Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto
Por: Eduardo Orta Hernández.
El nativo ha de sentir su pueblo, el espacio que lo vio nacer, es una identidad única, entre el nacido y el terruño, es una relación colmada de amor, de pasión, de ternura, de sentimientos y de defensa por la tierra, por la cultura, por sus ascendientes y antepasados, es la continuidad en el rastro hereditario, la de los originarios pobladores y la de la posterior sangre pobladora, que dejó sus respiros, sus querencias, sus amores y su impronta en nosotros, es la huella del cacique Meregoto, la prolongada piel de Francisco Hernández, firmante del Acta de la Independencia; la impronta en las venas de Rafael Hernández León; la de Amelia Miranda Orta; la de Amparo Monroy Power y de Felipe Hernandez Orta; la de Esteban Kisler Orta; lo es también, el sudor del pueblo que construye nuestras costillas, que hace posible su existencia, que edifica cultura real y silenciosa, con el sello de sus callosas manos, la del labrador de vida y de pueblo, junto a la tiza del pizarrón, que no espera, no exige reconocimientos, que ignora la burocracia, y que poco le importa medallas y diplomas, pero sí mucho el destino y la existencia de la tierra en la que comparte sus respiros.
Es voz viva, es trabajo, constancia, perseverancia, edificación, limpia escritura, es auténtica poesía, es la dignidad cristalina y pura del mar, la del primer amor, con quién se casa para siempre, lo es todo, ese paisaje que vé por primera vez el recién nacido, que envuelve su llanto entre los cantos de las paraulatas y de los loros, que escucha el cantar de los gallos, que siente la brisa fresca debajo del mango, cuando las anciana manos de la abuela, mueve, mece su cuna al aire libre, mientras lava los pañales.
Luego viene el juego de metras, la perinola, el escondido, el trompo, el gurrufio, los cumpleaños y se va ampliando el mundo de las amistades y con ello el encuentro, con una manera de pensar y de comunicarse.
Años tras años el imperceptible crecimiento, la estatura se alarga, lo músculos toman formas, se abre la posibilidad de ver el mundo de manera diferente, de encontrarse con las lecturas disciplinada, sin horario ni días fijos, con angustias por llegar al fondo del conocimiento, todo nuevo saber al servicio de la pedagogía militante, la universalidad democrática del conocimiento, distribuida, repartida favor del terruño, de ese pedacito de espacio que ha visto crecer a un ser humano, y espera de él la mejor defensa, la protección y el combate a las agresiones, a las ofensas, a la suicida violencia ejecutada contra la naturaleza, contra la geografía que escuchó su primer llanto. Es la genuina y válida confrontación contra el forastero y contra el mal hijo, que los hay.
Y en ese ir y venir de recíproco amor, se destaca la necesaria escritura para que “todos sepan lo que no deben ignorar” y en cada letra, en cada oración la crítica que educa, la actitud didáctica, enseñante, aleccionadora de ejercitar la auténtica ciudadanía, es hacer valer los derechos, con gallardía, con honradez con resuelta probidad, con autonomía, con libertad, con soberanía y con responsabilidad. Es el “juzgar las cosas, no por lo que parecen ser, sino por el conocimiento exacto que se tengan sobre ellas”, contra viento y marea, por encima de privaciones y persecuciones, es voz no silenciada, voz no arrinconada, voz que juzga con rectitud, sensatez, honradez, ponderación, pero voz irreductible, voz de pueblo, voz que no ha querido mandos ni se ha burocratizado. Son esas voces las que exige la madre tierra que dió vida, que puso el corazón ancestral para el primer grito, para la recepción en este mundo, de los nuevos pasos que sobre el sagrado relieve dan sus nacientes hijos.
La tarea es sagrada, es un ejercicio de hacer patria, defendiendo la geografía, es decir, el paisaje, el hábitat, el ambiente, el ecosistema, la naturaleza, la gente, los recursos, las fuentes hídricas, la vegetación, el bosque, los árboles, la cultura, el patrimonio y el ancestral acervo cultural del pueblo que te vio nacer, distante de conquista, colonizaciones e imperios.
