Informo que he recibido amenazas por Instagram y llamadas extrañas desde un número del norte del estado de Florida, EEUU.
Todo comenzó hace dos días, cuando expresé –dice Erika- mi rechazo a la presencia de efectivos sionistas en la Universidad Central de Venezuela, en un post de los organizadores del evento. Allí dije que el sionismo que ha ultimado a bombazos a 70 mil niños palestinos, según la ONU, no debe ser quien reconstruya a Venezuela, después de los devastadores sismos del 24 de junio.
Que se entienda bien –añade-, y por si hubiere alguna duda: mi posición «firme, plena como la Luna llena, irrevocable, absoluta y total», es estar del lado Palestina de la vida, luchar por su derecho a existir y exigir junto a su pueblo JUSTICIA, tanto como exijo justicia para mi propio país, invadido por los gringos desde el pasado 3 de enero.
Es demasiado indignante –sigue diciendo-, y parte de la continuada doctrina del shock aplicada a mi país, ver que ahora el sionismo pretenda hacer sus operaciones de propaganda en Venezuela, para tratar de lavar ante la opinión pública los crímenes de lesa humanidad cometidos por la banda de terroristas que dirige Benjamín Netanyahu y su gobierno de horror. Hago votos porque todos ellos paguen ante los organismos internacionales, absolutamente todos sus horrendos delitos. Y, asimismo, declaro públicamente lo que ya le he dicho a mi compañeros y amigos cercanos: NO tengo ánimos suicidas, mi esposo y mi familia ME AMAN, NO ando en carros averiados, ni en zonas peligrosas. Cualquier cosa que me suceda, será única y exclusivamente responsabilidad del sionismo. Mucha gente dentro de fuera de Venezuela ya tiene los datos que sustentan esta denuncia pública.
Con Bolívar y Chávez, para siempre. ¡Viva Venezuela, viva Palestina! 🇻🇪✊🏽🇵🇸