¿Quién llamará al «Patria o muerte…»?

José Manuel Rodríguez

Aunque no creo que suceda esa novedosa «Greater North America», Trump nos ha dado tantas pruebas de desfachatez que, no estaría de más ir tomando algunas previsiones. Para ello, la consigna de Fidel llamando al pueblo a luchar por su patria, tendría que declararse, desde ya, como alerta roja, para todos los millones de latinoamericanos que se consideren patriotas.    

          Lo digo porque tal eventualidad, no es sólo otra pendejada más del patológico gobernante gringo, colocaría en peligro a todos los que estamos por encima de la línea ecuatorial. Él tiene metido entre ceja y ceja ser reconocido como una variante disruptiva del Gengis Kant. Y en la absurdidez de la institucionalidad norteamericana abunda, y con creces, las irracionalidades.

            No se trata sólo de Trump, el bandidaje constitucional que rige a USA ha mostrado, de sobra, el cómo conformar gobernantes cipayos en Centroamérica, el Caribe y Suramérica. Siempre contará con el respaldo de un sector menor de civiles y militares que, lo hemos visto, son capaces de apoyar semejante entrega. Nuestro problema es el cómo organizar a los muchísimos millones que, por principio, no aceptarían ver a su país dirigido por alguien al servicio de un gobierno extranjero. Nuestra debilidad está en ese cómo hacerlo.

            Veamos los números. Las tres ramas del ejército regular gringo, con su tecnología y millón de soldados, serían usadas para enfrentar cualquier reacción de la población adulta en los países afectados. Una población no menor de 140 millones. Siendo así yo estimo que un 70 % de los ciudadanos mayores de edad, son patriotas de verdad. Hablo de algo más de 98 millones de patriotas, estarán en una relación de 100 a 1, la mayoría enfurecidos con ese hipotético millón de infelices soldados gringos servidores de mala gana a un propósito muy perturbador.

            Aunque sin duda, la tropa yanqui tendrá parcialmente, de su lado, a los cuerpos armados policiales y militares de cada país, ellos cargarán una pesada dificultad, su papel de cipayos. Dejarán una enorme mancha, pues los igualará a aquellos despreciables miembros de la antigua Compañía Británica de las Indias Orientales.

             La oscura historia de tales confrontaciones no es fácil de olvidar. Esos gobiernos sometidos -con la excusa de evitar inútiles sacrificios- a la fuerza del enemigo, siempre serán abandonados por sus conciudadanos que buscarán unirse a la lucha por el rescate de sus valores patrios. Claro, costará años, mucho sufrimiento y pérdidas de preciadas vidas, pero serán derrotados y sus aliados criollos, abandonados y perseguidos, buscarán frenéticos, subirse a la última nave que salga. Recordemos aquel bastantes montañas hay aquí…

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