VÍCTIMAS DEL CAPITALISMO – DATOS SOBRE LO QUE AQUÍ OCURRÍA EN 2007
La maldición de los ricos: ganan plata, pero pierden la vida
Son una plaga donde halla un rico. El rico sólo piensa en sus negocios, en sus relaciones por puro interés material. No tiene verdaderos amigos, la familia para él es un trauma y el estado de un recelo permanente. Un rico carece de piedad porque no da sino lo que le sobra en exceso. Un rico nunca es caritativo. Un rico nunca puede ser cristiano. Quieren comprar el cielo con plata, creen que van para el cielo y les espera las pailas del infierno. Dice la Biblia: “Al Paraíso no se entra mañana; ni pasado mañana, ni dentro de diez años; se entra hoy, cuando se es pobre y crucificado.” (Lc. 23,43).
Cuando a Dios se lo interroga, responde que el Pobre es Él (Ego sum pauper).
Dice el genio profético de León Bloy que la Creación es una flor de la Pobreza infinita; y la suprema obra maestra de Aquel que es llamado Todopoderoso, ha sido hacerse crucificar como un ladrón, en la humillación absoluta. Añade: “Los Ángeles callan y los Demonios temblorosos se arrancan la lengua para no hablar. Sólo los imbéciles de este siglo han intentado explicar el misterio. Y la Pobreza, mientras espera que el abismo los trague, se pasea tranquilamente con su máscara y su criba”.
Cuenta León Bloy que un día su hija Verónica (que murió de hambre) le dijo:
— Papito, no llores, yo te voy a regalar algo.
Y la pobre niña buscó entre sus juguetes algo que ofrecerle, y Bloy se preguntaba: ¿Hay algo más desgarrador que la compasión del que no tiene nada y quiere sin embargo dar? Y Dios ¿no es el Pobre de los pobres?
Por eso este genio católico al que los curas le tienen pánico exclamaba: “Es horrible vivir en una época tan maldita, tan renegada, en que no es posible hallar un santo; no digo un hombre santo sino un santo que cure enfermos y resucite muertos y al que se pudiera preguntar:
— ¿Qué es lo que espera Dios de mí, y qué es lo que debo hacer?”
HOY MÁS DE 1,500 millones de personas viven con menos de un dólar al día
La pobreza en el mundo va en aumento debido a que impera un sistema capitalista. En los últimos 15 años la brecha entre ricos y pobres ha aumentado considerablemente, pues en la década de los 90 una persona de clase alta tenía 30 veces más que una pobre. Actualmente esa cifra es de 150 a uno.
Los estados miembros de la ONU se comprometieron a cumplir antes de 2015, no serán alcanzadas. Al menos mil 500 millones de personas, un tercio de la población mundial, vive con menos de un dólar al día.
LOS ESCUÁLIDOS DICEN QUE HAY HAMBRE, PERO NO DEJAN DE HACERSE LAS TETAS Y ABULTARSE EL TRASERO
Las clínicas para cirugías plásticas están abarrotadas de niñas, viejas y hasta viejos verdes. Y eso que los precios son astronómicos: hasta veinte y treinta millones de bolívares para levantar un trasero aplastado o muy escaso de carnes. A pesar del alza en los precios de los servicios que prestan los salones de belleza, los consumidores –tanto hombres como mujeres– no dejan de asistir con frecuencia a las peluquerías.
Según el último estudio que realizó Datanálisis sobre este tema, la belleza y el cuidado personal es el cuarto rubro en el que el venezolano gasta sus ingresos. De la investigación se desprende que del presupuesto familiar, la alimentación y bebida representan 41% de los gastos, los servicios y la vivienda 17%, el transporte 9% y la belleza y el cuidado personal, 7%.
El porcentaje es mayor a lo que se dedica a vestido, el doble de lo que se destina al ahorro y casi duplica a lo que se dispone para educación, rubro que sólo ocupa 4% del presupuesto.
Elvira Álvarez es comerciante y cada semana va secarse el cabello en una peluquería ubicada en La California. Afirmó que, como todo, embellecerse también registró un aumento en comparación con 2007. «Yo calculo que el incremento es de más o menos 40%. Un secado de cabello largo costaba antes 50 bolívares fuertes, ahora está en 70 bolívares fuertes», dijo.
Aseguró que de su presupuesto familiar destina aproximadamente 250 bolívares fuertes al mes al culto de la belleza. «Semanalmente voy a secarme el cabello, y una vez al mes a sacarme las cejas, que me cuesta 70 bolívares fuertes». Agregó que también acostumbra a usas ampollas capilares para nutrir el cabello, que también aumentaron.
El negocio de las peluquerías es rentable. Fuentes del sector afirmaron que el retorno de la inversión se da entre 3 y 6 meses, y precisan que en un buen día, se puede facturar hasta 2.000 bolívares fuertes.