Grupo 1BC: Grupo económico 1BC: Petter Bottome, Marcel Granier, Alicia Phelps de Tovar, Alberto Tovar Phelps y Guillermo Tucker Arismendi. Este grupo posee más de 80% del capital social de cinco empresas que operan en Venezuela: RCTV (85,80%); 92.9 FM (87,60%); Radio Caracas Radio (81,75%); Recorland (productora y distribuidora musical) (100%); Línea Aérea Aereotuy (100%); está asociada con la empresa Coral sea Inc.; Coral Pictures, ubicada en Miami, comercializadora exclusiva de las producciones de 1BC en el campo internacional. Fuente: El libro blanco de RCTV (MINCI)
Grupo 1BC: imperio económico que agrupa un conglomerado de Prensa, radio y TV con tuvo durante la IV república enorme influencia en el Gobierno y el mundo político y que se enfrentó a otro conglomerado poderoso, la Organización Diego Cisneros. En su libro «El triángulo de la corrupción»”, Rafael del Naranco se mete en la lucha de estos dos monstruos del crimen y de la estafa nacional. Marcel Granier y Petter Bottome intentaron un embargo contra este libro, el cual analizaba a su parecer la corrupción en España, Italia y Venezuela. En Venezuela, el punto polémico, y por el cual se llegó a la prohibición del libro, es un capítulo titulado «Los mass media y la corrupción». Allí el autor desgrana el poder de los medios de comunicación social; en el caso concreto de Caracas, la lucha dramática entre los dos poderosísimos clanes de radio y TV: los Phelps y los Cisneros.
Grupo 1BC: Del Naranco resume así su capítulo sobre los medios: «Desde hace años, toda la capacidad del grupo Phelps o IBC se ha centrado en influir sobre la opinión pública, para crear y determinar pautas colectivas sobre afinidades y actitudes del pueblo venezolano ante ciertas circunstancias. Tanto es así que realizaron una telenovela llamada Por estas calles, que se escribía día a día y se alimentaba de los sucesos y episodios de la crónica política. Se contaba la historia, por ejemplo, del ex presidente Jaime Lusinchi y su actual esposa, Blanca Ibáñez, antes su secretaria en la Presidencia; se comentaban los escándalos financieros y se ponía en la picota a aquellos personajes que por una u otra razón no eran bien vistos por el grupo IBC». Detrás de todo esto estaba un hombre introvertido, pasional y peleador, que es el estratega de la política del grupo. No es dueño de las empresas, pero la línea editorial y política la marca él». Se trata del presentador y editor de un programa de actualidad, Marcel Granier. Pero el libro dice que el verdadero dueño del grupo Phelps o IBC es Peter Bottome, «hombre de gran simpatía, pero que no siente interés por el mundo político. Lo suyo es el golf, los veleros y los aviones». En Venezuela, los Cisneros y los Phelps libran desde hace años su encarnizada batalla. Llegaron a romper totalmente hace aproximadamente cinco años (y eso que Cisneros está casado con una Phelps…). El triángulo de la corrupción cuenta cosas que no le gustaron nada a Granier. Por ejemplo: «En la ocasión en que Lusinchi regresó de Miami para dar la cara ante las acusaciones que le involucran en el mal uso de la «partida secreta» para adquirir una buena cantidad de vehículos rústicos, conocidos como «jeeps», al acercársele los periodistas, el ex presidente se enfrentó con un redactor del periódico de Granier: «Marcel Granier y su emisora me están calumniando todos los días igual que a mi esposa. Es poco masculino decir que mi esposa es autora de los atentados terroristas, y todos los que se dedican a agredirme son homosexuales. Estoy harto de calumnias y de insultos. Dígale usted a Marcel que es un cobarde»». Esas y otras cosas no le gustaron a Granier y a Bottome, y consiguieron primero retirar el libro de las librerías, y más tarde la prohibición total de que El triángulo de la corrupción fuera siquiera mencionado en los medios de comunicación del país… Por otra parte, se le piden a Rafael del Naranco 50 millones de pesetas por daños morales, para ser entregados en donación a la Policía Técnica Judicial (PTJ), algo como poner precio a su cabeza, ya que este organismo es el encargado por los jueces de hacer todas las investigaciones sobre el periodista. El libro prohibido está siendo fotocopiado y repartido por todo el país, algo que los tribunales no han podido impedir hasta el momento.”