Medio Oriente: entre la escalada militar y una nueva tregua armada

Mientras con lenguaje soez Trump trata de contener a Netanyahu, Irán reajusta sus tácticas disuasivas asimétricas sobre el terreno con apoyo del Eje de la Resistencia
Por Carlos Fazio (*)
Dibujo, Adan Iglesias Toledo (**)
Desde que el lunes 1 de junio las fuerzas de Estados Unidos e Irán se enfrascaron en una sucesión de golpes militares recíprocos, al tiempo que Israel profundizaba su ocupación en Líbano, la situación en Medio Oriente entró en una nueva y dinámica fase de escalada de signo incierto. Ahora, una vez más, el alto al fuego que rige formalmente desde comienzos de abril pende de un hilo. No obstante, los altisonantes “desacuerdos tácticos” entre Donald Trump y Benjamín Netanyahu, así como el nivel de la respuesta iraní a las fuerzas agresoras en varios frentes, que ha venido redefiniendo la ecuación de la disuasión en toda la región, parecen ir consolidando una ventaja estratégica a favor de Teherán.
LOS HECHOS
El lunes, el Mando Central de Estados Unidos (CentCom) anunció que las fuerzas estadunidenses habían llevado a cabo el fin de semana ataques contra un radar y centros de mando y control de drones en la ciudad iraní de Garuk y en la isla de Qeshm. Washington presentó la operación como “ataques de autodefensa” y afirmó que fue una respuesta a lo que describió como “acciones agresivas de Irán”, entre ellas el derribo de un dron estadounidense MQ-1, que, según su versión, volaba sobre aguas internacionales.
A su vez, el mismo lunes, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de asuntos militares sionista, Israel Katz, ordenaron al ejército israelí que atacara los suburbios meridionales de Beirut, capital del Líbano, en la primera directiva de este tipo desde el alto el fuego de abril.
Desde que comenzó a regir el acuerdo del alto al fuego, Israel no lo respetó y ha estado creando en el sur libanés lo que define como “una zona de seguridad”, y ya desplegó tropas en su territorio, según mapas de las fuerzas de ocupación israelíes y reportes de medios de Tel Aviv. Además, ha ocupado decenas de aldeas e impide a los residentes regresar a sus hogares. El 26 de mayo se informó que fuerzas militares de Israel habían lanzado una operación terrestre en el Líbano, sobrepasando la denominada “línea amarilla” impuesta por el régimen de Netanyahu para impedir el regreso de los residentes locales a las zonas ocupadas por sus tropas.
En respuesta, el portavoz jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, declaró que “el régimen sionista agresor e infanticida, aprovechándose de la oportunidad brindada por el alto el fuego y mediante una clara agresión contra el territorio libanés, ha masacrado a más de 3 000 personas inocentes, entre ellas mujeres y niños”, mientras “los gobernantes de los países occidentales han optado por el silencio o el apoyo a estos crímenes contra la humanidad”. Shekarchi alertó a los dirigentes sionistas y sus patrocinadores, que “la continuidad de los crímenes salvajes contra el Líbano no será tolerable para las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán”.
El lunes por la tarde, la agencia de noticias Tasnim dijo que Irán había informado a los mediadores pakistaníes que cualquier reanudación de las negociaciones estaba supeditada al cese total de las operaciones militares israelíes en Gaza y Líbano, así como a la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés ocupado. El medio indicó que dado que el cese de la agresión contra Líbano era una de las condiciones previas del alto el fuego y había sido violado en todos los frentes, el equipo negociador iraní suspendería “las conversaciones y el intercambio de textos a través de un mediador (pakistaní)”.
Además, el reporte indicó que las Fuerzas Armadas iraníes y todas las fuerzas de los frentes del Eje de la Resistencia “están decididas a responder a los crímenes del régimen sionista y a abrir nuevos frentes”. Según Tasnim, el Frente de Resistencia ha incluido en su agenda el cierre total del estrecho de Ormuz y la activación de otros frentes, incluido el estrecho de Bab El-Mandeb, con el objetivo de castigar a los sionistas y a sus partidarios.
