La arborización en Cagua Parque de árboles en la ciudad…

Por: Eduardo Orta Hernández

Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto
“Criticar es juzgar con rectitud”
Simón Rodríguez

Temprano, algo antes de las 8:00 am, al regreso de acompañar a mi nieta a la Aldea Universitaria, en Cagua, Aragua, Venezuela, sentí un saludo diferente, la amabilidad del día, la frescura, el sombreado camino en círculo, las grandes ramas debajo del infinito azul cielo, espigados y erguidos troncos, con sobresalientes y abundantes flores, blancas, rojas, verde intenso sus hojas para el agrado de la vista, un espléndido regalo el encuentro con la naturaleza, con la bondad de un área dentro de la ciudad, que ya despunta como un lugar de encuentro entre el humano y la naturaleza.

Es vida lo que ofrece este maravilloso espacio, dentro de un cuido y mantenimiento esmerado, que hemos observado de manera consecuente y reiterado, una caminería de algo más de 3OO metros de longitud a la redondas, para el ejercicio cardiovascular, el descanso, la distracción y el para resolver el estrés citadino.

Presente la tranquilidad, la armonía, el disfrute de la ecología, del agradable ambiente rodeados de árboles, arbustos y la alfombra verde vegetal, que hoy podaban, “afeitaban” con delicado y esmerado cuidado y celo, por parte de unos abnegados y humildes uniformados trabajadores, sus manos son nobleza pura, generosidad ancestral al contacto con la tierra y las especies vegetales.

Un parque -que no tiene nombre a la vista- pero sí, ¡¡que cosa!!, el de sus ejecutores, en grandes y relucientes letras- y tampoco en ningún lugar aparece identificada las especies vegetales sembradas, ambas cosas sería bueno corregir, ello ayudaría a tener la identidad requerida del parque y contribuir a conocer de la especie y fortalecería la cultura ambiental del pueblo.

Cuenta con una caminería de lo mejor, por ser de tierra, puede usted quitarse los zapatos y sentir el influjo mágico de la energía terrenal, la comunicación generosa y desprejuiciada con nuestra Pachamama, con la mayor divinidad existente, es el encuentro de la piel con su madre, en una comunicación única, desnuda, desprejuiciada. Somo de tierra y a ella volvemos.

Un sitio fabuloso a la orilla de la avenida principal de Corinsa, frente a la redoma donde está sembrado un atractivo y joven samán, próximo al lindero final oeste de la avenida 5 de julio, exactamente en vía al núcleo de ingeniería de la UCV y al lado de la sede de la Aldea Universitaria, ahí usted podrá abrazar los árboles y vivir la experiencia de una comunicación en comunidad distinta entre el hombre y la naturaleza, es sentirse que está vivo, al recibir el gratuito oxígeno y el verde follaje, es un verdadero encuentro de amor y humanismo.

En ese encuentro sentí el aire fresco y el murmullo del crispar de las ramas, movidas por el viento, en su comunicación poética, de multitud de versos, encontrados en los sonidos que deleitan el cantar de los escasas aves, de los pájaros, que vivos aletean de verdad verdad, distintos a los inmóviles, que impresos en pintura, están dibujados sobre las paredes, junto a la icónica y ausente iguana.

Estar en ese mágico sitio, es imaginarse la posibilidad de sembrar ÁRBOLES FRUTALES, que atraigan verdadera vida silvestre, es soñar con las ardillas comiendo almendra, mamones, cotoperiz, caimito, níspero, mango, jobo, tamarindo, mamey, naranja, mandarina, guanábana, granada en una franca y amigable disputa con las iguanas, con las aves, con los pichones y sus nidos, es volver a ver y disfrutar de las mariposas, del brillante caballito, el zumbido del cigarrón y hasta luchar por desprender de nuestros cabellos los inesperados pegones, es volver a ver el Turpial, la Paraulata, el Tucusito, el Cristofué, el Azulejo, la Reinita, el Arrendajo, los bulliciosos loros. En fin, es vida disfrutada en el contacto del humano con su ambiente, en su entorno, dentro de la ciudad un bosque para caminar. Ideal sería que se instalarán fuente de agua o hidratantes potables y varios sanitarios, junto con una equilibrada y armónica red de bancos, sin una gota de cemento. Bien pudieran ser de madera.

Un espacio inundado de bellos y hermosos árboles, imponentes, de grandes dimensiones, que existían y otros que se han sembrado recientemente, con el evidente actual toque de cuido, una maravilla que alrededor y a orilla de la caminería, se pudieran sembrar un floral de rosas multicolores, la Ixoras, Gardenias, Buganvillas, Lirios y sobre los troncos una multitud de variadas orquídeas, así, volará el polen y nos deleitará la vida, los rápidos movimientos de las casi extinguidas, abejas, fuente de vida y garantía de alimentación de la humanidad.

Un espacio que luego de cuarenta años o más, ninguna administración municipal impulsó, ni se preocupó por crear una sería y constante política de arborización en ningún lugar del Municipio Sucre del Estado Aragua, como hasta estos momentos, cuya data sobrepasa en algo los cuatro años, durante todo ese tiempo esa área y otras del municipio era espacio abandonados, colmado de maleza, y sin ningún útil servicio, hoy, en el 2026, adquiere una dimensión natural diferente, humanista, dirigido para el sano disfrute, la recreación de la población y el ejercicio moderado para ancianos y personas madura fundamentalmente, junto a los jóvenes que deseen ese encuentro con la vida sana y placentera. ¡¡La obra es un verdadero mérito!!

