¡Nuevo representante de negocios de EEUU no puede venir a Venezuela a complacer caprichos de la oposición!

Por. Italo Urdaneta

La propia representante de EEUU en Venezuela, Laura Dogu, confirmó su salida este miércoles 15 de abril de la embajada estadounidense en Caracas.

La diplomática, tras destacar que regresa como Asesora de Política Exterior del Jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, informó de manera personal que en su lugar, para ocupar la embajada norteamericana en Caracas, ha sido designado el diplomático Jhon Barrett, quien viene de ocupar el mismo cargo en Guatemala, y antes en Panamá.

La salida inesperada de Dogu de Venezuela ha causado diversas reacciones en el ámbito político nacional e incluso internacional.

Recordemos que la diplomatica arribó a nuestro país escasos días después que se produjo la incursión armada de las tropas estadounidenses a nuestra nación, que dejaron un saldo lamentable de más de 130 muertos y el posterior secuestro del presidente Nicolás Maduro, junto a la primera dama, Cilia Flores.

Pese a que no se ha informado mayores detalles de la salida de Dogu, se cree que el cambio se produjo debido a la contínua presión que ejercieron a través de las redes sociales los fascistas de la extrema derecha que lidera MCM, pues los ataques en contra de la diplomática fueron, además de irrespetuosos e inmerecidos, constantes y persistentes.

A Dogu se le señaló, entre otras tantas cosas, que no había hecho nada para que en Venezuela se produjera la transición y se restituyera, escuchen esto, el hilo constitucional, pero además que se procediera, entre otras cosas, a convocar elecciones de manera inmediata.

Hay quienes señalan que la incomodidad y el malestar en ese sector de la oposición siempre estuvo presente tras la llegada de Dogu, por cuánto mantuvo, desde un principio a su arribo a Venezuela, buenas relaciones con la  presidenta Delcy Rodríguez.

Todo esto hizo que dentro del sector de la oposición que apoya de manera enfermiza a la Machado se desataran los demonios, que han querido reeditar las guarimbas y un ambiente de desestabilización, llamando a marchas hasta Miraflores, e incluso hasta la sede de la propia embajada estadounidense.

Indistintamente cuál haya sido la razón real de la salida de Dogu, creemos que el nuevo diplomático Barrett no debe venir a complacer los caprichos de la oposición, sino que está en su obligación de buscar nuevas vías alternas que permitan mejorar las relaciones entre EEUU y Venezuela.

Barrett debe constituirse, por ejemplo, en un puente seguro para que el trato de los venezolanos que se encuentren en situación de inmigrantes en territorio estadounidense mejore considerablemente, es decir, que las autoridades de ese país dejen de perseguirlos y tratarlos como si fuesen delincuentes y que se les permita regularizar su situación.

Pero lo más importante en estos momentos para toda Venezuela, es que el nuevo diplomático contribuya de manera notable para que el bloqueo y las sanciones se eliminen completamente, lo cual le va a permitir al gobierno ofrecer mejores garantías jurídicas y comerciales a las empresas norteamericanas y de la Unión Europea, que tengan a bien venir a invertir a nuestro país.

Dicho esto, creemos que se vería muy mal y de hecho sería rechazado de manera contundente, que el diplomático Barrett incurra en el error de estar favoreciendo las demandas de los fascistas de la extrema derecha, que vienen dando muestras, una vez más, de quererse saltar, como ya pretenden hacerlo, los procedimientos legales y las decisiones firmes que vienen tomando y lo seguirán haciéndolo, los Poderes del Estado, solo porque desean llegar al poder, así sea por la vía de la fuerza. 

Podemos concluir diciendo, que todo hace indicar que el gobierno del presidente Donald Trump se hizo eco de las narrativas falsas y mediáticas que promovieron los laboratorios comunicacionales de la derecha que operan desde Miami y Venezuela, al servicio de la Machado, para ir en contra de Dogu, y por ello se decidió el reemplazo en favor de Barrett, que esperemos no caiga en los llamados de desesperación que tiene el grupo opositor que desestima y le importa poco el plan que hizo el presidente Trump para lograr previamente la estabilización de Venezuela.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *