La interrupción del tránsito en Ormuz obligó a Arabia Saudita a desviar sus envíos y redujo drásticamente su oferta, elevando la presión sobre los precios del crudo.
Las exportaciones diarias de petróleo crudo de Arabia Saudita cayeron drásticamente en marzo, reduciéndose aproximadamente a la mitad después de que Irán impusiera restricciones de facto al tránsito de petroleros a través del Golfo, según informó Bloomberg.
De acuerdo con los datos de seguimiento de buques, los envíos sauditas promediaron 3,33 millones de barriles diarios, frente a los cerca de siete millones de barriles diarios registrados en meses anteriores.
La caída habría sido aún mayor si el Reino no hubiera logrado redirigir parte de su producción hacia terminales del mar Rojo.
Bloomberg señaló que el tráfico en el estrecho de Ormuz continúa fuertemente limitado, afectando no solo al crudo saudita, sino también al conjunto de las exportaciones energéticas de la región del Golfo.
Advirtió que, si la situación persiste en las próximas semanas, los mercados globales del petróleo podrían enfrentar impactos más profundos, con efectos directos sobre los precios de la energía.
En este contexto de tensión geopolítica y menor oferta, los futuros del Brent para junio subieron 1,40 dólares, alcanzando los 105,37 dólares por barril.