La República Islámica advierte que responderá de forma asimétrica y destructiva ante cualquier agresión de EE. UU. contra su infraestructura eléctrica y civil.
El Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya de Irán lanzó una severa advertencia a Washington, asegurando que cualquier ataque estadounidense contra sus instalaciones vitales desencadenará una respuesta militar devastadora sobre toda la infraestructura estratégica de la región.
La alerta la dio a conocer el portavoz de la sede central, el teniente coronel Ibrahim Zolfaghari, quien además denunció que Estados Unidos «continúa con su arrogancia y desestabiliza la seguridad de la región».
Asimismo, reiteró de forma categórica que Irán «no permitirá, bajo ninguna circunstancia ni de ninguna manera, que Estados Unidos, como país ajeno a la región, interfiera en el estrecho de Ormuz».
La gestión de esta vía marítima es una «una línea roja infranqueable» para Teherán, aseveró.
Advertencia sobre ataques a la infraestructura
Zolfaghari se refirió a las recientes declaraciones de Donald Trump y advirtió que, si se ejecutan las amenazas del «vacío» presidente de atacar la infraestructura de la República Islámica, la represalia será total.
«Todo lo que ha permanecido intacto hasta ahora, es decir, la infraestructura de la región, será aplastada bajo los golpes de las fuerzas armadas iraníes, hasta el punto de que no quedará rastro de ella», aseveró el portavoz.
Al dirigirse al «enemigo ignorante», el teniente coronel enfatizó que el actual escenario «no es un momento de evasión ni de cautela» para Irán.
Subrayó que la respuesta de las fuerzas armadas iraníes «no será un ataque simétrico, sino un ataque superior, más intenso, más amplio y más destructivo que nunca», añadiendo que «el fuego de la ira de un pueblo que nunca se ha rendido quemará al agresor».
Amenazas de Donald Trump contra servicios vitales
Esta contundente declaración de Khatam al-Anbiya se produce en respuesta a las advertencias del presidente estadounidense de bombardear la infraestructura civil iraní si Teherán no cede a las exigencias de Washington sobre el estrecho de Ormuz.
Trump insinuó la posibilidad de extender la campaña militar a centrales eléctricas y puentes, afirmando: «La situación se pondrá muy mal… Dejaremos fuera de servicio todas las centrales eléctricas y destruiremos todos los puentes a menos que se sienten a la mesa de negociaciones».
Previamente, las amenazas de la administración estadounidense también apuntaron a pozos petrolíferos y plantas desalinizadoras en territorio iraní, ampliando el rango de objetivos hostiles hacia instalaciones vitales para el suministro de energía, agua y el sustento diario de la población.
Actualmente, las hostilidades continúan con agresiones de las fuerzas estadounidenses en diversas zonas del sur de Irán, mientras que las unidades iraníes responden con contragolpes dirigidos a bases, instalaciones y emplazamientos estratégicos de Estados Unidos en la región.
El pasado domingo, Irán decretó el cierre total del estrecho de Ormuz, medida que mantendrá en vigor hasta que cese la intervención militar estadounidense.
Irán confirma ataques contra bases y sistemas de EE. UU
Irán respondió a las agresiones estadounidenses con ataques a la base Ali Al Salem en Kuwait, la base Al Azraq en Jordania y una concentración de fuerzas de EE. UU.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) atacó un radar de alerta temprana del sistema C‑RAM en la base aérea de Ali Al Salem, en Kuwait, además de una concentración de fuerzas estadounidenses.
También anunció el derribo de un dron MQ‑9 Reaper en el espacio aéreo de Andimeshk, en la provincia de Juzestán.
El CGRI señaló que estas operaciones fueron en respuesta a la agresión estadounidense lanzada la noche anterior contra varios puntos de la costa sur de Irán.
La institución desmintió, además, reportes sobre heridos o daños en Pakdasht, afirmando que las detonaciones escuchadas se debieron únicamente a la actividad de los sistemas de defensa aérea.
Ataques recíprocos y objetivos estratégicos
Como respuesta al ataque estadounidense contra un cuartel del Ejército en Iranshahr, las fuerzas iraníes golpearon con drones suicidas el radar fijo, el sistema de comunicaciones y los depósitos de combustible de la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania.
En el plano interno, la sede de gestión de crisis informó que secciones del aeropuerto de Semnan sufrieron daños por los bombardeos estadounidenses, aunque las zonas residenciales de la provincia no fueron afectadas.
La agencia Fars reportó dos explosiones en las inmediaciones de Jandab, al suroeste de Teherán. Según Al Mayadeen, las incursiones estadounidenses se concentraron en áreas del este y oeste de Teherán, con énfasis en la provincia de Hormozgán.
Destrucción de infraestructura ofensiva estadounidense
Antes de estos ataques, el portavoz del CGRI, Hossein Mohebi, afirmó que las operaciones iraníes se centran en destruir la infraestructura ofensiva de Estados Unidos en la región.
Subrayó que Washington “no debe pensar” que puede mantener la actual ecuación de combate ni convertir el conflicto en una guerra de desgaste.
Postura de EE. UU. y tensión en el Golfo
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) completó una nueva oleada de ataques contr Irán, dirigida contra centros de mando, defensa aérea, capacidades de misiles y drones e instalaciones de vigilancia costera.
Durante la noche y la madrugada del miércoles al jueves, Estados Unidos bombardeó el puerto de Bandar Abbas, las ciudades de Rask y Konarak (Sistán y Baluchistán), zonas de Ahvaz y áreas cercanas a la isla de Qeshm.
La ofensiva, prolongada durante varios días, desencadenó réplicas sucesivas de Teherán contra bases e instalaciones estratégicas estadounidenses en la región.
El presidente Donald Trump afirmó que las operaciones contra Irán “continuarán hasta que yo diga que es suficiente”, aunque reconoció que el país “aún conserva capacidad de resistir”.
Como consecuencia de los ataques estadounidenses, sus movimientos en el estrecho de Ormuz y el restablecimiento del bloqueo marítimo, Irán volvió a cerrar esta vía estratégica.
FUENTE: AL MAYADEEN