Mierda!… Cuántos canallas en América… Increíble!!!!

Sembrar en el sentido común de América Latina una visión maccartista de China, crearía condiciones estructurales para un dominio monopólico yanqui de los recursos de la región. Las oligarquías regionales ya se han alineado a ese propósito. ¿Lo permitirán nuestros pueblos?

La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos presentada en 2025 por el Departamento de Guerra, sentó las bases de la Doctrina Donroe —el Corolario Trump a la Doctrina Monroe—, que traducido al lenguaje neofascista de la administración yanqui significa: “América para los americanos (estadounidenses), y el mundo también”. Ante la necesidad de orientar a sus altos mandos sobre cómo aprovechar las capacidades para fortalecer alianzas y proyectar influencia estratégica en América Latina frente a China, Rusia e Irán, el Departamento de Guerra contrató un estudio a RAND, viejo laboratorio de ideas del Pentágono. 

El informe final estuvo listo en noviembre de 2025, aunque no fue publicado hasta seis meses más tarde con las recomendaciones ya materializadas. El equipo de RAND presentó a China como la más significativa amenaza entre los tres adversarios, porque su influencia opera por vías económicas y financieras con inversiones en infraestructura, minerales críticos (cobre, litio, níquel, grafito) y telecomunicaciones. Subrayó que la Asistencia a las Fuerzas de Seguridad constituye una herramienta valiosa para promover los intereses estadounidenses y contener al Gigante Asiático, y propuso al Departamento de Guerra tomar el control de la cooperación de seguridad —Inteligencia, asesoría técnica, capacitación policial y coordinación judicial— en el enfrentamiento al narcotráfico y el terrorismo, con un añadido: contrarrestar la “coerción económica” china a partir de métodos “nuevos e innovadores” de Asistencia a las Fuerzas de Seguridad.

Aunque la investigación de RAND se circunscribió a México, Panamá y Venezuela, después del ataque del 3 de enero a Caracas el Departamento de Guerra proyectó su visión a todo el subcontinente. 

El 7 de marzo de 2026 Trump reunió en Miami a doce mandatarios con la intención de constituir el Escudo de las Américas, principal herramienta para extender la influencia militar en América Latina. Asumió protagonismo el secretario de Guerra, Pete Hegseth, representante de la línea más belicosa del gabinete neofascista. Hegseth antepone la Doctrina Donroe al orden internacional basado en reglas y ya impuso en las conferencias multilaterales el término “narcocomunista”, que equipara en el enfrentamiento a traficantes de droga y grupos insurgentes con toda fuerza política que rechace el hegemonismo yanqui:

Estamos matando terroristas. Y estamos derrotando las ideologías fracasadas y tóxicas del socialismo radical y el comunismo. Ahora, hablando de socialismo, no hay duda de que la izquierda internacional, junto con sus medios de comunicación de izquierdas facilitadores, está conspirando para afirmar ilegalmente la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional sobre el personal y operaciones militares estadounidenses […]. (Hegseth, 2026).

Trump ha reconfigurado el mapa político de América Latina a la usanza de un emperador romano, entre otras cosas, porque brinda una prioridad a la región inusual desde la era Reagan y tras cumplir su parte pasa factura.

De eso se trató la gira de Marco Rubio entre el 8 y 10 de septiembre por Colombia, Ecuador y Perú: reforzar nuevos líderes pro-Trump y cobrar los “favores” electorales, para lo que notificó desde Washington las demandas: minerales críticos, tierras raras, Escudo de las Américas, ruptura con China. ¿Cómo le fue?

Un “Tigre” que ruge en inglés

Abelardo de la Espriella recibió a Rubio el martes 8 entre abrazos y sonrisas, en la casa que tomó como residencia en Barranquilla —dentro de la Segunda Brigada del Ejército, en el Batallón Paraíso, que empleará como sede alternativa de Gobierno. La visita se produjo en el marco de la emergencia por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el 10 de agosto y dejó hasta ahora 331 muertos, cuatro mil 505 heridos y, al menos, 406 mil 963 damnificados. De la Espriella insistió en la necesidad de flexibilizar los aranceles estadounidenses del 12,5 por ciento sobre productos colombianos, para facilitar la reconstrucción nacional estimada en nueve mil  500 millones de dólares; pero Rubio habló de negociaciones sin comprometer fecha ni resultado.

