Mil veces peor suerte le tocó a Chávez con su gente, que a Bolívar con la suya… Cuántos traidores Dios mío!…

José Sant Roz
1- Bolívar contó con toda una pléyade de generales, leales a toda prueba como Antonio José de Sucre, José Félix Ribas, José Antonio Anzoátegui, Diego Ibarra, José Rafael de las Heras, Luis Brion, Pedro León Torres, Rafael Urdaneta, Mariano Montilla, Justo Briceño, Pedro Briceño Méndez, Jacinto Lara, Manuel Cedeño,… y con dos grandes traidores: Francisco de Paula Santander y José Antonio Páez. Este último par de traidores cambiaron totalmente todo el rumbo de nuestra historia. Y así ocurrió porque ambos eran de los más acomplejados frente al poder de Occidente. Todos ellos mestizos.
2- Aquellos grandes oficiales de Bolívar, arriba mencionados, y luchadores salieron a dar batallas con pelotones de negros, mulatos e indios. Durante esos años de lucha, fue desapareciendo entre nosotros ese valor que los realistas le daban a su raza. Siempre los conquistadores y colonizadores consideraron que el indio y el negro no eran más que desperdicios de la tierra, menos que animales, bestias de carga, seres sin valor alguno y que nada se perdía cuando se les exterminaba. Y esos valores del colonizador se les fueron inculcando progresivamente a sangre y fuego a negros, indios y mestizos, al extremo que cuando Chávez llega al poder un gran porcentaje de la población nuestra todavía se consideraba a sí misma inferior a los gringos y a los blancos europeos. Poder y raza siempre han ido de la mano en occidente. A un negro con plata se le decía que estaba mejorando la raza.
3- Desde el punto de vista moral y humano, en 1998, en Venezuela vivíamos peor que en todo el tiempo que duró la guerra de Independencia. Mulatos que habían pasado una semana en Miami o Nueva York regresaban a su tierra considerándose distintos. Que habían pasado por la escuela de la verdadera civilización. Realmente estaban plagados de espantosos complejos por lo que llegaron a considerar (esto no tiene nada que ver con el pensamiento) que Chávez no podía ni nos debía gobernar en razón de la ética y la estética de occidente. Porque era más que evidente que los negros son feos, carecen de educación y de altura moral para regir un país. Para completar, decían que todo el cerebro de Chávez se concentraba en una verruga que tenía en la frente. Entonces millones de negros, mulatos e indios, así lo asumieron y por atavismo se propusieron a seguir las órdenes y mandatos de sus viejos y eternos capataces y comenzaron a rebelarse contra sí mismos.
4- El conocido biógrafo de Bolívar, don Salvador de Madariaga, racista por naturaleza escribió: “Por su sangre negra, Bolívar tenía acceso directo al alma africana, RICA EN FUERZAS ANÍMICAS (qué será eso), que el crimen y la crueldad de los blancos había transplantado al Nuevo Mundo. El blanco en él tomaba hacia el negro, a veces, LA ACTITUD DOMINANTE Y DESDEÑOSA DEL CONQUISTADOR; otras, LA CRISTIANA Y CARITATIVA del fraile. Como hombre de capa y espada el español SOLÍA DESPRECIAR a negros y mulatos (esto es una gran bestialidad de don Salvador); como hombre de garnacha, empapado en las doctrinas de los frailes traducidas por su amigo Carreño al lenguaje del siglo, Bolívar se sentía campeón de todos los hombres, incluso de los negros (ridículo). El negro en él era indiferente hacia España, con quien no le unían más que lazos DE RESENTIMIENTO por la libertad y el país perdidos (Bolívar según él era un resentido). Pero este resentimiento del negro para con España era mucho menos intenso y peligroso que el del mestizo; y por dos causas. Detrás de los negros no había colectividad, masa orgánica; sino sólo individuos sueltos, procedentes de lugares diversos del África, trasladados en tiempos distintos y al azar del tráfico. Y por otra parte el negro sabía que en las tierras españolas del Nuevo Mundo se trataba a sus hermanos incomparablemente mejor que bajo cualquier otra bandera y QUE BAJO LA LEY HISPANA LE ERA MUCHO MÁS FÁCIL AL ESCLAVO RECOBRAR LA LIBERTAD (Qué gran hijo de puta fue este Madariaga). Con todo, el hecho de que BOLÍVAR TUVIERA SANGRE NEGRA EN SUS VENAS ha debido hacerle más fácil la rebelión contra el mundo español que también vibraba en sus venas y que era con mucho la tradición más vigorosa de su alma”.
