
La reciente aparición del libro Escritos Complementarios, publicado por la Fundación Editorial El perro y la rana (2026), marca un hito de primer orden en la batalla por la memoria histórica de Venezuela. Esta obra ve la luz en un momento profundamente significativo, coincidiendo con los 93 cumplevida de su autor, Fernando Soto Rojas —el entrañable «Comandante Ramírez» o el «Guerrillero de Siempre»—, celebrados el pasado 30 de mayo.
Desde la perspectiva del pensamiento transformador, este texto trasciende la mera recopilación de recuerdos; constituye una rigurosa herramienta de combate ideológico y un balance necesario de más de ocho décadas de militancia democrática, internacionalista y revolucionaria. El libro funciona como el complemento perfecto de su obra anterior, ‘Escritos de ayer y hoy (1969-2020)’, dividiéndose de manera estratégica en dos grandes bloques: las semblanzas de los combatientes de las «rojas auroras» y los análisis profundos de las coyunturas políticas de los siglos XX y XXI.
A través de una narrativa sencilla, amena, Soto Rojas se atreve a plasmar con «brocha gruesa» aquellos pasajes de la historia nacional que durante años de la República permanecieron bajo el enigma o el silenciamiento de la historiografía burguesa. Quienes rastreamos como sabuesos los procesos sociales para comprender el «cómo» y el «por qué» de las realidades concretas, encontramos aquí un testimonio de valor inestimable. Adicionalmente, el autor desafía con su ejemplo los dos temores más comunes que afectan el libre desenvolvimiento de las personas: hablar en público y escribir. Al romper este freno, nos ofrenda una lectura atractiva o seductora, de la cual es verdaderamente es difícil despegarse.
El núcleo ético de estos ‘Escritos Complementarios’ radica en su capacidad para combatir la amnesia colectiva y reivindicar a nuestros mártires, aquellos que, como sentenció el cantautor Silvio Rodríguez, son «los muertos de nuestra felicidad». En estas páginas vibran los legados de figuras fundamentales como su hermano Víctor Ramón Soto Rojas —mártir de la desaparición forzada puntofijista en 1964—, Jorge Rodríguez padre, David Nieves, Julio Escalona y Carmelo Laborit.
El autor nos recuerda con profunda sensibilidad que nuestros caídos no han muerto; simplemente cerraron los ojos y continúan velando el destino de la familia y de la patria.
Este arsenal de ideas antimperialistas, marxistas y chavistas, pero de la cotidianidad revolucionaria se convierte en una lectura obligatoria para las generaciones que hoy asumen la construcción del socialismo bolivariano. Con total seguridad, cuando el presidente Nicolás Maduro Moros esté de vuelta en Venezuela disfrutará plenamente de estas líneas, las cuales nos invitan a emular la constancia de Fernando Soto Rojas y a ratificar nuestro compromiso irrenunciable con el poder popular, así como la decisión de una vez por toda de escribir `Contar para Volver a Vivir` y ratificar el compromiso histórico…