He aquí el manual de un Pajudo de Izquierda… no pegamos una…. Y condenados a pactar con la derecha…

José Sant Roz
Uno se cansa de poner la otra fulana mejilla. Cuando ahora veo el programa El Mazo, me dan ganas de llorar, viendo lo bueno o pendejo que hemos sido, siempre diciendo que somos muy buenos pero que la derecha no nos entiende y siempre nos está cayendo a coñazos, maltratándonos sin compasión. Las clases del Mazo son clases de catecismo: “Es que nosotros los chavistas somos gentes muy BUENAS”. Nosotros no necesitamos eso. El Mazo está convertido en una gran llorona. Sacan aquellos periódicos viejos para que la gente de hoy se apiade de las palizas que nos daban: “-Miren cómo nos mataron miles de estudiantes en la IV. Miren cómo 21 negros fueron horriblemente quemados…, miren como incendiaron CDI`s, escuelas para niños, hospitales…”. Coño, acaso la derecha va a llorar y a comprender sus monstruosas acciones, y entonces va a venir a pedir perdón y a cambiar de parecer. Ya nosotros los chavistas sabemos los mierdas que son… No tienen por qué a venir a convencernos de eso… Porque nuestra parte nosotros venimos quedando como unos desolados plañideros, sintiéndonos desamparados, qué pasaría si entonces mañana de pronto a los hijos de puta de los Delta-Force vienen y se llevan a Diosdado… ¿A llorar al valle? ¿Otro juicio en Nueva York? ¿Más cuentos?
Ya uno está sobremaneramente cansado de ser pendejo y wuebón. ¡Basta! Voy a tomar un curso para ver cómo me meto a coño de madre porque ya no creo ni en los Evangelios. Realmente quisiera volverme coño de madre como aquel Simón Bolívar de los primeros años, entre 1814-1819, a quien se cansaron de llamarlo El Demonio. A quién la infernal y degenerada Iglesia llegó a excomulgar… Pienso que deberíamos aprender las artes de Lope de Aguirre y comenzar a luchar contra este mundo de mierda con otros nervios, con otros sentimientos y valores, cansado uno de ser bueno, pendejo y pajudo, porque por ahí jamás conseguiremos nada… Siempre vamos nosotros como disculpándonos por toda la gente que nos han matado, descuartizados, quemados. Como si nosotros sintiéramos penas de ser lo que somos. Como si fuésemos los perros o leprosos de la tierra, que imploramos una dádiva, ser comprendidos. Recuerdo una ocasión en que Chávez dijo: “-Yo sí fui pendejo”, tal vez recordando el momento aquel en que sacó Cristo para perdonar a los terroristas y asesinos que dieron en golpe de estado del 11 de abril de 2002.
Lo que aquí voy a exponer, no aplica para el estado cubano que sí supo realizar una revolución profundamente arraigada en el pueblo.
En algún punto del proceso de los gobiernos de Izquierda en América Latina, por ejemplo, para que a sus miembros no se les vean tan “malos”, “represivos”, “torturadores” y fieros comunistas” comienzan a complacer en todo a la derecha. Esto acabó volviendo trizas a la revolución chavista.
El gobierno chavista, para que la derecha no lo viera feo, como unos demonio y tirano, digo, comenzó a ceder y a complacerle en todo. Llegaba un hijo de puta de la derecha a un ministerio o gobernación y de inmediato se le atendía y se le daba con creces cuanto pedía y hasta exigía. Todo eso lo hacía el chavismo para que se viera que no son tan sectarios ni tan malos, como se dice en el mundo.
Las gentes de derecha nunca hacen antesala ante un alto funcionario del chavismo, pasaba directo y directo iba al meollo de lo que buscaba. Y siempre salían contentos.
A multitud de miserables, ladrones y canallas de derecha se les complació con onerosos créditos, con traslados en aviones por el mundo, con perdones de todo tipo a sus crímenes y además otorgándoseles dispendiosos obsequios. Un pobre diablo llegaba a un ministerio o gobernación y podía morirse esperando una ayuda, el de derecha jamás perdía tiempo cuando necesitaba que se le atendiera y se les resolviesen sus requerimientos de manera inmediata. Esto se pudo ver en la capital y en todas las regiones.
Entonces, por lo tanto, el gobierno no podía cumplir realmente con sus programas sociales para el pueblo, porque en definitiva para ellos lo prioritario era ver como atendía primero las necesidades de los grandes magnates del viejo régimen.
