«Por distintas vías, se me ha hecho saber que en la campaña de Abelardo de la Espriella se estaría fraguando un montaje para realizar un autoatentado controlado del candidato con el propósito de incidir en los resultados definitivos de la elección», expresó Cepeda en un comunicado. Foto: EFE
El candidato del Pacto Histórico solicita se investigue un supuesto montaje de autoatentado por parte de su oponente Abelardo de la Espriella para alterar los resultados de la segunda vuelta electoral
El candidato de izquierda a la presidencia de Colombia, Iván Cepeda, alertó este lunes sobre un ataque de falsa bandera que está preparando la ultraderecha. Aseguró que intentan ejecutar un plan de autoatentado, maniobra que pretende alterar los resultados de la segunda vuelta electoral, prevista para el 21 de junio.
Cepeda formalizó la acusación mediante un comunicado difundido en redes sociales. El candidato del Pacto Histórico señaló directamente a la campaña de su contendor, Abelardo de la Espriella, como promotora de la acción.
La denuncia precisa que la simulación buscaría incidir en la segunda vuelta, la cual definirá el destino institucional de la nación suramericana para los próximos años. El aspirante del progresismo notificó que entregará las evidencias obtenidas a la Fiscalía General de la Nación.
El organismo deberá adelantar las verificaciones urgentes sobre el caso. Asimismo, Cepeda remitirá la información a la Unidad Nacional de Protección (UNP). La iniciativa busca evaluar el esquema de seguridad de su rival de la derecha.
La petición institucional incluye resguardar la integridad de José Manuel Restrepo, compañero de fórmula de De la Espriella y candidato a la Vicepresidencia. El sector progresista insiste en garantizar la vida de todos los actores del debate.
La denuncia de Cepeda se registró en un entorno de alta polarización política nacional, mientras la campaña avanza tras la primera ronda electoral efectuada el pasado 31 de mayo en todo el país.
En dicha jornada, el candidato del movimiento Defensores de la Patria lideró el escrutinio. En esa fecha, el aspirante conservador obtuvo 10.3 millones de votos, equivalentes al 43,78% de los sufragios válidos. Por su parte, el candidato del Pacto Histórico alcanzó el respaldo de 9.7 millones de electores, lo que representa el 40,98% de la participación registrada en los comicios.
De la Espriella declaró previamente que enfrenta constantes amenazas contra su vida. Según él, dicha situación le obliga a pronunciar discursos públicos detrás de paneles blindados durante sus mítines.
La consolidación de la paz y las garantías democráticas constituyen demandas históricas en Colombia. La ciudadanía aspira a superar los ciclos de violencia que históricamente marcaron sus elecciones. El reclamo popular exige el fin de las campañas de desprestigio en medios y las misiones de observación internacional han recibido solicitudes para acompañar de cerca el proceso.
La agenda de transformación social del Pacto Histórico centra su discurso en la justicia económica. Sus partidarios defienden la necesidad de consolidar un modelo de paz con justicia distributiva. Por el contrario, el programa opositor propone un enfoque centrado en la seguridad militarizada, en desguazar el Estado y reducir la aplicación de políticas públicas.
Ambas propuestas evidencian visiones diametralmente opuestas sobre el porvenir de la sociedad andina. La participación de la juventud en los centros urbanos se perfila como factor determinante de cara al balotaje y los analistas prevén que los nuevos votantes definirán el estrecho margen de la elección.