Luis Roa
No sabemos que pecado de lesa humanidad pudo haber cometido la hermana República de Cuba, para que la potencia más grande del mundo se ensañe con tanta contundencia contra ella. El pedófilo que dirige los destinos de los Estados Unidos, no pierde espacios para clavarle los colmillos a este indomable pueblo, que no se rinde ante las adversidades, sino que por el contrario crece y se fortalece. Por ahí Trump ha utilizado una frase, que ya fue empleada por otro expresidente contra Venezuela. Ha dicho que Cuba es una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de EEUU. Hace dos días, Trump volvió a prender las alarmas y ha expresado: «Creo que tendré el honor de tomarnos a Cuba. Eso sería bueno. Es un gran honor tomarnos a Cuba. Quiero decir, ya sea que la libere, la tome, puedo hacer lo que quiero con ella». No olvidemos, que palabras más o palabras menos, utilizó la misma retorica contra Venezuela y contra Irán y ya ustedes saben cuáles fueron los resultados.
Trump ha hecho lo indecible para estrangular a la isla, en estos momentos pone en práctica 243 sanciones. Entre ellas la eliminación de vuelos de aerolíneas y cruceros; la prohibición a empresas que le lleven petróleo; el impedimento de transacciones bancarias y comerciales. La prohibición de medicinas y alimentos. A todo esto, no hay otro calificativo para endilgárselo como el de un genocidio. Ya México en la voz de su ex presidente López Obrador se ha pronunciado; lo mismo ha hecho la presidenta Sheinbaum para salir en ayuda de ese pueblo. La ONU, dizque es un organismo garante en la defensa de los pueblos del mundo; no dice nada. Hoy ante estas ausencias, se hace necesario de la creación de un organismo donde los países libres se hagan sentir y salga a defender sus derechos. Trump sabe muy bien que tiene perdida la guerra contra Irán y no sabe cómo zafarse para salirse de esa encrucijada. Ya Israel ha sido bombardeada por todos lados. Trump ha salido pedir ayuda a sus países que le son fieles como los de la OTAN y estos diplomáticamente le han dado la espalda. Dentro de este escenario, debemos de estar atentos; esos ataques de Trump contra la isla de Cuba pueden cristalizarse. Este es un señor impredecible; algunas veces declara con sorna, como el que no quiere la cosa y luego clava la puñalada.