Tarre Briceño, Gustavo: hijo del cursi y mediocre de Alfredo Tarre Muzi que se vivió como quiso la IV república. Un abogadillo de medio pelo, convertido en copeyano gracias a la carrera camburera que hizo su padre. Esta condenado a anomia total, cuando de pronto apareció la mano de Donald Trump, nombrando presidente interino a Juan Guaidó y entonces salió a la palestra convertido en embajador también interino ante la OEA. Es uno de los seres más repugnantes y canallas que haya conocido Venezuela. Ha pedido a gritos que invadan a Venezuela para que los gringos la liberen y entonces se vuelva a ser feliz como cuando todos lo éramos pero no lo sabíamos… El 28 de mayo de 2014 es señalado por el entonces alcalde del Municipio Libertador de Caracas, Jorge Rodríguez Gómez como uno de los planificadores de un intento de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro afirmando que la dirigente opositora María Corina Machado le escribiría a Tarre Briceño dándole indicaciones para ejecutar «el plan».