Por: Horacio Duque
Los Planes de Ordenamiento Territorial de los municipios colombianos son unos instrumentos de organización del desarrollo físico y urbano de los territorios locales cuyo fin es garantizar el derecho a la ciudad mediante la democratización del derecho a la vivienda y un hábitat moderno y ambientalmente sostenible.
Desde el año 2000 y con base en la Ley 388 de 1987, en los más de mil cien municipios colombianos se han aprobado estas herramientas de planificación urbanística, pero desafortunadamente su esencia se ha desnaturalizado para favorecer las grandes constructoras y la especulación inmobiliaria, en perjuicio de millones de ciudadanos que viven en la exclusión y la marginalidad, sin un techo adecuado.
Villavicencio no esta al margen de esta nefasta tendencia y el POT del 2015 aprobado durante el gobierno del alcalde Zuluaga profundizo las tendencias negativas del modelo urbano neoliberal que se refleja hoy en un fuerte déficit cuantitativo y cualitativo de vivienda y en la proliferación de barrios ilegales y asentamientos no formales.
El actual Plan de Desarrollo del alcalde Felipe Harman (2020-2023), ha previsto entre sus propósitos centrales, una revisión del POT para ajustarlo y garantizar así los derechos urbanos de mas de 600 mil habitantes de la capital del departamento del Meta.
La revisión del POT que se ha planteado persigue consolidar la estructura ecológica principal del municipio para garantizar la conectividad ecosistémica y las medidas para su protección y crear políticas de ordenamiento territorial efectivas y acordes a necesidades sociales y económicas reales de la población.
La revisión del POT de Villavicencio, (que aun no da muestras de estar avanzando) incluye proyectos estratégicos como la actualización del Expediente municipal, la creación del Observatorio de Ciudad, la implementación y la revisión del POT, el mejoramiento integral de asentamientos humanos, la implementación del catastro multipropósito, el desarrollo de presupuestos participativos, la legalización de barrios, la actualización de la estratificación, la conformación de la ciudad – región y la actualización de la metodología del SISBEN, entre otros.
La ciudadanía de Villavicencio quiere ver resultados en esta materia, pero lo mas importante es que se le convoque con los mecanismos de participación establecidos para hacer las reformas mas apropiadas a la carta de navegación urbana de la ciudad hacia el 2030, cuando cerca de 1 millón 200 mil personas vivirán en esta importante ciudad intermedia de Colombia, ubicada a pocos minutos de Bogotá.
Un nuevo POT para Villavicencio debe ser, además, una plataforma de paz y convivencia porque su esencia constituye el reconocimiento efectivo de los derechos humanos fundamentales de todos.