Los profesores Oswaldo Flores y Juan Alonso, cada momento repiten ¡Está prohibido olvidar!

Mi palabra

“En Argentina las locas de Plaza de Mayo

serán un ejemplo de salud mental

porque ellas se negaron a olvidar

en los tiempos de la amnesia obligatoria”

Eduardo Galeano

Por: Narciso Torrealba

A través del medio de la escritura, he conseguido amigos en el deporte, la música y otras actividades que enaltecen al ser humano, aún, cuando algunos de ellos nunca le visto las caras, si no en el perfil del estado en la muy conocida y utilizada: WhatsApp, entre ellos el profesor Oswaldo Flores, quien mantiene el deseo y la esperanza de ver un mundo mejor y sobre todo en nuestra querida patria: Venezuela. Mi amigo, profesor y ejemplo para las nuevas generaciones se mantiene al pie del cañón aportando ideas para enfrentar el enemigo muy peligroso, que no es otro: el imperialismo estadounidense, el cual quiere hacer y desbaratar lo que le da la gana y cuanto le da gana, y por eso se mantiene en máxima alerta al repetir ¡Está prohibido olvidar!

Esa expresión del profesor, encierra una gran verdad, el cual no podemos echar a un lado en ningún rincón de Venezuela, porque el día del golpe de estado del 2002, fueron pocos los dirigentes del proceso bolivariano, que no hayan sido golpeados tratando de humillarlo, con el mismo odio, que ha caracterizado a los máximos dirigentes de la oposición, encabezada por la inhabilitada María Corina, quien ha dado demostraciones de manejarse con el mismo salvajismo de Trump y Netanyahu, al apoyar todas las acciones de estos bárbaros del capitalismo salvaje y ahora, cuando el reclamo para levantar estás sanciones es un clamor popular, sale tranquilamente oponiéndose, a pesar del premio Nobel de la paz, el cual compartió con su esperanza para llegar a Miraflores el mismo Trump, quien no respeta, ni siquiera la peregrinación del pueblo venezolano.

A la María Corina, la han tildado de no andar bien de sus cabales y no es para menos; porque oponerse abiertamente al levantamiento de estas sanciones criminales, el cual vienen frenando un total desenvolvimiento de nuestra economía, y por eso el retroceso es bárbaro repercutiendo en actividades muy importantes, por lo tanto no podemos olvidar toda su trayectoria política, desde el pasado golpe de estado del 2002, ya que, está marcada en su comportamiento de forma descarada a las directrices de los últimos gobiernos estadounidenses, empezando por el de Barack Obama, quien dejó el camino trazado para los que venían desbocados con la misma mentalidad imperialista trataran de aplastar el proceso bolivariano.

Tampoco podemos olvidar, como la CEV, se ha mantenido en un profundo silencio, cuando es una necesidad urgente de frenar los arrebatos de violencia de Trump, y su comportamiento en contra de los migrantes venezolanos, más los asesinatos de humildes pescadores trabajadores en las costas de Venezuela, en el mar caribe, donde han mantenido una flota naval, supuestamente para combatir el narcotráfico, argumento con el cual empezaron atacando al presidente Nicolás Maduro, hasta secuestrarlo, con los hechos ampliamente conocidos, que han querido borrar de la mente de los venezolanos, como un chiste malo de sus payasitos, cuando la verdad es que prácticamente pisotearon el suelo venezolano, después de darle una patada al derecho internacional. Ese descarado hecho es para denunciar sin descanso al mismo Trump, y su albardera más destacada: María Corina.

Es tan oportuno el recordatorio del profesor Oswaldo Flores, que, no podemos olvidar por nada del mundo, como tampoco podemos borrar de la memoria, como nos señala todos los días, el amigo y combatiente Juan Alonso, en sus mensajes a través de la aplicación WhatsApp, al impulsar una campaña por la libertad del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, quien se encuentra librando una batalla histórica al lado de su compañera de vida y lucha, en la propia casa del imperialismo, producto de la morbosa y criminal acción del mandatario de los Estados Unidos, capaz de cualquier cosa, en defensa del capitalismo salvaje y sus caprichos personales, tan cuestionado por su inmoralidad, que entre más tiempo pasa aparecen más trapitos al sol y por eso se le hace sumamente difícil defenderse y de ahí las rabietas, cuando le recuerdan algunos señalamientos por pedófilo y violador. Por eso no podemos olvidar el peligro, que representa Donald Trump y la María Corina, al apoyarlo abiertamente sin importarle su pasado.

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