Horas después, la Organización de Inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), anunció en su cuenta de la plataforma X que Irán “considera que cruzar las líneas rojas en Líbano y Gaza equivale a una guerra directa y una amenaza contra su seguridad nacional y la resistencia islámica. En respuesta, afirmó estar decidida a llevar a cabo operaciones defensivas mediante acciones sin precedentes, la apertura de nuevos frentes y el mantenimiento de la ecuación del estrecho de Ormuz”. “Quien siembra vientos, cosecha tempestades”, enfatizó el CGRI.
Por su parte, el excomandante en jefe del CGRI, el general de división Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, afirmó que el estrecho de Ormuz está bajo control iraní y advirtió que Teherán no permitirá la continuidad del bloqueo marítimo (estadunidense) ni tolerará una escalada de tensiones en el Líbano. “La paciencia de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán tiene límites”, señaló Rezai.
Tras la suspensión iraní del intercambio de mensajes y negociaciones indirectas con EU en protesta por los ataques israelíes en el Líbano, al anochecer de ese día medios de comunicación israelíes indicaron que, tras una llamada telefónica entre el primer ministro Netanyahu y Donald Trump, Israel había suspendido la decisión de atacar los suburbios del sur de Beirut, en medio de los esfuerzos por alcanzar un nuevo alto el fuego. En su plataforma Truth Social, el presidente Trump afirmó que había tenido “una conversación muy productiva” con Netanyahu, y confirmó que no se enviarían tropas a Beirut, y cualquier tropa que estuviera en camino ya había sido obligada a regresar. Asimismo, alegó que a través de representantes de alto nivel, había mantenido una conversación muy positiva con Hezbolá, y acordado que cesarán todos los combates: Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel.
Trump a Netanyahu: ‘Si no fuera por mí, estarías en la cárcel’
La madrugada del 2 de junio, la agencia Axios, cercana al trumpismo, difundió una versión de la conversación entre Trump y Netanyahu, según la cual el jefe de la Casa Blanca habría dicho: “Estás completamente loco (you’re fucking crazy). Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el pellejo. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto”.
Según la filtración, Trump frenó supuestamente el plan israelí de bombardear Beirut después de que altos responsables políticos y militares iraníes advirtieran claramente de que cualquier ataque israelí provocaría la cancelación del alto el fuego y de las negociaciones. También señalaron que las Fuerzas Armadas de Irán responderían con misiles contra Israel si este cometía el error de bombardear Dahiyeh, la zona sur de Beirut.
“¿Qué demonios estás haciendo?”, le gritó un Trump “furioso”, según relató uno de los informantes de Axios, mientras la escalada de la ofensiva israelí en el Líbano amenazaba con echar por tierra las negociaciones con Irán. Según una fuente, se trató de una de las conversaciones más tensas entre Trump y Netanyahu desde el regreso del republicano a la Oficina Oval.
A su vez, Xabier Fortes, conductor de «La noche en 24 horas», que se trasmite en el Canal 24 horas de la Radio y Televisión Española, repitió más de un par de veces al aire, una traducción libre menos ortodoxa, desde el punto de vista diplomático, de lo que le habría dicho Trump a Netanyahu: “Eres un puto loco. Te salvé el culo varias veces. Ahora todos odian a Israel”.
El miércoles 3, la agencia rusa RT difundió que Trump había confirmado que llamó “puto loco” al primer ministro Netanyahu. “Sí. Siempre me enfado. Me molestaba un poco que estuviera siempre luchando con el Líbano. En un momento dado le dije: ‘Bibi, vamos a poner fin a esto’”. Sin embargo, señaló que tiene “relaciones muy buenas” con Netanyahu. “Hemos trabajado muy bien juntos, Bibi me cae muy bien”.
