Esto fue advertido el 8 DE MAYO DE 2003 – Esta es una deplorable revolución profundamente Infiltrada…

Por: José Sant Roz

Publicado en APORREA el Jueves, 08/05/2003 09:47

Y hoy estamos viendo las consecuencias. No se escuchó, no se tomó en serio las advertencias que se hacían porque los quienes las hacíamos éramos tildados entonces como aguafiestas, amargados, “enemigos del proceso” o como “antichavistas”.

Cuanto sinvergüenza y bicho de uña con descarado desparpajo se infiltró haciéndose pasar por revolucionario o chavista y que pudo hacerlo sin que nadie desde el alto gobierno lo impidiera.

Fue un desastre.

Fue un milagro que no se desmoronara esta ilusión mucho antes. Fue así como se adueñaron de gran parte del país aventureros sin escrúpulos algunos como Luis Miquilena, Alfredo Peña, Luis Acosta Carles, Alejandro Armas, Ernesto Alvarenga, Luis Velásquez Alvaray, Ismael García, Rafael Ramírez, Rodrigo Cabezas, Hugo Cabezas, Andrés Izarra, Hugbel Roa, Tareck El Aissami, Cristian Zerpa, Edwin Rojas, Pedro Maldonado, Héctor Navarro, el mismo Jorge Olavarría (quien cogió palco con lo de la reforma de la Constitución), El Toby Valderrama, Rafael Isea, Ana Elisa Osorio, Oly Millán, Raúl Isaías Baduel,…

Sin contar que más del 90% de los que fueron elevados a gobernadores por el chavismo casi todos se pasaron a la derecha… No tenían nada de revolucionarios ni mucho menos de bolivarianos…

¡Dios mío, qué desastre!

ASÍ LO VI Y ASÍ LO ADVERTÍ Y ASÍ LO ESCRIBÍ ENTONCES:

La revolución que dirige el presidente Chávez es la más infiltrada del mundo. Toda revolución comienza con una gran erupción de energía, tomando los puesto claves del gobierno para impedir los sabotajes, para darle vitalidad y eficiencia a los cambios, para dotar al estado de un cuerpo defensivo y ofensivo confiable. Pero la revolución bolivariana se inició con una capacidad de maniobra muy limitad en sus funciones esenciales, y para completar profundamente infiltrada por la cultura adeco-copeyana que prácticamente han quedado intacta en todos los poderes del estado, saboteando y retrasando los cambios necesarios para favorecer al pueblo.

Constituyen estos INFILTRADOS la columna principal del estado en estos momentos. En esencia son los jefes del MVR, quienes manejan el dinero público, controlan gobernaciones y ministerios, negocian con pasaportes, se están metiendo en PDVSA para conocer su estructura y luego paralizarla, son en fin los que copulan felices con la ultra-derecha, con la contrarrevolución. Causa vértigo los pelotones de vagos y mantenidos incrustados en las oficinas de las gobernaciones chavistas desviando el verdadero propósito de lo que debería ser una revolución humanista, un cuadro y un ambiente que prepara el terreno para que algún día se forme un caos social terrible y vuelvan por sus fueros los pupilos de Henry Ramos Allup, de Leopoldo López, Capriles Radosky, William Dávila Barrios, Rondón Nucete…

Y todo el mundo sabe dónde pululan y se mueven estos infiltrados, cómo joden de lo lindo, como nos besan los carrillos y nos muestran las muelas cuando nos saludan. Allí en la Gobernación de Mérida, por ejemplo, los dueños de la información, los dueños de la plata, los dueños del MVR, son los padres, madres y madrinas de un sabotaje interno que no tiene fin, y que van haciendo su lenta pero formidable labor de zapa. ¿Y por qué vacila, porqué tarda tanto el Gobernador actual en salir de esta gente? ¿A qué le teme? ¿Por qué tanta condescendencia con estos criminales que hacen crujir todo por dentro y que provoca tanta degradación, tanta frustración en el pueblo, en la lucha, en la ofensiva?

¿Por qué se espera tanto para reformar las direcciones vitales del Estado? ¿Por qué se actúa con tanto complejo de inferioridad, con tanto culillo y con tanta cobardía ante la Iglesia, ante el empresariado golpista y no se procede de una buena vez a darle un vuelco a una administración plagada de traidores, de lerdos, vagos, inexpertos, inútiles, grises, oscuros, palurdos y burdos burócratas?

¿Hasta cuándo, tendremos que calárnoslos, señor gobernador?

Esta es la única revolución que duerme mientras les están hundiendo el terreno en la Salud, en la Educación, en la OCI. Y pareciera que no se toman medidas, como si el propio gobierno estuviera agotado, arrinconado, desilusionado, acojonado, resignado a convivir con los viejos malditos adecos o copeyanos de siempre.

Todavía tenemos miedo de gobernar, de sentir que tenemos el poder. Nos avergüenza tener que dar órdenes y mandar para el carajo a los que no quieren cumplir con su deber. Y uno aquí arrecho, impaciente, amargado, frustrado, viendo a tantos coños de madre infiltrados que nos ponen trabas para todo y que apuestan constantemente a que nos arruinemos, a que fracasemos, a que nos derroten. Uno arrecho, y los otros, los que mandan, parecieran felices, viajando, en eternas giras, en eternas reuniones, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados, infiltrados,… ¡qué contrasentido, Señor!

Ahora lo que falta es que ante estas críticas esos propios infiltrados se arrechen y le den órdenes al gobernador de Mérida, por ejemplo, para que nos jodan, para que nos acorralen y nos aniquilen, porque así ha ocurrido en el pasado.

¡Ave María Purísima!

 

 

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