Amigo William Castillo, qué hacer frente al pedófilo Trump, robándose nuestro petróleo. Hacernos los pendejos?…

José Sant Roz

No, amigo William Castillo, usted no convence ya con sus explicaciones, con su fajo de datos, con sus sesudos análisis…, ¡qué doloroso el papel suyo, en ese andar recogiendo o recomponiendo tantos recules, tantas capitulaciones, armisticios y desastres. ¿Usted deja de lado lo que Trump está diciendo de que nos derrotó y que por eso está haciendo con Venezuela lo que le da la gana? ¿Le encuentra usted a eso alguna explicación, cuando dice que nos derrotó y que el botín le pertenece al vencedor? No sé hasta cuándo le van ustedes desde el gobierno seguir dándoles largas a esta terrible caída sin reaccionar, sin movilizar al pueblo ni a las propias Fuerzas Armadas, como se debe.

Y todo lentamente empeorando en el país. No sé si sabe que los cortes de electricidad son pavorosos en el interior… y lo que se nos avecina con estos gringos gobernando no es sino otro Puerto Rico, que por cierto ya Trump dio la orden de que a los habitantes de esa isla se les despojara de la nacionalidad gringa…

Me da enorme tristeza ver a aquellos que en el pasado se habían erigido como portentosos líderes, Cuánta pena me da ver al pobre Diosdado, poniendo buena cara, tratando de hacer humor con las lágrimas. Los veo deprimidos, lerdos y apagados, y bailando en un tusero. Para lo que quedó, digo, Diosdado, haciendo alarde de sus agudezas en un Mazo en estampida, ahora a la defensiva, echándonos cuentos de las vilezas de ese burdo enemigo de la ultra-derecha, cuando en realidad de lo que se trata es de ir al combate, al ataque. Ya todo eso lo sabemos señor Diosdado, no redunde tanto.

Sepa usted amigo William que la audiencia de El Mazo se fue al foso, y lo peligroso es que todos los demás terminen cacafónicos. Ya no interesa estar escuchando explicaciones de por qué nos jodieron aquí, de por qué nos volvieron a hacer trizas allá y nos requeté engañaron acullá y nos volvieron a joder con el mismo cuento de hace veinte años…, esos los eternos canallas escuálidos. Hasta Cuándo!

¿Hasta cuándo esos cuentos y esos refritos, si son los gringos los que están dictado las pautas de todo cuanto está haciendo hoy el gobierno? Pero ahora ni por el carajo se mencionan a los gringos. Ni con el pétalo… Y lo advierto, todos ustedes lo van a pagar bien caro, no los van a perdonar, no se van a salvar. Los han ido cercando sin darse cuenta, y cada vez están más atrapados e impotentes en sus recules, pues basta con sólo ver esa orden increíble dada por los gringos de que hay que reunirse con la procónsul Dinorah Figuera y aceptar el mandato de una extinta Asamblea del 2015. ¿Por qué entonces nosotros no revivimos la Asamblea del 2009?

Insólito.

Andan ustedes tratado de correr todas las arrugas creyendo que los van a perdonar y están bien equivocados. Se aburguesaron con los cargos y perdieron el verdadero contacto con el pueblo y el verdadero tino bolivariano. Los tienen en la mira, y mientras más traten de hacerse los locos, peor le seguirá yendo al país, a la revolución que una vez tuvimos, a las movilizaciones que ya no existen, porque todo silenciosamente está siendo horriblemente desmantelado.

Con Chávez nos creíamos invencibles, decididos a dar la pelea, nos atrevimos a llamarles en su cara yanquis de mierda, se ordenó movilizar cien tanques a la frontera con Colombia, cuando el guiñapo Uribe habló de que le faltó tiempo; rompimos relaciones con los gringos y mandamos a llamar a nuestro embajador en Washington cuando los gringos se metieron con Bolivia. Teníamos ñeque con qué responder, teníamos a un líder, teníamos un proyecto, una visión, todo un programa bolivariano de lucha, unido en un todo con la Patria Grande.

Asesinaron a Chávez, y en medio de las más grandes dificultades quedó otro líder, Nicolás Maduro quien con coraje tomó las riendas de la revolución. Nunca se acobardó, nunca aceptó las imposiciones del imperio gringo y de los ladrones europeas. Resistió durante 13 años a todos los embates de bloqueos, sanciones y actos terroristas organizados por los yanquis. Maduro nunca se quebró, nunca cedió a las presiones, nunca traicionó a su pueblo.

Hasta que vino lo del 3 de enero, todo dio una voltereta insólita, y han venido gringos y sionistas, metiéndose a empellones en todos nuestros asuntos, sobre todo alardeando el gran cerdo naranja Trump de que se está robando nuestro petróleo y de que ya somos el estado número 51 de ese maldito imperio capitalista.

Lo volvimos a ver ayer proclamar con su enorme jeta: “Al vencedor le pertenecen los despojos (las riquezas, los beneficios), ¿no?”¿Han oído eso antes? (…) Es la manera antigua, ¿verdad?”, al referirse al secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, a inicios del año, como “una guerra de 48 minutos, duró 48 minutos. Y pagamos el precio de esa guerra con lo que estamos tomando (de Venezuela) una y otra y otra vez… Ahora amo Venezuela, la amo, y lo estamos haciendo maravillosamente allí… Estamos importando mucho petróleo desde Venezuela y nos llevamos muy bien con ellos. De Venezuela salen billones y billones de barriles de petróleo, es uno de los lugares más ricos en petróleo del mundo”, declaró el magnate.

Eso, amigo Castillo, no puede ocultarse so pena de que a la postre acabemos pagándolo bien caro… sólo lo alerto.

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