Asimismo, el mandatario estadunidense negó que Tel Aviv lo hubiera engañado para lanzar la guerra contra Irán. “Quiero decir que fui yo quien lo inició todo. No quiero aburrir a nadie, pero la empecé porque no podemos permitir que tengan un arma nuclear. […] Si no fuera por mí, Israel no existiría”.
Por su parte, entrevistado por la periodista Sara Eisen de CNBC, quien le preguntó su reacción a que Trump lo hubiera llamado “puto loco”, Benjamín Netanyahu respondió que había tenido encuentros peores, pero que siempre encontraban una solución. Añadió que había mantenido “miles” de conversaciones con el mandatario estadunidense y que no entraría en detalles. No obstante, argumentó: “A veces, como ocurre en las mejores familias, surgen desacuerdos tácticos. Siempre encontramos la manera de resolverlos. Y lo hacemos como buenos amigos. Podemos estar en desacuerdo por la mañana y, por la tarde, actuar de común acuerdo”. Y concluyó que ambos coinciden “en los puntos principales”.
Netanyahu sostuvo que entre él y Trump existía una “gran relación (…) Esta ha sido una gran relación porque él ha sido el mejor amigo que Israel ha tenido en la Casa Blanca. Y yo lo respeto”.
EU ATACA E IRÁN RESPONDE
La noche del martes al miércoles, múltiples explosiones sacudieron varios países de Medio Oriente, mientras desde Washington el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmaba que la guerra con Irán había terminado.
Los ataques se produjeron después que el Mando Central de EU (CentCom) anunciara en un comunicado que había lanzado un misil contra un petrolero que intentó acercarse a un puerto iraní en el golfo Pérsico. Fuentes locales y residentes de la isla iraní de Qeshm informaron que se habían registrado varias explosiones en esa zona insular, según recogió la agencia Mehr.
Entre tanto, se habían activado las alarmas por ataques aéreos en Baréin, mientras videos de autenticidad no verificada que circularon por redes sociales mostraban defensas antiaéreas en acción. A su vez, el Cuartel General del Estado Mayor del Ejército de Kuwait informó que sus defensas aéreas habían respondido a “ataques con misiles y drones hostiles”. El organismo explicó que el ruido de explosiones era “resultado de la intercepción por parte de los sistemas de defensa aérea”.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se atribuyó el lanzamiento de “ataques precisos y concentrados con misiles” contra las bases de EU en Kuwait. En un comunicado, la organización militar insistió que los ataques se lanzaron “en respuesta a la insolencia y agresión manifiesta” cometida por las fuerzas estadunidenses al atacar la soberanía nacional en la isla de Qeshm.
La agencia iraní Tasnim reportó, además, que la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria había bombardeado con misiles y drones la sede de la Quinta Flota de EU. “El enemigo estadunidense, en una nueva agresión, atacó con proyectiles a una torre de telecomunicaciones del CGRI en el sur de la isla de Qeshm. En respuesta a esa agresión, la base aérea y de helicópteros que tienen en uno de los países de la región, así como el centro de la Quinta Flota Naval de EU, fueron atacados con misiles y drones por la Fuerza Aeroespacial”, decía el comunicado.
Según fuentes árabes, dos bases estadunidenses en Kuwait, Arifjan y Ali Al Salem, fueron atacadas. La agencia Fars también reportó que se habían activado sirenas antiaéreas en el territorio de Arabia Saudita. Asimismo, la agencia iraní ISNA, citando a medios árabes, informó que se habían suspendido los vuelos y otras operaciones aeroportuarias en Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, debido a los ataques aéreos.
De acuerdo con el portavoz del CGRI, el general de brigada Hossein Mohebbi, la terminal de pasajeros del aeropuerto de Kuwait quedó destruida por un fallo del sistema estadunidense de misiles Patriot tras el ataque de drones de esta madrugada. El incidente dejó varios heridos tras el intercambio de fuego entre Irán y EU. “La Fuerza Aérea del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria no disparó contra ese objetivo y la destrucción de la terminal del aeropuerto de Kuwait fue causada por un fallo de los sistemas Patriot estadunidenses, que impactaron en dicha terminal, tras no lograr interceptar los misiles iraníes”, afirmó en su comunicado.
