Mi palabra
“No podemos imaginar cuánto talento se necesita
para no aparecer nunca en el mundo como ridículo”
Chamfort
Por: Narciso Torrealba
¿Se acordaba usted de Rafael Ramírez? ¡No! Yo, menos, porque parecía totalmente ido del escenario político, y ni siquiera en la página de Aporrea. Org, daba muestras de existir, pero ahora, se aparece tratando de trasmitir un mensaje muy camuflado, en el cual parece un perfecto mago de circo, ya que, tituló el articulo (Terror. Libertad para Rodrigo Cabezas) pero anda tan equivocado gramaticalmente, porque debería haber encerrado la palabra terror en los signos de admiración, para después seguir con la frase: libertad para Rodrigo Cabezas, pero ese no es, el problema en estos momentos, porque es insignificante, ya que, no trasciende ni altera en nada, su mala intención, cuando nos encontramos asechados por el señor de la guerra: Donald Trump, quien esconde todas sus criminales acciones, impulsado por el tutelaje de las grandes corporaciones, el punto de apoyo del imperialismo.
Lamentablemente para Rafael Ramírez Carreño, no todo el mundo sirve para payaso, ni de circo, ni en la vida diaria para tratar de esconder sus malas acciones, porque titular un artículo para empezar describiendo un problema, que no respetan los sionistas, fascistas e imperialistas, y todos los que aplauden las acciones de Trump, para luego defender y dejar al descubierto su verdadero propósito, como es abogar por la libertad de Rodrigo Cabezas, un verdadero traidor, igual que él; el cual cayó en el mismo culipandeo al estilo de la “negra” Antonia Muñoz, quien ahora, se encuentra desvariando en la misma posición de Cabezas, personaje por demás descarado, que poco le importó andar al lado de Guaidó, uno de los más ridículos farsantes en contra del proceso bolivariano, engendrado por el imperialismo. pero además lanzándole sus miraditas a la que pedía una invasión: María Corina la Machado.
Rafael Ramírez, con voz de niño, pero travieso, se encuevó al igual, que María Corina, después de haber agotado todos sus misiles verbales en contra del proceso bolivariano y el presidente Maduro, desde el mismo momento de haberle enseñado la cartilla, por el manejo irregular de PDVSA, como si fuera su empresa personal. Pero es tan elevado el nivel de odio y desfachatez de Ramírez, que sigue hablando del tal madurismo, expresión del cual se agarra, para arremeter, porque aparte de ser su autor, es ahí, donde ha volcado todo su resentimiento para después emprender la huida al sentirse acorralado, porque entendió, que no es fácil derrotar y aniquilar de un solo golpe el proceso bolivariano, como se lo imaginaba equivocadamente en sus largas peroratas.
Definitivamente la jauría está desatada con sus cabezas visibles: Trump y Marco Rubio, con una larga lista de traidores, que apenas se les presenta una oportunidad, empiezan apuntar en una sola dirección, como está haciendo en estos momentos Rafael Ramírez, algo que no puede extrañarle a nadie, ya que, su real y verdadera aspiración, era oír de la voz del comandante Chávez, el aval para reemplazarlo, cuando avizoraba muy cerca la muerte. Al depositar su confianza en Nicolás Maduro Moros, y salir electo, como presidente constitucional, empezó su ataque, fracasando de manera estrepitosa, para luego emprender el autoexilio, porque supuestamente lo estaban persiguiendo y hasta los momentos se encuentra disfrutando de la “dulce vita” en lugar desconocido, pero arremetiendo nuevamente con sus acostumbrados dardos envenenados, contra el gobierno venezolano.
¿Dónde se encuentra? Sabrá Pepe y sus secuaces inmediatos: Lo que, si les puedo asegurar, es que el discurso es el mismo, tan vago y desorientado, que parece copiado de la María Corina; porque en nada ataca a Trump, no hace ninguna referencia de los dos terremotos, que aterraron a toda Venezuela, con los resultados ampliamente conocidos y menos hace algún comentario de la invasión del 3 de enero, con el secuestro del presidente Maduro, más de 100 muertos y un número de heridos, más edificaciones dañadas por los bombardeos relámpagos para intimidar. Lo cierto, es, que, Nicolás Maduro y su compañera de vida y lucha se encuentran dando la gran batalla por la verdad, la libertad y la soberanía de la patria, a pesar de las voces afiladas y mal intencionadas, que lanzan llamaradas para atizar la candela, en medio de la hoguera en el cual se encuentran.