5- Sigue diciendo este racista seudo-gringo (quien fue además embajador de España en EE UU): “Mucho menos en evidencia en sus rasgos, aunque no del todo ausente, había también en Bolívar un elemento indio que le prestaba aspectos tanto del natural puro de las Indias como del mestizo. Aquella honda tristeza que observamos en él como la actitud normal de sus momentos de reposo, con ser muy española y hasta muy gallega, recuerda también el sufrimiento del paciente indio dominado por un PUEBLO SUPERIOR. En la vida de Bolívar se dan vastas etapas de pasividad en que parece incapaz de acción, que pudieran ser debidas a retornos temporales a la superficie del SER DEL INDIO OCULTO EN SUS ENTRAÑAS. La larga paciencia con que le vemos aguardar a sus enemigos y a sucesos es también rasgo indio de su complejo carácter; y se da en él una curiosa añoranza a los días indios del nuevo mundo, que sería inexplicable sin la sangre india de sus venas”.
6- “Pero el indio – sigue diciendo don Salvador-, en la historia de América, después de algunos episodios de resistencia esporádica que opuso a la conquista, no fue capaz de alzarse contra el pueblo conquistador más que bajo la dirección de caudillos mestizos. Como mestizo, Bolívar figura al lado de Condorcanqui del Perú y de Villarreal de Nueva España como caudillo de indios rebeldes contra los usurpadores blancos. Si nos negamos a verlo así, sus violencias verbales contra España se resuelven EN MERAS INSENSATECES, puesto que era al fin y al cabo español. «Un continente, separado de la España por mares inmensos, más poblado y más rico que ella, sometido tres siglos a una dependencia degradante y tiránica…» «Tres siglos gimió la América bajo esta tiranía, la más dura que ha afligido a la especie humana…» «El español feroz, vomitado sobre las costas de Colombia, para convertir la porción más bella de la naturaleza en un vasto y odioso imperio de crueldad y rapiña… Señaló su entrada en el Nuevo Mundo con la muerte y la desolación: hizo desaparecer de la tierra su casta primitiva; y cuando su saña rabiosa no halló más seres que destruir, se volvió contra los propios hijos que tenía en el suelo que había usurpado.» Si Bolívar no hubiera tenido sangre india en las venas, estas frases suyas hubieran bastado para justificar su demencia…”.
7- A Bolívar lo traicionaron los que querían volver a la época de la colonia. En cambio, al mulato Chávez lo traicionó casi todo el mundo, empezando por Luis Miquilena y Alfredo Peña y cientos de personajes (la lista es inmensa), todos los que ocuparon cargos como gobernadores y ministros, asesores y diplomáticos. El partido que él fundó no pudo o no quiso sostener su programa e ideales. Todos esos traidores venían marcados por el inmenso complejo de clase dejados por gringos y europeos.
8- ¿Con qué grandes políticos contó Chávez? Puedo decir que todo lo hizo en entera soledad. Nadie estuvo a su nivel ni siquiera medianamente. A Chávez en esencia lo rodearon demagogos, farsantes, ladrones y traidores. Y todo esto resulta increíble tomando en cuenta que en la época de Bolívar, por ejemplo, aquellos pueblos venezolanos, colombianos y ecuatorianos provenían del más vil y tenebroso colonialismo. Prácticamente puede decirse que no eran ni siquiera pueblos sino hordas de esclavos recién surgido de la más ominosa esclavitud, viviendo en la mayor ignorancia y degradación humana. Pero que ahora a casi dos siglos después de aquella lucha por la Independencia con una población que se supone ya cuenta con grandes estudiosos de la política, supuestamente civilizados (occidentalizados, digamos), con instituciones copiadas de Europa o Estados Unidos, con universidades, con una élite intelectual supuestamente propia, el que no hayamos aprendido nada de la capacidad criminal, abominable y genocida de los imperios occidentales resulta deprimentemente insólito. Ahora somos más esclavos que en el siglo XVII o XVIII. Además, peor, por no haber aprendido esencialmente nada de Bolívar y de lo que quería en su gran proyecto continental para América Latina.
9- Llega Chávez al poder y de aquella historia gloriosa y ejemplar de Bolívar pareciera, insistimos no haber aprendido nada. No aprendimos de su resistencia, de su coraje y gloria, de su honor y nobleza. No aprendimos de su grandiosa visión unificadora de nuestro continente. Llegamos al siglo XXI tullidos de alma, divididos, confundidos con toda una clase media arrastrada a los principios y valores del imperio gringo. En esencia sometidos al pensamiento dominante de occidente, el cual hizo que odiáramos a Chávez, a que considerásemos que todo lo nuestro no sirve para nada, que todo lo bueno y valioso está allá en el norte, ese miserable y criminal imperio.
10- Apenas en 1998 se intentó definir un nuevo camino para Venezuela y América Latina, propio, más auténtico y acorde con nuestros valores e intereses, de acuerdo con nuestra historia y el pensamiento bolivariano, cuando la clase de los doctos, en esencia la clase media y alta apeló al terror. Buscó a su eterno aliado, al poder estadounidense, para mediante toda clase de arterías, mentiras, protestas y amenazas reforzar la colonia que llevamos en la cabeza. Esa clase logró desintegrar el país provocando una espantosa estampida que se esparció despavorida por todo el cono Sur, Centro y Norte de América. Ese fue el primer paso para luego apelar a los fulanos derechos humanos, a la ONU y a la llamada comunidad internacional para después invadirnos si obstáculo alguno…

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