En esa búsqueda de la verdad, en las utopías por un mejor mañana, en la preocupación por construir un nuevo modelo de pueblo, de vivencia, de relaciones humanas y humanistas, alejado de la avaricia, de la dependencia, del individualismo, del mesianismo, de la usura, del proselitismo, del grupalismo, del servilismo, de la reverencia y pleitesías, de las siglas y de los colores alienantes y castrantes, aparece el vínculo, la sangre patria, la urgente y necesaria rebeldía en el ser que ha nacido y ha crecido, en la pureza de la naturaleza original de su pueblo, en esa relación eterna y fiel de las creencias futuras, de la idealidad avanzada del hombre y la mujer, lo que importa es el suelo, la ciudad, la población, el ambiente, la ecología, en fin todo ese pedacito de tierra que lleva muy hondo, clavado en el corazón, en el alma, en los restos enterrados en el cementerio, en esas cenizas del pasado, que habla el ayer con el hoy, entre el encuentro de limpias miradas, de tiernas y francas palabras emerge el eterno y debido agradecimiento por la tierra que nos ve nacer.
Dentro de ese contexto y en en el ejercicio de la clara y limpia conciencia, surge el deber de cumplir con la madre naturaleza, con ese ser geográfico que nos dió vida y que brotamos como flor de su fértil suelo, nos obliga a la participación y al ejercicio de la ciudadanía, de hacer vida de republicana, democrática y protagónica, no podemos evadir y aparecen las grafías, nuestros escritos nuestros pareceres, nuestros análisis y reflexiones, nuestros juzgamiento y críticas sobre todo aquello que para la ciudad sea relevante, en nuestro caso al pueblo de Cagua y Bella Vista, Municipio Sucre del Estado Aragua. Nos vincula y obliga lo que tenga que ver con el suelo, con el ambiente, con la ecología, con el ejercicio de ciudadanía y democracia, es analizar la pertinencia o la racionalidad de obras que afecten la ciudad y con ello a su gente, a la población y de manera muy especial al suelo, a los valores culturales, a la ruptura con las amarras que nos esclavizaron y encadenaron, a la forma y modo de vida, y la ponderación de las obras municipales.
Es grafías fundamentadas en y por esos motivos, son las causas que explican las escrituras, adjunto algunas de ellas:
1- Estatuas y monumentos colonialistas.
2- Presencia hispana en Venezuela, nacional, multiétnica y pluricultural.
3- Reforma constitucional: Venezuela libre Topónimos, Eponimos, Oronimos, símbolos colonialistas y fascistas.
4- Los insurgentes de la historia, los Epónimos y Topónimos colonialistas.
5- Patrimonio cultural.
6- Topónimos el Empalao.
7- Cronista de las ciudades. Gobernación de Miranda, biblioteca Cimarrona, Imprenta municipal.
8-La deformación cultural, una forma de agresión a la integridad y soberanía nacional, es conquista mediante la pérdida de la identidad.
9- Reforma constitucional, patrimonio y la simbología colonialista imperial.
10- Las estatuas y monumentos colonialistas son protegidos por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
11- Reforma constitucional y los símbolos comunican poder para libertad o la presión.
12- Parque municipal Meregoto de la resistencia indígena para Cagua.
13- Un polvorín de pregunta.
14- El historiador insurgente.
15- Cinco siglos de cultura colonialista propuesta: La institución del congresista insurgentes de la ciudades y del campos sobre los niños cronistas.
16- El palacio de Miraflores y la ley orgánica de 7 transformaciones. Las 4 T, los Epónimos y Topónimos.
17- La fundación de las ciudades.
18. Sobre el uso del suelo en la cuenca del lago de Valencia ( 7 capítulos):
a) Deterioro del uso del suelo.
b) Valoración socio política.
c) Estudio y análisis científico.
d) Contaminación , exterminio: ¿desarrollo y progreso?
e) Implicaciones sociopolíticas.
f) Desabastecimiento intencionado.
g) Tenemos espacio donde producir.
19) El trabajo nocturno de la mujer y la juventud trabajadora.
20) Crisis agrícola en la cuarta república.
21)¿Cómo declararse historiador insurgente sin ser anticolonialista?
22) Día de la raza
23)Industrialización y dependencia económica
24) Arborización de las ciudades
25) Casa de tigre de garra sanguinaria
26) ¿Fundación de la ciudad de Cagua? ¿405 años?
