COMPLEJO CULTURAL SIMÓN BOLÍVARPARA CAGUA…

Por: Eduardo Orta Hernández

Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto.

En el año electoral de 1995, el grupo electoral municipal, «Ciudadano Independiente de Sucre» (CIS), movimiento creado tres meses antes de las elecciones, elaboró un proyecto o perfil de gestión municipal, que se discutió y se difundió masivamente, entre otros aspectos se afirmó que la Alcaldía, como institución política, debe estar orientada hacia tres aspectos básicos:

A – Elevar la participación política de la comunidad.

B Lograr una alta calidad de vida de la población.

C – Hacer de la institución municipal una referencia de honradez y de dignidad, una escuela para consolidar la identidad nacional y los valores que nos identifican como pueblo.

En esta oportunidad me referiré al literal “B”, supra referido, “elevar la calidad de vida de la población”.

No es suficiente una gestión municipal dirigida a elevar la participación política de la comunidad, lo cual es muy importante, aunado a una administración sana, honesta y pulcra, también hay que considerar seriamente el literal “B”, la búsqueda de mejorar la vida de la población, en ese sentido, sostenemos la idea que para ello es necesario DEMOCRATIZAR EL PRESUPUESTO MUNICIPAL. De esa manera se supera una ejecución centralista, personalista o individualista, donde priva el criterio excluyente del alcalde y cuando mucho, avalado por los concejales, como fueron las gestiones en la cuarta y repetida en la quinta república, con muy pocas y honrosas excepciones, conocidas por todos.

Si deseamos un país, un municipio y un estado distinto, verdaderamente republicano, de profundo ejercicio cívico, impregnado de un ambiente de ciudadanía, de democracia humanista (como bien lo pensó el Maestro de América, Luis Beltrán Prieto Figueroa), debemos impulsar la participación y el protagonismo de toda la sociedad en todos los asuntos públicos sin excepción. En ese sentido, no puede quedar excluido los recursos económicos que administre las entidades locales, regionales y nacionales, sobre los cuales, la ciudadanía tiene derecho a saber y a decidir el monto del ingreso, la recaudación tributaria y el destino o ejecución de los mismos. Aspecto medular para todos los municipios, por ser el gobierno local el poder más cercano a la población. Espacio donde se vive, se llora, se celebra y se sufre.

Logro mayor si tuviéramos en el país una cultura sobre el verdadero ejercicio democrático, de ser así, la propuesta de la democratización del presupuesto municipal no sería una cuestión extraña, pasaría a ser parte del ejercicio de la vida diaria.

Muchos son los países que utilizan los mecanismos del internet y de las redes para que cada ciudadano, en su correo personal se entere del monto del presupuesto a ejecutarse, su destino, los gastos ocasionados y las obras realizadas, como parte de los derechos y del ejercicio democrático, incluyendo la consulta y aprobación a la población de toda obra. Lamentable que en nuestro país, en este aspecto, brilla la oscuridad, el desconocimiento y la ausencia de participación, dentro de la formalidad de la aprobación correspondiente por el órgano legislativo. No se hace mayor esfuerzo, no se ha creado una cultura de puertas abiertas, archivos a disposición, consulta, participación y protagonismo de la ciudadanía, en lo que tiene que ver al área presupuestaria.

La democratización del presupuesto necesariamente comprende la creación de institutos autónomos, con autonomía administrativa, ejecutiva y financiera, estos órganos son instrumentos en manos del pueblo para la ejecución directa del presupuesto, sin olvidar la organización comunal.

En la búsqueda de elevar la calidad de vida de la población, es esencial una gestión municipal, cuyo centro sea el hombre y la mujer, destinada a brindar satisfacciones materiales, pero también espirituales, alimentar el alma de los seres, de los habitantes, del pueblo, haciéndole agradable la vida en el encuentro con las artes.

Para el logro de fines educativo, recreativo y placentero propusimos, en el año 1995 y durante todo el tiempo que ha transcurrido hasta hoy día (aún es propicio) la construcción de un COMPLEJO CULTURAL PARA EL MUNICIPIO SUCRE DEL ESTADO ARAGUA.

La creación del Complejo Cultural “Simón Bolívar”, una solución para todo un pueblo sediento en materia cultural, cuya primera etapa comprendería una edificación de más de 2.000 metros cuadrados de construcción.

Dotado, tal complejo, de una biblioteca central, suficientemente dotada en bibliografía, que permita atender todos los niveles y modalidades del sistema educativo y del conocimiento, de las artes y del espíritu. Aún lo consideramos como un imperativo urgente. ¡¡Imagínense!! Una propuesta en el año 1995, a 31 años atrás. Hoy día, se justifica con mucha más razón, visto los distintos y múltiples centros de enseñanza y del requerimiento general del pueblo.

Complejo Cultural Simón Bolívar, provisto de una sala de concierto y espectáculos, de unas 2.000 butacas, donde se recree el espíritu y se pueda presentar los más variados eventos culturales con artistas locales, nacionales e internacionales y sobre todo, dándole preeminencia al rescate y fortalecimiento de todos aquellos valores y tradiciones que identifican a nuestro pueblo. Dotado de un salón o galería pictórica y de un taller o espacio para la enseñanza de todas las manifestaciones de las artes, como la música, la poesía, la danza y el teatro.

El complejo cultural debería contar con una imprenta municipal, con una definida POLÍTICA EDITORIAL, de publicaciones, que permitiera difundir el conocimiento y los saberes de poetas, escritores, músicos, artistas plásticos etcétera, de ayer y de hoy.

Editorial municipal instrumento de apoyo para la difusión de trabajos de investigación, contribuyendo significativamente en la divulgación de la historia insurgente, del pensamiento de Simón Bolívar, Simón Rodríguez, Aquiles Nazoa, Andrés Eloy Blanco, Pio Tamayo, Miguel Acosta Saigne, Sanoja Obediente, Iraida Vargas, Salvador de la Plaza, Héctor Mujica, Héctor Malave Mata, Miguel Acosta Saigne, Maza Zabala, Federico Brito Figueroa, entre muchos otros, y de la biografía de los héroes de la independencia y luchadores sociales de reciente época, iría al encuentro del conocimiento para la transformación, para la liberación y descolonización, que contribuya a fortalecer la identidad de nuestra patria grande, y a construir una nueva cultura diferente a la opresora, para decirlo en palabras del maestro Rodolfo Quintero, distinta a la cultura del petróleo.

El Complejo Cultural Simón Bolívar, sería un espacio para el encuentro y la conversación, la música, la pintura y la poesía, un espacio para el deleite, el aprendizaje, la pedagogía, la recreación y un auténtico y soberano lugar para el ejercicio cultural rompe cadenas.

Hoy día, lo volvemos a proponer.

Polvorín. Explosión insumisa de ideas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.

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