Historia Viva ¿Qué haría Chávez hoy?…

ALDEMARO BARRIOS

Hoy más que nunca recuperar el pensamiento del Comandante Chávez resulta un oxigenante simbólico para fortalecer las luchas del porvenir, no se trata de un salvavidas para sobrevivir a la inmensa y continuada agresión del imperialismo norteamericano contra el pueblo venezolano, ni de recurrir a viejos métodos de explicación filosófica que pueden orientar como resolver la crisis actual, sino de buscar en nuestra historia los reveses que otrora resultan aleccionadores para una ruta prospectiva.

Se trata de pensar en Chávez y cuál sería su recomendación en tiempos de asedio extremo contra la patria. La primera palabra que me viene a la mente y que pronunciaría Chávez sería

 “unidad” como componente estructural social y político, la antítesis de eso, es la división, esa es la primera tarea que tiene la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, fracturar la estructura del Chavismo y del Bolivarianismo que llega más allá de las fronteras venezolanas.

El notable filósofo ruso Alexander Dugin, en una entrevista realizada en diciembre de 2025, evocando a Chávez señaló, ante las agresiones de Estados Unidos visto que se trataba efectivamente de una guerra, en la que Venezuela era el primer blanco, pero es una guerra contra todos los pueblos latinoamericanos y que por tanto la solidaridad y la unidad de estos pueblos del continente, sería la mejor defensa.

 Dugin reafirma lo que en su momento enarboló Chávez como bandera en política internacional, el mundo multipolar y reafirma que más allá de un asunto de Estado nación se trata de un contexto continental, un asunto civilizatorio, puesto que el continente americano desde que Bolívar y Martí definieron la Patria Grande, Nuestra América y el Caribe, sostuvieron la narrativa de la civilización independentista para este lado del mundo.

Si Chávez viviera físicamente, no dudaría en reafirmar los tres grandes principios de su decir y hacer: Lo épico, lo mitológico y lo mítico religioso. Esos fueron sus tres grandes conectores emocionales de identidad con el pueblo no sólo venezolano sino nuestro americano. Porque él mismo reconoció su origen humilde y el apegó que el pueblo llano tiene con Jesús Cristo y la cultura cristiana como gran umbrella religiosa y mítica como gran acto de fe aferrado a las esperanzas por una vida mejor para la humanidad.

Por ser llanero, Chávez, no solo se formó en una identidad cultural definida donde las tradiciones, lo mitológico de raíz originaria era fuente de su discurso, por eso nombraba con frecuencia las ánimas de la sabana y eso unido al espíritu épico de las epopeyas de la historia nacional, con el Libertador Simón Bolívar al frente, constituyeron los fundamentos básicos de su discurso histórico político. Desde allí la proyección antiimperialista, revolucionaria y popular, que fue un discurso fundamentalmente civilizatorio, esa narrativa no ha cambiado por que se trata de una convicción profundamente cultural.

Chávez, cuando ratificó la expresión “Comuna o nada” era y es el gran objetivo estructurante de la nueva sociedad hacia allá puso todo su esfuerzo intelectual y hacia allá apunta el porvenir luego de la marejada reaccionaria que pasa sobre nuestras orillas vitales.

Aldemaro Barrios Romero

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