elefante en una joyería.
Téngase en cuenta que todas las decisiones en relación con los negocios petroleros de los gringos con Venezuela, también son soberanamente dictaminados por doña Delcy, aunque el abominable pedófilo Trump esté diciendo todos los días que él se está llevando gratis y como le da la gana el petróleo que quiera de nuestro país. Así como también dice de manera insistente que estamos en vías de convertirnos en el estado número 51 de la unión de Mierda de los yanquis.
Así vamos, poco a poco, y un día de estos nos levantaremos con el país totalmente tomado, sin ella al mando del poder, y sin poder nosotros hacer absolutamente nada… fin de fines, camaradas…