Por. Italo Urdaneta
Hay todo un plan, bien estructurado, organizado y dirigido por la oposición que lidera MCM, para reeditar las cuestionadas ‘ guarimbas’, que dejaron, en un pasado reciente, un número importante de personas asesinadas, múltiples heridos, bienes públicos destruidos y un inmenso dolor en muchas familias afectadas, por la pérdida de sus seres queridos.
Acabamos de ver muy eufórico al secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Cancillería de Venezuela, José Patines, haciendo un llamado público a ‘marchar’ el próximo 8 de abril, hasta Miraflores, contraviniendo así el plan de estabilización del país, que acordó el presidente de EEUU, Donald Trump, junto a la presidenta (e) Delcy Rodríguez .
La extrema derecha, días antes, llamó también a todos los sindicatos del país, sobre todo los de la Corporacion Venezolana de Guayana (CVG) salir a la calle para exigir un aumento salarial, pese a que el país aún no está recibiendo los recursos necesarios para darle cumplimiento a ese tipo de demanda.
De acuerdo a una nota de prensa, publicada al respecto, la propuesta a tomar de nuevo la calle «cuenta con el respaldo de sectores sindicales y trabajadores de Guayana».
Esto demuestra, que hay todo un plan consensuado para alterar el orden de paz que aún goza el país
Pero buscando también enrarecer el clima político de la nación, vimos igualmente a la Machado llamando antes a las empresas petroleras extranjeras para decirles que no vengan a invertir en Venezuela, porque aquí no hay seguridad jurídica, pese a que la invitación la formuló de manera personal el propio presidente Trump.
Es evidente que hay todo un plan que busca de nuevo, como en el pasado, insistimos, «encender la candelita» en el territorio, deseando que se altere el clima de confianza y de paz que afortunadamente arropa a todos los venezolanos, y que sin menoscabo hemos tratado de preservar.
¿Porque la extrema derecha apela de nuevo a realizar llamados que alteren la paz de Venezuela?
No es erróneo pensar que la oposición, esa misma que siempre ha querido llegar al poder por la fuerza, le preocupa de sobremanera que la presidenta Delcy siga creciendo en las encuestas que destacan que su corta gestión al frente del país siga siendo bien vista por la gran mayoría de los venezolanos, como lo acaba de reflejar la última medición de Hinterlace, que destaca que el 73% de los encuestados aprueban y apoyan la gestión, hasta ahora bien llevada, de Rodríguez.
Toda esta situación que induce de nuevo a la oposición de querer encender el país por los cuatros costados, de viene del respaldo y los alagos que el propio presidente Trump ha venido expresando en favor de la presidenta (e) Delcy Rodríguez, lo cual, como es de suponer, ha sido mal visto por los seguidores de la Machado.
Por cierto, la Machado acaba de reiterar hace escasas horas que inmediatamente que llegue a Miraflores, en el supuesto negado de resultar electa presidenta, ordenará, escuchen bien esto, la privatización de Pdvsa, lo que dió motivo para que la cancillería venezolana emitiera un comunicado rechazando tal propósito, que solo alienta crear falsas expectativas entre las empresas petroleras que están arribando al país.
Esta conducta, por demás intransigente, busca realmente alterar la paz en la nación, y deja ver claramente que a ese sector violento de la oposición poco le importa el objetivo escencial de la nueva Ley de Amnistía, que no es otro que lograr el perdón, la reconciliación y en entendimiento entre los venezolanos.
Estimamos, finalmente, que la conducta de quienes están llamando de nuevo a ‘calentar la calle’ se muestran contrarios al tiempo necesario que hay que darle al gobierno para que pueda consolidar las relaciones nuevas con EEUU y con sus empresas, que apenas comienzan a explotar y comercializar nuestro petróleo, que de seguro va a generar una buena parte de los recursos económicos que el país requiere para cumplir con las demandas del pueblo venezolano.
Nuestra experiencia como periodista, nos indica que todo este plan de la extrema derecha está respaldado por una estrategia comunicacional, dirigida desde Miami, incluso, por periodistas venezolanos opuestos a la Revolución Bolivariana, que buscan dividir al chavismo y desprestigiar al mismo tiempo a la presidenta Delcy Eloina, que cada día se proyecta más y de manera favorable entre los venezolanos.