Por Arturo Sanchez
Tras reconocer el histórico respaldo de México a Palestina, Jeremy Corbyn pidió este viernes al gobierno mexicano apoyar las órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y romper el comercio con Israel como sanción por el genocidio en Gaza.
Al presentar el libro “The Gaza Tribunal. Britain’s complicity in genocide” en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), el ex dirigente del Partido Laborista británico sostuvo que la suspensión del comercio con Israel debe ser “la siguiente etapa” en la presión internacional para detener la ofensiva en Gaza.
Corbyn agradeció a México su participación en las reuniones del Grupo de La Haya, que reúne a unos 40 países para respaldar las decisiones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y de la CPI, y que encabezan Sudáfrica y Malasia. También destacó que el país “siempre” ha reconocido a Palestina.
“Pido al gobierno de México que haga todo lo posible por apoyar al pueblo palestino”, expresó Jeremy Corbyn.
Agradeció además a los mexicanos que se han movilizado en solidaridad, pues consideró que la solidaridad efectiva es “la única esperanza” para poner fin al genocidio.
Según su interpretación de las resoluciones de la CIJ, todo gobierno que siguió suministrando armas a Israel después del pronunciamiento del tribunal es “cómplice del genocidio” contra el pueblo palestino. En ese señalamiento incluyó a Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania, y afirmó que todos “sabían exactamente lo que estaba pasando” con las armas que le suministran a Israel.
El libro reúne los resultados del Tribunal de Gaza. Corbyn lo organizó con el académico Neve Gordon y la jurista palestina Shahd Hammouri, ambos expertos en derecho internacional humanitario, después de que la mayoría laborista en el Parlamento bloqueara su propuesta de ley para crear una investigación pública independiente sobre la complicidad británica en crímenes de guerra en Gaza y Cisjordania.
Entre las formas de esa complicidad enumeró cientos de vuelos de vigilancia de la Real Fuerza Aérea sobre Gaza, cuya información se entregó al ejército israelí. También mencionó el uso de las bases militares británicas en Chipre y la fabricación en Reino Unido de 15 por ciento de los componentes de los aviones F-35.
Recordó los testimonios recabados por el tribunal, como el de médicos que lloraron al describir operaciones a niños palestinos heridos sin anestesia ni agua limpia, y denunció el asesinato de cientos de periodistas en la franja, donde, dijo, han muerto más de 73 mil personas.
El diputado subrayó que criticar las acciones del Estado de Israel “no es antisemita”. También denunció que el gobierno británico declaró terrorista a la organización no violenta Palestine Action, lo que ha derivado en la detención y acusación de 4 mil 500 personas, muchas de ellas ancianas que sólo sostenían una pancarta.
Adelantó que se prepara una edición en español del libro, que incluirá un apartado sobre la solidaridad de América Latina con Palestina.