Fin de la era del ‘ojo por ojo’: la amplia respuesta de Irán a EU
Según un extenso análisis del sitio web de HispanTV, durante demasiado tiempo una coreografía sombría y predecible rigió la guerra encubierta de EU en el Golfo Pérsico: “un acto de provocación estadunidense, una respuesta iraní mesurada y una escalada contenida por reglas tácitas”. Esa era ha llegado a su fin, señaló el informe, y los acontecimientos del miércoles en esa vía fluvial estratégica lo dejaron bien claro.
Después de que la Armada estadunidense atacara un petrolero iraní en el estrecho de Ormuz y alcanzara una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm en la madrugada del miércoles, la respuesta iraní superó todas las expectativas. Fue un ataque más amplio, más rápido y estratégicamente asimétrico: no solo disparó contra el buque involucrado en la agresión, sino que bombardeó simultáneamente objetivos hostiles en cinco países aliados de EU e Israel. No se trató de una simple represalia, sino de un reajuste fundamental de la ecuación operativa.
Transmitido con inequívoca claridad, el mensaje de Irán es que el antiguo paradigma de “ojo por ojo” o “reacción implacable” ha quedado obsoleto. La suposición de que Teherán se mantendría impasible o replicaría la magnitud y la ubicación de cualquier provocación estadunidense —un barco por un barco, una torre por una torre— ha quedado definitivamente invalidada, arrojada al basurero de los cálculos fallidos de Trump y el alto mando militar de Estados Unidos.
Esto refleja una señal estratégica más amplia de que las fuerzas armadas iraníes están plenamente preparadas para cualquier escenario de escalada, al tiempo que refuerza la cohesión y la capacidad de combate del Eje de la Resistencia para hacer frente a las amenazas, desde Irán hasta el Líbano.
El análisis de HispanTV afirma que Irán ha presentado una nueva “doctrina de asimetría cualitativa”, según la cual el volumen, el tipo y el objetivo de su respuesta ya no estarán supeditados a la acción inicial del enemigo. Este cambio no es un ajuste táctico, sino un terremoto estratégico. Al romper el vínculo intrínseco entre agresión y respuesta, Irán ha desbaratado por completo el cálculo de escalada de la maquinaria bélica estadunidense, como quedó demostrado el miércoles.
Washington ya no puede dar por sentado que un hostigamiento limitado dará lugar a una respuesta limitada, o a ninguna respuesta en absoluto. La estrategia iraní ahora implica que cualquier acto de agresión del enemigo, por limitado que sea su alcance, puede desencadenar una respuesta sin límites.
Esto representa la puesta en práctica de un principio estratégico fundamental: eliminar la opción de la agresión militar del panorama enemigo. Al responder con una fuerza abrumadora e impredecible, Irán está haciendo que la opción de la guerra resulte sumamente poco atractiva. “Cuando el enemigo comprende que una provocación menor podría resultar en el ataque simultáneo a múltiples objetivos aliados, el análisis de costo-beneficio de la agresión se desmorona por completo”.
Profundas implicaciones para cualquier aventura militar
Según el medio, las consecuencias de cualquier error de cálculo estadunidense en el futuro serían descomunales. Las narrativas acerca de que la política de la “máxima presión” acabaría obligando a Teherán a capitular y aceptar las condiciones estadunidenses del acuerdo, fracasaron. Los sucesos del miércoles destruyeron por completo esa ilusión, reduciéndola a cenizas. Irán demostró que una resistencia decisiva y rápida no solo es viable, sino una opción totalmente válida y legítima. “La disyuntiva no es entre el compromiso o la guerra, sino entre la disuasión mesurada y un error de cálculo catastrófico”.
Al negarse a comportarse como un Estado que cede ante la presión, Irán ha obligado al complejo militar-industrial estadunidense a replantearse si sus campañas de hostigamiento merecen la pena.
