Juan C. Villegas F. (*)
1.- Actualización y modernización profunda de los currículos de las carreras, haciéndolas atractivas a los jóvenes que opten por seguir sus estudios en las universidades. Trabajar en salidas intermedias: TSU en 2 años, en aquellas carreras que sean susceptibles de ser aplicadas; reduciendo el pregrado universitario a 4 años. La formación de Especialistas y Masters será el objetivo central, en el ámbito de la formación, en las universidades, en un máximo de 6 años. El Postgrado se centrará esencialmente en los doctorados.
2.- La incorporación de manejo de datos, Inteligencia Artificial, Lenguaje avanzado y búsqueda científica de información, serán aspectos medulares en los pénsums de las carreras. Se buscará estructurar y/o fusionar carreras actuales, de manera de hacerlas más acordes con las perspectivas del mundo contemporáneo; especialmente aquellos saberes y habilidades que respondan a las necesidades de Venezuela y de la región latinoamericana.
3.- El enorme déficit de profesores, especialmente en las materias profesionales, deberá estar centrada en el mejoramiento sustancial de sueldos y salarios de este personal; al igual que todo el personal de apoyo administrativo y obrero. Un mejoramiento de las relaciones Gobierno-Universidad son consustanciales con esta perspectiva absolutamente ineludible. Garantizar la salud de toda la comunidad universitaria, deberá un objetivo central de nuestras casa de estudio superior.
4.- La investigación será una actividad estratégica, la cual tiene que ser pertinente, y enfocada, principalmente, en la resolución de problemas que aquejan a nuestra sociedad. Sin menoscabar investigaciones de carácter básico y general, el financiamiento de organismos del Estado y del ámbito privado, se centrarán en aquellas investigaciones y desarrollos con perspectivas económicas que incrementen el nivel de vida del Pueblo venezolano; sea en el ámbito tecnológico, intelectual o cultural.
5.- La infraestructura, laboratorios, comedores estudiantiles, sistemas de transporte, acceso a las bibliotecas virtuales globales, intercambios interuniversitarios, atención ambulatoria de salud, deberán asuntos prioritarios, a fin de asegurar que los estudios en las universidades sean, en todo momento, de primer nivel. La educación en la universidad seguirá siendo completamente gratuita, con excepción de los doctorados.
6.- Una nueva Ley de Universidades, acorde con los nuevos tiempos, será un objetivo estratégico que la comunidad universitaria deberá abocarse con celeridad: Gratuidad de la enseñanza, autonomía, búsqueda de fuentes alternativas de financiamiento distintas al Estado, excelencia académica en la docencia e investigación, y clara separación de las actividades académicas y administrativas -fuentes permanentes de distorsión y corrupción– creando, por tanto: 1) Una Presidencia de la Universidad, que guíe la consecución de recursos económicos y la relación con el Gobierno nacional y regional; 2) Una Rectoría de la Universidad, encargada del manejo administrativo y diario a lo interno de la institución; 3) Un Consejo Académico, con competencia exclusiva en el ámbito académico estudiantil y profesoral; 4) Un Parlamento universitario, reflejo de las voces estudiantiles, profesorales, y del personal administrativo y obrero, el cual creará las leyes y sus reglamentos; 5) Eliminación de los Consejos Universitarios y su sustitución por un Consejo de Gobierno.
(*) Doctor en Ciencias, Profesor Titular de la Universidad de Los Andes-Facultad de Ciencias.