Y por estos procedimientos, la Izquierda en occidente terminó como un simple parapeto de caridad, piedad o limosna, constituida por gente bondadosa y buena, extremadamente ingenua, incauta y pendeja. Gente que por lo general se ha pasado toda la vida llorando derrotas, palizas, cárceles. Los eternos nuevos mártires…
Por ello, si por una gran suerte, nuestra apaleada Izquierda llega a tomar el poder, entonces convierte a todas sus instituciones en una descomunal red de beneficencia pública a favor de los malditos pedigüeños de la derecha. Hasta allí llega toda su fulana “liberación”, hasta que los gringos aceleran la acción de sus agentes soterrados, los mismos que van de oficina en oficina pidiendo ayuda y hagan esa guerra subterránea y los derroque o pidan que vengan los mariners y no invadas y se acabe el jaleo de las marchas y gritos de redención, el cuento de que se va a ser libre, soberano, independiente.
Por otra parte… si vamos a ser sinceros, eso de ser de IZQUIERDA, tal cual como lo llaman en el Tercer Mundo, tiene mucho de sadomasoquismo. De hecho, está sobreentendido que si triunfa un verdadero líder que ama a su pueblo, se sabe que los gringos tarde o temprano prepararán a sus agentes de la CIA, a sus comandos terroristas, a sus aliados y sometidos y con armamentos de los mil demonios se prepararán para echar abajo y tomar por la fuerza a ese gobierno “comunista, represivo, criminal y narcotraficante”.
Agregando además que por estos métodos y reiterados ataques (por todos los medios y formas) es como acaba por surgir ese complejo de inferioridad entre el funcionariado del fulano estado que llaman de Izquierda. De hecho, el 99% de los funcionarios del gobierno en Venezuela NO ES CHAVISTA. Si no todo lo contrario: blandengue, vacuo, traicionero, sin espíritu de lucha para nada. Acaban cuidando un puesto. Fatal.
Todo el mundo sabía que el guion de la invasión gringa se cumpliría infaliblemente, a la perfección. Chávez, por ejemplo, lo advirtió muchas veces, y apenas él muriéndose comenzaron los preparativos para el mortal zarpazo. Por eso a lo largo de nuestra historia tuvimos un rosario de presidentes cagones que para nada en ningún momento quisieron que se agitara el fuste de los malditos gringos.
Sólo Cuba ha resistido y a costa de cuánto dolor y sacrificio, a costa de tantas amenazas, de ESE INFERNAL asedio de más de seis décadas. A costa de envenenar sus cosechas, de introducir toda clases de pestes, virus y calamidades. Más de 500 atentados sufrió Fidel Castro.
Los poquísimos gobiernos que han hecho el intento de zafarse del control, explotación y saqueo de los gringos han sufrido terribles devastaciones y muertes. Y por eso en Venezuela todos andábamos con la mosca en la oreja, hablando de que el gobierno y todos los chavistas nos estábamos moviendo con la fulana pistola gringa en la sien.
Veamos los países que quisieron elegir un rumbo propio y a los que se les apareció en su camino el monstruoso hijo de puta Tío Sam: Granada, Panamá, Santo Domingo, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Ecuador, El Salvador, Venezuela…, Vietnam, Camboya, Irak, Siria, Afganistán, Yemen, … Libia junto con todo el resto del continente africano…
Sabemos que los gringos nunca nos van a dejar hacer lo que queremos para nuestros pueblos. Con todo su bestial y apocalíptico arsenal de bombas nucleares y sus misiles ultra-inteligentes, de sus portaaviones y submarinos dotados con los mayores adelantos tecnológicos del planeta, ellos no van a permitir que soberanamente nadie el mundo pobre de occidente (ya ni siquiera los europeos) administre sus propios recursos, que puedan elegir libremente sus gobernantes, que puedan escoger un proyecto propio, cultural y humano para sus países.
Y si, además, se toma en cuenta, que dentro de esos países pobres, se convive con una poderosa camada de comemierdas ignorantes, que aman con desmesurada estupidez y locura a los Delta-Force, a los Mariners, al propio ICE, a los rambos y a los superdotados asesinos gringos, pues, podrá calibrarse el drama de nuestra dependencia a esa superpotencia. Nuestra situaxcion, por tanto, supera cualquier holocausto del pasado, a cualquier tragedia griega, china o de Las Batuecas. Los gringos aplastan a cualquier gobierno progresista sólo usando a los comemierdas nativos que aman su cultura de muñecos siderales, a sus tentetiesas ranas plataneras y a sus comics hollywoodenses.

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