AUTOR Y COMPILADOR: Pedro Pablo Pereira
Debo hacer una breve referencia al Taller de Literatura, el cual fue oficialmente avalado para su funcionamiento por el Consejo de Facultad de la Facultad de Ciencias de la ULA en el año 1990. La creación de este taller nos vino por allá por los años de 1987 cuando el país vivía un gran bostezo social, un ahogo mejor dicho producto de frustraciones morales terribles de larga data, y se buscaba una salida que sacudiera las fibras más hondas de nuestra comunidad universitaria; ansiábamos emprender grandes cambios en la dirección de nuestros estudios, curricula, pensamiento, destino de la universidad nacional; y se creó por orden de la misma Facultad de Ciencias una comisión que estudiase esa salida en la que se encontraban entre otros, Manuel Dáger, Juan Mendialdúa, José Zambrano y José Sant Roz; esta comisión laboró por más de un año con reuniones de todas las semanas y ese informe fue entregado a la Facultad y también remitido al Consejo Universitario de la ULA; las discusiones continuaron en el Taller de Literatura, con el fin de estimular el amor por la lectura y la escritura, con discusiones políticas, con estudio de la lengua castellana y temas de humanidades e historia, en un ambiente que como dijimos se tornaba deprimente y rígido, unidimensional en la Facultad de Ciencias donde sólo se hablaba de matemáticas, biología, química y física. Lo que más animó a Sant Roz en esta labor fue la experiencia que había vivido como alumno, en el arte de escribir, con el escritor Ramón J. Sender, en Estados Unidos. El poeta Pedro Pablo Pereira se convirtió en el secretario permanente del Taller, y bajo sus auspicios él dirigió la página literaria MURAL DE TIERRA, que aparecía una vez a la semana por los diarios “Frontera”, y “Diario de Los Andes”. En este Taller se dictaban cursos de Redacción, de Escritura y charlas y cursos relativos a temas de historia, ciencia, religiones y filosofía.
Todos los días jueves a las 4 de la tarde hacíamos un alto en nuestros especializados cursos como docentes e investigadores y nos reuníamos en un salón de clase con sabios, la mayoría invitados de otras facultades, de otras regiones del país con gran experiencia en algunos de los temas arriba mencionados. Aquel areópago tuvo cierta repercusión en el medio universitario ulandino, y llegamos a trabajar en este Taller personajes de gran importancia como el arqueólogo, periodista e historiador J. E. Ruiz Guevara, el sabio matemático Andrés Zavrostky, el economista y marxista Pedro Solano, el filósofo Luis Vargas, el creador del Tren Electromagnético Alberto Serra Valls, el ambientalista Pedro Duran, el ecologista Miguel Valeri, el geólogo y uno de los descubridores de las cabeceras del Orinoco, don Jean Marc de Civrieux, el creador popular Juan Félix Sánchez y su compañera Epifania Gil, el historiador y médico doctor Carlos Chalbaud, el genealogista venezolano por antonomasia del Libertador don Ramón Darío Suárez, el historiador P. N. Tablante Garrido, entre muchos otros. El Taller de Literatura fue uno de los primeros centros de discusión política en Venezuela que recibió a Hugo Chávez al salir de la cárcel en 1994, y en él organizamos durante toda una semana candentes debates políticos en torno a la necesidad de llamar a una Constituyente; en las mesas de trabajos compartimos además de Chávez, con el general Francisco Visconti, con el almirante Hernán Gruber Odreman, el coronel Luis Alfonzo Dávila y el Comandante Joel Acosta Chririnos: estas jornadas llevaron el nombre de «Encuentro de dos Rebeliones». Antes hay que decir que el Taller fue el que editó el primer libro sobre los hechos del 4 de Febrero de 1992, el cual fue distribuido clandestinamente en toda Venezuela y el dinero recogido fue para aportar algún capital para la defensa de los sublevados.
Al Taller de Literatura se debe el rescate de la Biblioteca Andrés Zavrostky que hoy reposa en el Departamento de Matemáticas, cuando muchos profesores y hasta el propio decano de la época se negaban a admitirla en el seno de la Facultad, por meros trámites burocráticos. Hoy esta Biblioteca constituye uno de los patrimonios fundamentales de la propia Universidad de Los Andes.
Igualmente el Taller editó, con el sello Kariña Editores, varios libros, entre los que cabe mencionar: «Maldito Descubrimiento” de José Sant Roz- Primera Edición 1990- Segunda Edición, en conjunto con el Consejo de Publicaciones de la ULA, 1992; “Y ellos no se Avergonzaban-Relato de 2000 años”, de Joachim Fernau; traducido por el padre Santiago López palacios 1992; “El Hombre y su Imagen… La Mujer y su Imagen” de Argenis Rodríguez, 1993; “La Intuición Sensorial Intelectual y Mística” de N. Losky, traducida por Andrés Zavrostky en conjunto con el Consejo de Publicaciones de la ULA, 1994; “Antología de lo absurdo y circundante”, con trabajos de miembros permanentes del Taller de Literatura: Pedro Pablo Pereira, Alicia Jatem, Alirio Pérez Lopresti, Roger Velaín, Miguel Valeri, Jesús Alberto López, Roxana López, Jean Marc De Civrieux, José Zambrano, entre otros. También editó “Había una vez un Cristofué” del profesor de Física José Zambrano,1994; “Teoría Combinatoria o El Arte de Contar” del profesor José Rodríguez Rodríguez, 1994; “Sandemonio” de José Sant Roz, 1994; “A la sombra del Tiempo”, de José Zambrano, 1995; “Hojas Secas- La Ciencia Médica” de Roger Vialín y Alirio Pérez Loprestti, una publicación de Kariña Editores en conjunto con la Dirección de Cultura de la ULA, 1995; “Entre el barro y la neblina” de Pedro Pablo Pereira, 1995; “TOPOLOGÍA” de Antonio Tineo, 1996; “Recursos Combinatorios para el aula” de José Rodríguez R, 1997; “Los Verdaderos Golpistas” (dos ediciones) de José Sant Roz, 1998; “Dulce María”, novela, de José Sant Roz, 1998; “Del forro de la Boina” de José Sant Roz, 1999; “Obispos o Demonios” de José Sant Roz y Giandomenico Puliti, 2000; “Argenis Rodríguez, Calificación Desesperada”, José Sant Roz, 2000; “El Jackson Granadino- vida del General José María Obando”, de José Sant Roz, 2000; “MILENIO” de Argenis Rodríguez, 2000; “Visitando Mérida” de Francisco Rivero, 2001, entre otros.
Pero el alma y verdadero corazón del Taller de Literatura, fue el padre Santiago. Entre otras tareas, estuvo en los cursos sobre Gramática que dictó la doctora Marta Estrada; en la conferencia del doctor Luis Vargas sobre Materialismo Histórico y Economía de Mercado; un 18 de diciembre, día jueves, porque en ocasiones nos reunimos hasta en vacaciones, el padre Santiago vino para estar un rato con nosotros. Cada vez que lo visitaba, y esto ocurría al menos una vez por semana, me preguntaba por las actividades del Taller. Lo hacía con cariño, con interés por saber qué estábamos haciendo y a la vez con el dolor de no poderse encontrar por su enfermedad en esas actividades cada jueves. Su libro “Apuntes Idiomáticos” nos sirvió para el curso de Marta Estrada, sus trabajos sobre plantas curativas nos sirvieron para las teorías desplegadas allí por el estudiante Biología y escritor Roger Vilaín.