Soberanía truncada,
imposibilitado elegir
el camino del «desarrollo»,
la construcción del mañana
en garras extranjeras,
es luto permanente,
tristeza infantil,
borrada sonrisa
muerte lenta
Cortado de raíz
el Samán de Guere,
despedazado su tronco,
la tala, el humo
oscurece el horizonte,
ahoga la independencia
encarcela la República
Detenido, inmóvil
los sueños,
el proceso,
hipotecada la autonomía,
negada la autodeterminación,
con reglas, normas impuestas,
por nueva autoridad,
planifica la matriz productiva,
la distribución,
el precio de venta,
todo se decide fuera de casa.
Se impone la élite,
la burguesía energética,
el hegemón del norte,
construye su alianza,
es nueva la arquitectura
política, económica,
cultural, institucional,
en silencio, sin oposición,
aumenta la explotación,
la presencia, el dominio pleno
sobre recursos naturales,
los extraen, los acumulan,
se lo llevan,
es combustible,
energía negada a Cuba,
mueve la industria militar,
que arde y devora
vidas humanas
en Palestina, en Irán.
Todo en silencio,
nada se organiza,
cortadas las piernas,
zurcida la boca,
encadenado los brazos,
en la cúspide, en lo alto,
ausente la protesta, las quejas,
es total la complacencia,
en la intrincada selva,
de palacios y columnas reluciente,
se impone una voz,
ignorada,
no consultada la nación,
se prohíbe dudar,
se proscribe pensar,
es la alienación,
la enajenación total,
la entrega
impuesta por la autoridad,
el orden, los tutores,
los mayores de edad.
Doblada la cerviz,
las rodillas,
máxima postración,
ante el ejercicio,
el simulacro,
de la bota extranjera,
que asesina,
en su furia hirviente,
volcán en erupción,
desbordado,
quema, despelleja,
ahoga, asfixia
todo lo controla.
incendiado,
fulminado,
paralizado el corazón
de Bolívar, de Chávez,
erguidos sus gritos
de libertad,
junto a Guaicaipuro,
Leonardo Chirinos
las manos del pueblo,
el despertar
entre cenizas de patria,
florecerán las petunias,
el canto de Alí,
la canción necesaria,
estalla un polvorín de ideas,
insumisas, soberanas,
se multiplican las voluntades,
romperán las cadenas
de la secuestrada soberanía.
voraz fuego
luminoso, esperanzador,
arde la bandera extranjera,
renace la República,
fuerte, soberana, libre,
independiente, feliz
Eduardo Orta Hernández.