¿Quién quiere una tercera guerra mundial?

Mi palabra

“La guerra es una enfermedad como el tifus”

Antoine de Saint-Exupéry

Fue un escritor y aviador francés.

 

Por: Narciso Torrealba

Un viejo amigo, quien vive pensando en la humanidad y cualquiera persona, que lo conozca, rápido reconoce su grado de amabilidad y sensibilidad para tratar a sus semejantes. La última vez, que tuvimos la oportunidad de hablar de la peligrosa situación en que se encuentra el mundo, no podía contener su amargura y frustración al ver a Trump, haciendo lo posible e imposible por aplastar a Irán, ya que, las informaciones del medio oriente no presagian nada bueno, ya que, el imperialismo, parece que no acepta una derrota más, como la de Vietnam, cuando salieron con las tablas en la cabeza, para después buscar miles de argumentos para aparecerse como los victoriosos, a tal punto, que Hollywood, la llamada meca del cine, se convirtió en un medio de difusión masiva, donde presentaban a los mercenarios gringos, como unos héroes, cuando la gran verdad, es que aparte de la derrota, todavía tienen ese trauma y no hablan de paz, ni siquiera equivocados.

Todos los indicios y movimientos bélicos en el mundo, nos confirman, que estamos al borde de una guerra mundial, si no es que ya comenzó, y creo, que la paciencia, la prudencia y el sentido de humanidad de líderes de potencias emergentes, han detenido un conflicto con los resultados, ya señalados por Albert Einstein, quien tuvo la oportunidad, como físico laureado, con el premio Nobel, de analizar y avizorar una verdadera tragedia de llegar a donde nos conducen los sionistas, imperialistas, fascistas y los obsesionados por las guerras, creyendo en la solución de los grandes problemas del capitalismo salvaje, con su máximo representante Donald Trump, quien se encuentra cumpliendo al pie de la letra, la tarea encomendada: frenar el desmoronamiento definitivo del poder imperial.

El momento, que estamos viviendo es para recordar a verdaderos constructores de la paz, a pesar de haber contribuido al desarrollo de inventos, que, en manos de trastornados, como Trump, representan un inmenso peligro, la energía nuclear y precisamente Albert Einstein, sabía lo que representaba y por eso, cuando le preguntaron ¿Cuál es el arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica? No dudo en responder ¡La mejor de todas: es la paz! Por eso, parece casi imposible de conseguir en el vocabulario de Trump y sus secuaces esa palabra, que encierra la verdadera salvación de la humanidad.

Los últimos acontecimientos producidos por la actuación propia de verdaderos psicópatas, como son: Trump, Netanyahu, Marco Rubio y a estos tenemos que irremediablemente anéxales, Javier Milei, presidente de Argentina, quien aparece cada momento dando muestras de ser un perfecto fascista y de paso arrastrado a los criminales: Trump y Netanyahu, carentes de cualquier signo de racionalidad, porque poco les importa desatar una confrontación mundial y como si esto fuera poco, para vergüenza de todos los que respetamos y admiramos a las mujeres, como un ser maravilloso y lleno de infinita bondad, se presenta en la cola de estos infelices, María Corina la Machado, quien por momentos parece querer evadir el charco, donde se revuelcan los carentes de amor por sus semejantes.

Detener o buscarle solución a los conflictos bélicos, parece sumamente difícil, por las demostraciones de Trump, quien ha pretendido – como dicen por ahí– jugarle kikirigüiki a los iranies, pero, estos con la experiencia cultivada en la misma guerra contra los gringos y poniendo en práctica un pensamiento del “Che” Guevara, muy corto, pero preciso: ¡No se puede confiar en el imperialismo ni un tantito así, nada! una verdadera lección, que no podemos olvidar jamás, porque ha quedado demostrado recientemente en los acuerdos entre Irán y el gobierno de Trump, que en el momento menos pensado los violan de manera descarada. Nadie en su sano juicio, puede pensar en una tercera guerra mundial, porque nos podemos imaginar el resultado final. Si, la segunda guerra mundial o la gran guerra patria para los soviéticos, dejó alrededor de 70 a 85 millones de muertos, que podemos esperar en estos momentos, cuando todos los avances tecnológicos, son utilizados para la guerra.

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