José Sant Roz
- Y ahora vienen los monstruosos gringos y haciéndose pasar por ángeles, por benefactores de la humanidad, NOS eliminan algunas SANCIONES para que la AYUDA HUMANITARIA FLUYA, pero entonces, AQUELLOS MALDITOS HIPÓCRITAS, ¡NO yque no habían sanciones, ¡NO Y QUE NO EXISTÍAN!
- Y ahora estos impolutos pro-gringos, los que van a misa todos los días y que para todo rezan y que para todo comulgan y plugan a Dios por su salvación (y no la nuestra), ¡HIPÓCRITAS!, que ahora derraman sus burdas lágrimas por Venezuela, y no lo hicieron el pasado 3 de enero cuando nos invadieron, ¡MALDITOS FARISEOS E HIPÓCRITAS! Callaron cuando los gringos mataron a más de cien compatriotas. ¡Los pulverizaron con sus misiles! Y seguidamente, entonces esos mismos gringos, a empellones, y en nombre de ese abominable crimen vinieron y con amenazas y presiones “normalizaron las relaciones diplomáticas”, y después hicieron un SIMULACRO, para en caso de una eventual tragedia proteger su embajada, y ahora vienen y ocurren estos dos terremotos simultáneamente.
- Y luego, luego, alegremente Trump, con todo lo que le produce emoción cínica y perversa viene y anuncia al mundo de que hay una cifra enorme de muertos en Venezuela (“puras basuras”), así como lo ansiaba, como lo buscaba, como quería. Porque él sólo mató 120 y ahora debe estar feliz por que según los balances de los propios gringos los fallecidos deben estar entre 10.000 y 100.000.
- El mismo Trump que se viven frotando las manos porque si cerraban el estrecho de Ormuz, él no tenía nada de qué preocuparse porque él se estaba robando todo el petróleo que quisiese de Venezuela y proclamaba a los cuatro vientos de que Venezuela es su estado número 51…, y todo eso, a los imbéciles les parece bello y sublime, que seamos otro Puerto Rico, al que él les tiraba papel tualé, burlándose. Y viene, y como anillo al dedo, ocurren estos dos terremotos, para que se vanaglorie diciendo que nos está ayudando…
- Trump tan pavoso. En su primer mandato trajo la pandemia y como maldición bíblica en su segundo período, reprodujo guerras en el mundo con la mentira de que Irán tiene bombas nucleares y que algunos países son narco-gobiernos. Ha asesinado a cientos de inocentes y humildes pescadores tanto en el Atlántico como en el Pacífico en nombre de esa eterna farsa contra el narcotráfico, pero luego va y libera el 1 de diciembre de 2025 con un indulto total y completo al ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández. Seguidamente va y se lleva a los trancazos al presidente Maduro y a su esposa Cilia Flores acusándolo de ser jefe del Cartel de Los Soles… Todo esto, entre burlas y a las patadas, y que aquí haya cretinos que lo adoren…
- Trump siempre deseó lo peor para Venezuela. Llamó a los venezolanos “basuras” y dijo que somos bien feos, porque el él es experto en belleza y en misses, siendo estas frivolidades su más experimentado trabajo en este mundo, como íntimo amigo de Epstein.
- Y a los que hoy gimotean por Venezuela y antes pedían sanciones e invasión, les recuerdo la sentencia en Mateo, XXIII, 27:28. “¡Desgraciados de vosotros, malditos escribas y fariseos,
hipócritas! Porque sois como blancos sepulcros, cuyo exterior parece soberbio, pero cuyo interior está lleno de osamentas humanas y podredumbre. De igual modo vosotros, exteriormente, parecéis justos entre los hombres, y por dentro no sois más que
hipocresía e iniquidad”. - Y finalmente, recuerdan cuando Globovisión al mando de Federico Alberto Ravel celebraba que hubiese un terremoto que acabara con “el asqueroso gobierno de Chávez” y que hubiesen muchísimos muertos y Venezuela quedara bajo escombros. Y con esa monstruosa y falaz profecía clamaban al cielo, que ésta se cumpliese, porque entonces la derecha dejaría de perder elecciones tras elecciones, pues esa era la esperanza de volver a la IV república, el que una inmensa tragedia enlutara a Venezuela. Así los malditos escribas y fariseos,
hipócritas! (Mateo, XXIII, 27:28).
Un comentario
Querido José Sant Roz, la rabia esconde el inmenso dolor que nos embarga en estos tristes, muy tristes momentos. Todo cuanto escribes es muy cierto y da rabia. Pero acojámonos a la oración, al Dios eterno, al que todo lo puede, todo lo sana, todo lo ve. Porque para mi, al menos, es la única manera de sobrivivir a tanta angustia que nos rodea. ♪ ♫ ♬ ¡Venezuela! bella flor americana que perfumas la mañana de la América del Sur….♪ ♫ ♬