Los manejadores del capitalismo salvaje no respetan fronteras, sino es con las armas es con el dólar

Mi palabra

“La educación hace que las personas

sean fáciles de dirigir,

pero difíciles de manipular;

fácil de gobernar, pero imposible de esclavizar”

Henry Brougham

 

Narciso Torrealba

En las etapas de la humanidad, el poder económico del momento ha ido imponiendo la fuerza, la violencia y la ignorancia, como las armas más poderosas para detener cualquier proceso de transformación, y de esta manera mantener, en primer lugar su hegemonía y en segundo lugar detener, el paso urgente, necesario e indetenible, hasta romper esas barreras y llevar a la humanidad a lo que tanto temen, como es llegar a lo que se conoce, como el socialismo y por esa razón, los inventos, mentiras y finalmente las guerras son fomentadas para enfrentar, desde el mismo momento, que apareció esa fuerza luminosa para liberar a la humanidad. Por su parte, las lacras creadas por el capitalismo salvaje, han inundado a los Estados Unidos y sus gobernantes, no han hecho absolutamente nada por detenerlas y por el contrario se han gozado de lo lindo, muchas de sus depravaciones, sin rendirle cuenta a nadie.

Lo de Trump, ha rebasado los límites de la inmoralidad, pero para los encargados de escogerlo, como su fiel representante de las grandes corporaciones del sionismo, poco les importa, porque de antemano sabían a quien estaban seleccionando. Parece imposible, que aparezca en la presidencia de Estados Unidos, una persona, con cierto grado de preparación, sensibilidad y preocupación para buscarle salida a problemas alarmantes, el cual vienen ahogando a una sociedad, que lejos de solucionarlos, como son las drogas, el alcoholismo, la prostitución a la vista de todo el mundo y la gran desigualdad social, el cual quisieron tapar, con el tal “sueño americano” por el contrariamente se vienen agudizando y extendiendo a otros países y solo los enfrentan, con la represión y las guerras. El tiempo lo viene demostrando.

Eso, que llamamos imperialismo y cuando se le nombra a un número indefinido de personas, la mayoría de las veces lo agarran en son de burla, pero bien lo decía el cantor del pueblo, Alí Primera: “La ignorancia no mata al pueblo, pero tampoco lo salva” ahora lo tenemos en nuestras propias narices y todos aquellos, que estaban o están pensando en soluciones a la vuelta de la esquina y se despertaron de ese sueño, se pueden acostar nuevamente, porque todavía no hemos visto, ni conocemos a un solo país, ayudado por cualquier gobierno estadounidense, ni siquiera en tiempos de tragedias o epidemias. Por el contrario, aprovechan cualquier momento de convulsión, para llegar envueltos en los salvadores para meter sus garras bajo la presión de las armas y de esta manera apoderarse del petróleo y algunos recursos naturales.

De Trump, Netanyahu y ahora el inflado de fascista, con las ínfulas aceleradas, Javier Milei, quien no pierde un instante para alardear por formar parte de los defensores y manejadores del capitalismo salvaje, han sido señalados de todas las barbaridades cometidas por defender el gran capital, a tal punto, que parece imposible de creer en estos encargados de manejar gobiernos, donde la razón de ser de cualquier humano se encuentra seriamente degradada, ya que, todo gira alrededor de las imposiciones y arbitrariedades del imperialismo y de paso buscan traspasar las fronteras de sus vecinos, como recientemente han pretendido con México, pero se han conseguido con una mujer valiente y apoyada por el pueblo, como la presidenta, Claudia Sheinbaum.

Pero el imperialismo no se detiene ahí, ahora buscaron a Canadá, pero se han conseguido una barrera, como respuesta de inmediato por la misma vía, con la dignidad del que defiende a su patria, pero la defensa no se ha quedado ahí, ya que, aparte de la polémica de los tarifas, ahora es con el otro capricho del desquiciado Trump, al pretender cambiarle el nombre al lago Ontario, algo emblemático para los canadienses, pero le han dado un verdadero parao, lo que nos demuestra de manera muy clara, lo que significa el imperialismo y quien no lo quiera entender, es porque forma parte de la manera de pensar de esa corriente fascista, el cual quiere solucionar todo por la fuerza, como si los pueblos están dispuestos atender sus arbitrariedades, como unos mansos corderitos. Por algo la escritora y socióloga Eman Abdelhadi, en una interesante y motivadora entrevista, publicada en Aporrea. Org, nos dice* “No podemos sentarnos en casa a esperar la Revolución, a esperar a que caiga el imperio”

Lo lamentable de todo esto, es que un grupo bastante numeroso, creen e incitan a la dolarización oficial de Venezuela, cuando no ha sido solución en ningún país, como lo demuestran las estadísticas y para muestra un botón, como lo deja ver en un artículo el articulista, José Antonio García, titulado* (48% de inflación con Maduro, 174% con Trump: Cuando más es menos) aún, cuando no comparto el titular, porque da entender en definitiva, que el mandatario es, pero el resultado económico es una realidad, que no pueden negar los empecinados opositores, dispuestos en convertir la moneda estadounidense en el día a día de Venezuela, una de las grandes obsesiones de la “silenciosa” María Corina la Machado, desde que empezó a pedir una invasión, porque supuestamente era la solución.

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*https://www.aporrea.org/actualidad/n422677.html

*https://www.aporrea.org/economia/a355926.html

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