El análisis de Hispantv sostiene que, quizás lo más importante, sea que Irán ha ampliado el alcance geográfico de sus represalias. En respuesta a un ataque contra el motor de un buque y una torre de comunicaciones, Teherán no se limitó a objetivos marítimos. Atacó instalaciones terrestres en cinco países aliados de Estados Unidos, de forma simultánea, precisa y sin disculpas. El mensaje es inequívoco: ningún punto del territorio enemigo está a salvo.
Esto representa una expansión significativa del teatro de operaciones de Irán. Durante el último mes, la antigua política de “buque por buque” ya había evolucionado hacia “buque por buque más punto de origen de la agresión”. Pero ahora se ha transformado de nuevo, de forma decisiva e irrevocable: los puntos de agresión, tanto potenciales como reales —en cualquier lugar de la región, en cualquier momento y sin previo aviso—, son objetivos legítimos. Y la lista es extensa.
Si continúan las hostilidades no provocadas contra Irán, es posible que en la lista de objetivos potenciales también se incluyan lugares situados en lo profundo de los territorios árabes ocupados por Israel.
Como quedó demostrado durante la traicionera guerra de agresión de “los 12 días” de junio de 2025 de EU e Israel contra Irán, Teherán no blufea. Entonces, como ahora, la de Irán no es una amenaza de guerra indiscriminada, sino “una promesa sagrada de un ataque estratégico y controlado contra cada refugio desde el que opera el enemigo. Cada base, cada capital aliada, cada centro logístico vive ahora bajo la sombra de la estrategia militar iraní”.
Para las petromonarquías del golfo Pérsico que albergan bases militares estadunidenses, el mensaje resulta particularmente escalofriante. Irán había tolerado durante mucho tiempo la presencia de soldados estadunidenses en territorio de sus vecinos, siempre y cuando esos acuerdos no estuvieran dirigidos contra la seguridad iraní. Pero ahora Irán envió una advertencia inequívoca: mientras un solo soldado estadunidense permanezca en los territorios de los Estados del golfo y persistan las amenazas estadunidenses contra Irán, sus territorios no estarán seguro. Los acuerdos militares con terceros solo se respetarán si estos se mantienen estrictamente neutrales en el enfrentamiento de Irán con la maquinaria bélica estadunidense. En el momento en que se convierten en plataformas para la agresión, se convierten en objetivos legítimos.
Pero Irán ha ido un paso más allá. Ha vinculado la seguridad económica con la seguridad militar en una ecuación única y aterradora. Se ha proclamado una nueva doctrina: “economía por economía y seguridad por seguridad”. Si Estados Unidos continúa su guerra económica contra Irán, las economías de los países de la región que se alíen con el enemigo también se verán amenazadas.
Irán deja claro que ya no fragmentará sus respuestas. Un ataque económico estadunidense puede provocar una respuesta que perturbe directamente la estabilidad económica de los aliados regionales de EU. Sus puertos, sus rutas marítimas, su infraestructura energética y sus corredores financieros son ahora variables en la represalia iraní.
Han quedado atrás los tiempos en que los Estados del golfo Pérsico podían disfrutar de las garantías de seguridad estadunidenses mientras se beneficiaban, pasiva o activamente, de las sanciones contra Irán. Irán los obliga a asumir una disyuntiva cruda e implacable: verdadera neutralidad o vulnerabilidad compartida. No hay tercera opción ni término medio.
El Eje de la Resistencia y la respuesta unificada sobre el terreno
Según indica el informe de Hispantv, ningún análisis de la firme postura de Irán está completo “sin comprender la coreografía sincronizada del Eje de la Resistencia en su conjunto. Considerar a Teherán de forma aislada es perder de vista el panorama completo, y lo mismo ocurre con Hezbolá y Yemen”.