De la Espriella asumió el cargo el 7 de agosto prometiendo un regreso al enfoque militarizado hacia el crimen y la insurgencia armada, en línea con Trump. En la conferencia de prensa declaró que Colombia aspira a consolidarse como principal socio de seguridad hemisférica de Estados Unidos y proyectó el “Plan Patriota Siglo XXI”, para renovar las capacidades militares y de Inteligencia —Washington prometió mil millones de dólares en equipos, entrenamiento e Inteligencia para el Plan Colombia 2,0—; aunque en la práctica ya ejecutan operaciones conjuntas sin autorización del Senado, como está previsto en el artículo 173 de la Constitución.

La confirmación del Memorando de Entendimiento sobre minerales críticos (litio y cobre) y tierras raras generó rechazo en el Congreso. Se calificó de “acuerdo maquillado” para ceder soberanía y un paso a la anexión. El Ministro de Educación dice que ya no se les puede llamar campesinos a los trabajadores en el campo, sino pequeños empresarios, artilugio lingüístico que vela una maniobra encaminada a convertir la tierra en un activo para el extractivismo indiscriminado.

Iván Cepeda y la bancada del Pacto Patriótico en la Cámara de Diputados aseguran que no tolerarán cesión de soberanía; pero en el Congreso comienzan a observarse artimañas dirigidas a respaldar la decisión de convertir a Colombia en el principal socio de Estados Unidos en Sudamérica —un diputado comunal advirtió que en solo un mes Colombia pasó a ser el estado 51 de la Unión y eso ocurre cuando se elige a un presidente que es ciudadano de Estados Unidos.

Ecuador cuelga a Rubio la Orden Nacional al Mérito, Grado de Gran Cruz

Rubio llegó a Quito el miércoles 9 en su segunda visita a Ecuador como secretario de Estado (la primera fue en septiembre de 2025). Su arribo se produjo en medio de la campaña de bombardeo del Comando Sur a embarcaciones en el Pacífico señaladas por narcotráfico sin pruebas públicas —los ataques han dejado, al menos, 227 muertos, que se consideran asesinatos extrajudiciales y el rechazo se acrecienta. Las críticas tienen mayor connotación porque a pesar del lenguaje bélico y la militarización del orden interior, las políticas represivas de Daniel Noboa no consiguen frenar la ola de inseguridad que azota a Ecuador: más de 25 mil personas han sido asesinadas en los últimos tres años; de ellas, nueve mil  216 en 2025, cifra ocho veces superior a los registros de una década atrás.

Bandas de narcotraficantes desde Albania hasta México compiten en territorio ecuatoriano por el control de las rutas para transportar cocaína desde los Andes hacia los mercados de Estados Unidos, Europa y Asia. Estados Unidos es, con diferencia, el mayor consumidor mundial de ese estupefaciente, la gran mayoría del cual proviene de o a través de Ecuador y Perú.

Luego de recibir su condecoración en Quito, Rubio calificó a Ecuador como “el mejor aliado” en la región frente al crimen transnacional y no descartó su regreso antes de septiembre de 2027. Pese a su desastrosa gestión económica y política, para la Administración Trump no existe una alternativa a Novoa capaz de garantizar obediencia y alineamiento político; por el contrario, a Rubio le sirvió la estancia para impulsar la inversión de gigantes tecnológicos con conexiones políticas con la Administración Trump como Google, Palantir y SpaceX.

“Fuera Marco Rubio”, gritan en Lima

La llegada de Rubio a Lima coincidió con el 200 aniversario de las relaciones diplomáticas y el rechazo a sus declaraciones en Washington para alejar a Perú de China, a sabiendas de que en 2009 ambos países suscribieron un acuerdo de libre comercio que convirtió a China en el principal socio comercial de Perú. 

En cuanto a las relaciones entre Estados Unidos y Perú, en febrero de 2026 suscribieron un Memorando sobre Minerales Críticos; está abierto un proceso para la compra por dos mil millones de dólares de 12 aviones F-16 Block 70, que compitieron con los Rafale (Francia) y Gripen (Suecia); y existe un contrato de otros tres mil  millones de dólares para modernizar la base naval del Callao. En materia de seguridad, la Policía Nacional recibe capacitación del FBI. Un detalle: el actual canciller peruano: Alfonso Carlos Espá, tiene una maestría en Ciencia Política en The American University como becario Fulbright, y de 2008 a 2023 se desempeñó como director de Comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Lima.

