IMPUESTOS PROPIO DE LA CULTURA CAPITALISTA…

Por: Eduardo Orta Hernández

Constituye un comportamiento fundamentado en la violencia institucional, en el poder absoluto y en la falta de sindéresis, de juicio, la exigencia de que la cédula catastral inmobiliaria tenga un período de vencimiento anual, año a año cobran por su innecesaria renovación, ya el inmueble ha sido registrado, tiene su identificación existencial, se ha cumplido con esa exigencia administrativa. Su única explicación es la abusiva imposición del criterio rentista capitalista, una contradicción con la propuesta socialista. Por los abusos impositivos el imperio romano se fracturó. 

Adicionalmente, la tan irracional exigencia de renovación anual de la ficha catastral, es que viene acompañada de la obligación de comprar (pagar) el timbre fiscal cobrado en EURO. ¿Independencia monetaria? 

Timbre (“estampilla”) que en la anterior ley sobre timbre fiscal en el Estado Aragua, de hace dos años, no obligaba a las personas de la tercera edad, propietario del inmueble, a tener que pagar o comprar el timbre fiscal por los trámites de renovación de la cédula catastral o la innecesaria solicitud de comprobante de solvencia, pero  la «genial» idea   capitalista de los administradores de turno, impusieron a los ancianos la obligación de tener que comprar y pagar en Euro por concepto de timbre fiscal, obligación a lo que lo exceptuaba la anterior Ley, pero que ahora, con la vigente, existe y se le exige. ¿Política neoliberal? ¿Obra en revolución? 

El otro abuso irracional es el hecho de obligar al propietario a tramitar una constancia de solvencia, añadiendo el obligatorio timbre fiscal en EURO. 

Constancia de solvencia y gasto de timbre fiscal  innecesarios, ya que el propio recibo o factura de pago emitido por el ente ( Alcaldía) es el comprobante legal sobre la solvencia del inmueble. 

Una vez que usted paga el impuesto inmobiliario, no requiere de un ulterior acto administrativo, no necesita de un papel que diga que está solvente, el propio recibo de pago es suficiente en sí mismo para evidenciar la solvencia. 

Esto constituye un gasto adicional que atropella al contribuyente y que solo tiene un fin rentista capitalista irracional y abusivo, propio de una propuesta neoliberal.  

Una muestra de la mentalidad especuladora, capitalista, parásita, abusadora y rentista de una administración pública alejada de los principios de la sensatez, del equilibrio, de la racionalidad, de la simplificación de los actos administrativos, de la equidad, de la justicia, de la consideración y de la primacía del adulto mayor,  que atropella los principios de ciudadanía, del trato digno, respetuoso, considerado, no burocrático y carentes de fundamento racional, no democrático, unilateral y sin consulta ni aprobación, que solo se  apoya en el autoritarismo y en el poder de mando «monárquico», absolutista, de «EL QUE AQUÍ MANDA SOY YO» y vayan al carajo los ciudadanos. 

Será que se rectifica en beneficio de toda la ciudadanía, dejando de exigir la renovación anual de la cédula catastral y del comprobante de solvencia en todos los municipios del país

¿Quién o quiénes podrán escuchar o leer? 

Polvorín. Explosión insumisa de ideas. Un combate por la vida. Somos historia y poesía insurgente.

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