Como se dijo arriba, el lunes, el cuartel general central Jatam al-Anbiya, centro de mando de las fuerzas armadas iraníes, había emitido una enérgica advertencia tanto al régimen sionista como a Estados Unidos tras las amenazas de agresión contra Beirut y sus alrededores. Dicha advertencia no fue un comunicado rutinario. En retrospectiva, fue el preludio de una operación coordinada y unificada que ya estaba en marcha.
“El Eje de la Resistencia —Irán, Hezbolá en el Líbano, las fuerzas armadas yemeníes lideradas por Ansarolá y otros componentes— no se apresura a agotar todas sus herramientas. Las despliega estratégicamente, capa por capa, con paciencia y precisión. Pero ante la persistencia de los crímenes sionistas en el Líbano y la cooperación implícita del gobierno (libanés), el Eje ha determinado que el tiempo de las advertencias graduales ha terminado”.
Todo indica que no es un gesto simbólico, sino una alianza militar funcional. El nuevo mapa de la Resistencia no deja lugar a dudas: si la agresión sionista continúa en Gaza y Líbano, se activarán de inmediato nuevas opciones, incluido el control del estrecho de Bab El-Mandeb —uno de los puntos estratégicos más críticos del mundo—, junto con respuestas de Yemen mediante misiles y drones.
Esta es una declaración abierta e inequívoca de expansión geográfica, un desafío lanzado a los pies del enemigo. El Eje le ha comunicado a EU e Israel, en un lenguaje que comprenden, que la agresión contra cualquier parte de ese extenso territorio, desde el Levante hasta la Península Arábiga, se considera un ataque contra la totalidad. La antigua división entre escenarios ha sido borrada, arrasada por la amenaza compartida y el propósito unificado. Un ataque a Beirut puede ahora desencadenar un bloqueo en el mar Rojo. Un ataque a Dahiya puede silenciar el Bab El-Mandeb.
Aparentemente, el régimen sionista había calculado que una amenaza de ataque a Beirut podría intercambiarse por la consolidación de la ocupación en el sur del Líbano. El razonamiento, con su fría lógica, era el siguiente: ofrecer una retirada simbólica del ataque directo a Irán y, a cambio, mantener una ocupación permanente de amplias zonas del sur. libanés La respuesta del Eje ha demostrado categóricamente que esta suposición es falsa. Ni la resistencia libanesa ni su aliado yemení aceptan tal ecuación. No habrá acuerdo que intercambie la seguridad de Beirut por territorio del sur libanés. El único resultado aceptable es el fin de la agresión y el cese total de la ocupación.
Quizás el efecto más inmediato y revelador de esta postura unificada se ha notado en la toma de decisiones en Estados Unidos, donde la parálisis se ha instalado en los niveles más altos. Como decíamos arriba, el presidente Trump reprendió a Netanyahu y le pidió que no llevara a cabo el ataque planeado contra Beirut, plenamente consciente de las consecuencias. Ese es el poder de la disuasión creíble y coordinada: no la potencia de fuego, sino el temor a ella, calibrado con precisión.
Ahora, con otros componentes del Eje amenazando abiertamente con respuestas militares, incluso desde Yemen, la posición negociadora de Trump respecto al fin de la guerra con Irán se ha debilitado considerablemente. La maquinaria bélica estadunidense ya no puede presionar a Irán de forma aislada, dando por sentado que el resto del Eje permanecerá pasivo, observando desde la distancia. Esos tiempos ya pasaron. El frente unido ha transformado el equilibrio de poder regional, desplazando el centro de gravedad de Washington hacia el Eje.
(*) Carlos Fazio, escritor, periodista y académico uruguayo residente en México. Doctor Honoris Causa de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Autor de diversos libros y publicaciones. Miembro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (Capítulo México).
(**) Profesor Adán Iglesias Toledo, Dibujante Gráfico Cubano, Caricaturista Editorial y Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC, la UPEC y la REDH (Capítulo Cuba). Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero. Autor de varios logotipos, y campañas publicitarias, posee en su haber múltiples exposiciones individuales y colectivas, talleres e intervenciones nacionales e internacionales y ha sido premiado por más de 40 veces en su país y otros países.