Un día antes del arribo de Rubio, en el marco de la cumbre de IA celebrada en Lima, el premier peruano y el embajador estadounidense suscribieron un Memorando de IA con dos ejes: 1) regulación y gobernanza; 2) tecnología e infraestructura. Perú se comprometió a importar y adoptar tecnología de Estados Unidos y a facilitar actividades y negocios de proveedores estadounidenses con socios públicos y privados peruanos. El funcionario estadounidense invitó a Perú a “elegir bien” a sus socios, pues la IA desarrollada y controlada por proveedores extrahemisféricos —en referencia a China— “representa una amenaza para la seguridad nacional”.

Otro tema candente es el megapuerto de Chancay (mil 300 millones de dólares, controlado por la naviera COSCO), símbolo visible de la presencia económica china. Rubio advirtió antes de partir de Washington que los proyectos chinos amenazan la soberanía peruana y podrían dar a Beijing una posición militar. La élite peruana ve al puerto como una victoria nacional y Keiko Fujimori describió al país como el puente entre América Latina y Asia. 

La embajada china en Lima ripostó en sus redes sociales el propio 8 de septiembre: “El hemisferio occidental no es el “patio trasero” de nadie. Los países de América Latina tienen el derecho soberano de elegir libremente a sus socios y de desarrollar una cooperación exterior partiendo de sus propios intereses nacionales. La cooperación entre China y América Latina no está dirigida contra terceros y tampoco debe estar sujeta a interferencias de terceros” (RT, 2026).

Con Rubio en Lima, a solicitud de Keiko Fujimori se confirmó el ingreso de Perú al Escudo de las Américas, decisión que no pasó por el legislativo como estipula la Constitución. Miles de personas convocadas por la izquierda y las organizaciones sociales protestaron en la calle con gritos de “¡Fuera Marco Rubio!”, “No al Escudo de las Américas”. Varios senadores lo calificaron como cesión de soberanía y mostraron preocupación por una posible ruptura con China y los Brics. 

Rubio sabotea nodos de la Franja y la Ruta de la seda en correspondencia con el diseño yanqui. El ingreso de Perú al Escudo de las Américas le generará máxima presión al respecto. Trump no está en capacidad de pulsear con China en una guerra arancelaria, al intentarlo dañó cadenas de suministro en el campo e impactó a su base electoral. Sembrar en el sentido común de América Latina una visión maccartista de China, crearía condiciones estructurales para un dominio monopólico yanqui de los recursos de la región. Las oligarquías regionales ya se han alineado a ese propósito. ¿Lo permitirán nuestros pueblos?  

Dada las exigencias de alineamiento político, exclusión diplomática de actores extrarregionales y concesiones económicas, un analista chino señaló que el nombre no debería ser Escudo de las Américas sino “Escudo de Estados Unidos”. Rubio no tendría inconveniente en cambiar el nombre si así le place a Trump. 

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Bibliografía

AFP: “Rubio pushes anti-drug fight in Ecuador”. September 9, 2026. Disponible:

Chindea, Irina A., Elina Treyger, Tahina Montoya y Kiki Hunegs: “Force Multipliers in the Americas. Harnessing Security Force Assistance to Bolster Homeland Defense and U.S. Strategic Objectives in Latin America”. RAND (Santa Monica), May 5, 2026. Disponible: www.rand.org/pubs/research_reports/RRA3928-1.html.

Ernesto Limia /Al Mayadeen….

Regueiro Bello, Lourdes María y Claudia Marín Suárez: “Escudo de las Américas. Un acuerdo de (in)seguridad”. CIPI (La Habana), marzo 14, 2026. Disponible: https://www.cipi.cu/7003-2/

_____________________________: “La instrumentalización de la NSS 2025 en América Latina: doctrina, narrativa y mecanismos de implementación” (PDF). CIPI (La Habana), 30 de agosto de 2026. Disponible: https://www.cipi.cu/wp-content/uploads/2026/08/SW-LOURDES-CMDA-2026-Version-2-R-28-8-26.pdf

RT en español: “China replica a Rubio en su gira por Sudamérica: «El hemisferio occidental no es el ‘patio trasero’ de nadie»”, 8 de septiembre de 2026. Disponible: https://actualidad.rt.com/actualidad/626764-china-replicar-rubio-gira-sudamerica

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