27) San Nicolás, la cultura del petróleo y el gorro rojo y blanco de las navidades.
28) Estatua de José Francisco Bermúdez en Carúpano. Valor simbólico y poder del lenguaje.
29)La muerte del conquistador Juan Rodríguez Suárez
30) Sobre políticos. Libros y lecturas. El político sin lectura
31) La eterna acción de corsario y piratas de ayer y de hoy
32) cerro el Empalao o cerro Meregoto, lo identitario de Cagua
33) Conciencia histórica nacionalista, su forja.
34) Braza: trozo de leña encendida, hecho del 03 de Enero del 2026.
35) Braza trozo de leñas encendida (II)
36) Complejo cultural Simón Bolívar para Cagua (en el día del libro)
37) Comunicación en el saber oligarquía del conocimiento: tema para la emancipación
38) Uso del suelo y desastre
39). La crisis agrícola en la cuarta república;
40). Uso del suelo y desastre natural;
41). El Ficus y el Nim dos árboles dañinos que causan controversias política en Cagua;
42) Contaminación, exterminio y arborización
43 Parque Municipal Meregoto de la Resistencia Indígena;
44) El mito del desarrollo y el progreso, Cagua un ejemplo;
45. Cagua y sus frutales árboles del recuerdo;
46). Cagua y los Araguatos, el bosque y el mito de desarrollo y progreso;
47). la participación ciudadana y la arborización de las ciudades;
48). Estacionamiento arborizados en los centro comerciales a cielo abierto;
49). La pavimentación de las islas viales agrede la vida y la constitución y el poema La Tala Guillotina de la Muerte.
Escritos que tienen que ver con lo cultural, con la organización y el uso del espacio, con el ambiente, la ecología, el hábitat, la forma de hacer política, el acervo y el patrimonio cultural del pueblo, la soberanía, la independencia, la ruptura con las cadenas del colonialismo cognitivo y comunicacional, sus expresiones dominadoras y su herencia a través de los símbolos y valores impuestos, todos publicados en la páginas digitales de comunicación alternativa EL ENSARTAOS Y APORREA, también en FACEBOOK y en las comunidades WhatsApp.
Artículos que son expresiones de meditaciones, reflexiones, estudios, investigación, pero sobre todo, son expresiones de compromiso ante la vida, que se corresponde con una consecuente militancia pedagógica, no subordinada a partidos, ni a intereses grupales, escritas con libertad, soberanía, independencia y radical autonomía, creyente de un futuro distinto, una nueva sociedad donde el lucro, la vanidad, el individualismo, el mesianismo sea derrotado por la participación y una verdadera y auténtica democracia.
El fin escritos y textos para la defensa de la sociedad, del ambiente, de la ecología, de la protección del planeta tierra, dentro de ello, de Cagua, Municipio Sucre del Estado Aragua, pueblo donde nací y aún vivo.
Tengo esa grata felicidad de continuar en el mismo sitio donde abrí los ojos y grité por primera vez, respiré y lloré al salir del sagrado vientre de mi madre, Josefa Elena Hernández de Orta en su sagrada unión con Ernesto Ramón Orta Martínez.
En palabras del amigo y hermano, poeta Julián Isaías Rodríguez, tengo “la fortuna de vivir en la misma ciudad, en la misma calle, en la misma casa donde nací”.
Cagua pueblo o ciudad que llevo en mis entrañas, en mi memoria, que es mi identidad y que jamás dejaré de pensar en función de que sea un espacio territorial donde se viva como ciudadanos libres, con derechos y deberes, en ejercicio pleno de sus libertades, como sujeto protagonista y participativo, desde la trinchera donde nos encontremos, lo cual es un enorme compromiso.
Nuestro propósito es lograr una sociedad, una ciudad donde se viva en armonía con la naturaleza, que valorice cada árbol, cada gota de lluvia, cada ave, la fauna, y los manantiales, las fuentes de aguas contenidas en nuestro nombrado cerro Meregoto que aspiramos ver convertido en parque municipal.
Polvorín. Explosión insumisa de ideas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.
Soy de Cagua. Soy Caribe. Soy Meregoto.