Una acción ambiental de arborización de espacio público, que está presente en todo el municipio, es innovador y actualmente dibuja la preocupación, iniciativa y experiencia de otras ciudades del mundo que se destacan en materia ambiental. Sería pleno su éxito, si también sembraran ESPECIES FRUTALES, junto al Apamates, el Araguaney, Cedro, la Caoba, el Jabillo y otras especies que se han sembrando y también, algo fundamental, de primer orden para el cuido, mantenimiento y permanencia de las áreas verdes, es organizar la estructura de la participación de la comunidades organizadas, aspecto que se debe impulsar y crear.

Es una verdad, del tamaño del continente americano, el hecho cierto que el ser humano quiere, ama, comparte su amor y sentimientos, se identifica con aquello con lo cual está relacionado, con aquello que hace suyo, aquello que acaricia, que toca, que le brinda su cariño, que abraza, que besa, que disfruta, que crea y ve crecer, todo ello, toda esa comunión humana con el árbol que siembra, lleva al cuido de ese ser amado, de ahí la suprema importancia que las juntas de condominios, los Consejos Comunales, las Comunas, las Asociaciones Civiles, los gremios profesionales, los comerciantes e industriales, los obreros, los trabajadores en general, las escuelas, liceos, universidades y tecnológicos, los alumnos, maestros y profesores sean parte activa y protagónica en esta acertada política de arborización de la ciudad, la cual se mejoraría con la participación de todos los habitantes y con la SIEMBRA -repito- de FRUTALES.

Ello, la participación y el protagonismo de la ciudadanía, es la única garantía de permanencia, cuido y construcción de una sólida cultura “verde”, es ver realizada y tener previsto la continuidad y la posibilidad cierta de que adquiera el carácter vinculante para las futuras autoridades municipales, y las venideras generaciones, lo contrario, sin la participación de la sociedad entera, organizada y ejerciendo y desarrollando en la conciencia en la ciudadanía el principio de la corresponsabilidad constitucional de los deberes por el cuido del ambiente, no siendo así, estando ausente la presencia de la gente, y de todo ente que hace vida en el pueblo, en un eventual cambio de la gerencia administrativa municipal, ante nuevos electos Alcaldes o Concejales, bien pudiera echarse al abandono y al olvido esta hermosa y actual iniciativa, que se ha hecho presente en el Municipio Sucre, en la actual administración y que por su verdadera importancia, debe permanecer por el bien y el disfrute de la sociedad entera.

No solo es la siembra de esplendorosos árboles de grandes copas, de arbustos ornamentales y de FRUTALES productores de buen clima, alimentos, cobijo o habitación para las aves y fauna, frescura, agua, oxígeno, eliminación de contaminantes emanados por los vehículos, y aire acondicionado, preservación del suelo y de la capa de ozono, sino que también debe significar la erradicación de especies invasoras, que perjudican aquellos medios para el suministro de servicios públicos, como el drenaje de aguas servidas, agua potable de consumo para los seres vivos, conductores de electricidad, y otros. Por ejemplo, hay que enseriarse con la necesaria sustitución del Ficus y el Nim, erradicarlo de aquellos espacios que los convierte en especies perjudiciales. Este es un tema no partidista y extra pugna electoral, es una necesidad de una racional arborización de la ciudad, dentro de una política de cuido y mantenimiento de los servicios públicos, de las aceras y avenidas y de las estructuras inmobiliarias.

No son los gritos, ni infundadas denuncias en las redes, para exacerbar los ánimos, y manipular las emociones y mucho menos para el ejercicio de la politiquería. Es la verdad científica, la necesaria y equilibrada planificación, los principios ambientales y ecológicos, lo que deben conducir el orden del día, en los temas más sentidos y requeridos por los habitantes, por la ciudadanía, por el pueblo, y desde ahí, desde las alturas del debate esclarecedor, pedagógico, didáctico, enseñante, poder hacerse acreedor de la confianza y credibilidad de que verdaderamente se actúa con justicia y equidad, no motivados por los colores y las siglas, alejados del proselitismo partidista, ES LA MEJOR PALABRA. Es la concreción del humanismo democrático del Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa y de la impronta de la idealidad avanzada, proclamada por Pio Tamayo.

Reconocemos como justa, adecuada, apropiada y acorde a la necesidad de una comunicación armoniosa, del hombre y la mujer, con la naturaleza, la génesis y desarrollo de la actual arborización, cuidando siempre de no incurrir en el abandono de lo hecho hasta ahora, de la actual siembra, que no ocurran tala, corte de árboles innecesariamente, como tampoco la pavimentación del suelo, que no se continúe cubriendo con cemento los camellones (islas o separadores viales) y otros espacios públicos y que no se olvide de LA SIEMBRA DE FRUTALES. ¡¡Adelante!!

Cagua. 7 de octubre de 2026.

Polvorín. Explosión insumisa de ideas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.

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