DICCIONARIO DE FARSANTES, el caso de Reinaldo Cervini…

Cervini, Reinaldo: Íntimo de Luis Miquilena. Su padre se hizo inmensamente rico durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero este Cervini (REINALDO) acabó siendo presidente de Pro-Venezuela. Se hacía pasar por izquierdista y revolucionario, hasta que Chávez le quitó la careta. Gozó mucho de una curul como diputado durante la IV república que le negociaba a los masistas dirigidos por Carlos Tablante. Era de los empresarios «nacionalistas» que tenía propiedades en el exterior (Bonaire, por ejemplo) y hacía que le olía bien lo nuestro. En su oficina de Chacao se reunieron los oficiales de la Armada para dirigirse al país el 11-A, grabación que recogió el periodista Otto Neustaldt[1].

Cervini, Reinaldo: Íntimo amigo de Luis Miquilena y de toda esa generación de tránsfugas que lideró el MAS. Su padre se hizo inmensamente rico durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero este Reinaldo acabó siendo presidente de Pro-Venezuela. Se hacía pasar por izquierdista y revolucionario, hasta que Chávez le quitó la careta. Gozó mucho de una curul como diputado durante la IV república que le negoció a los masistas dirigidos por Carlos Tablante. Era de los empresarios nacionalistas que tenía propiedades (mansiones) en el exterior básicamente en las islas del Caribe (Bonaire). En su oficina de Chacao se reunieron los oficiales golpistas de la Armada para dirigirse al país el 11-A de 2002, grabación que recogió el periodista Otto Neustaldt[1].

Cervini, Reinaldo: Fue dos veces diputado al viejo Congreso de la IV República, y con Chávez fue constituyentista en el año 1999. Hizo lo imposible por engañar al Comandante Chávez y en cierto modo lo consiguió. Un día apareció haciéndole una donación de tierras (4.000 hectáreas) a la nación, y el Presidente se lo creyó y entonces en una alocución pública lo identificó como un “verdadero revolucionario”. El 23 de noviembre de 2001, ya del otro lado exclamaba: «…Usted se equivocó Presidente, Venezuela no es Cuba, de aquí no saldremos. Usted carece de cualidad para calificarnos a los que estamos con pleno derecho a no compartir ni su posición ideológica, ni sus actuaciones gubernamentales calificándonos de escuálidos… Los venezolanos aguantamos pero no somos pendejos… Usted no es hombre de dialogo, usted busca la confrontación, no dude presidente que le vamos a complacer…». Hasta aquí el idilio y a Cervini se le acabaron las poses pro-izquierdistas. Fue el final. Chávez les desagarró estas poses a muchos farsantes como Pablo Medina, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez. Ismael García, Vladimir Villegas,…

Cervini, Reinaldo: Ha sido de los mayores terrófagos de Valencia. Sería incuantificable los terrenos que tenía en este Estado. Fue dueño de la propiedad donde se asentaba el safari de Valencia, y cuando quiso convertir esta propiedad en un exclusivo club residencial ordenó la masacre de los animales con expertos cazadores (convirtiéndose él mismo en el más avezado cazador del grupo). Muchos conocidos empresarios de Valencia que le prestaron a Cervini un gran servicio en este exterminio tienen en sus casas hasta patas de elefante, cabezas de tigre, búfalo o leones, pieles de cebras o jirafas…

TOMADO DE Entornointeligente.com / Reinaldo Cervini Viso (1927-2007) / El Nacional / Hijo del empresario Ángel Cervini, era millonario antes de heredar y para principios de los años ochenta su fortuna superaba los 500 millones de bolívares (de los que no eran “fuertes”).

A quien llegó a ser presidente de Pro Venezuela, la organización que fundó su padre junto con otros empresarios, no le gustaba, sin embargo, hablar de su fortuna y más bien disfrutaba recordar su trabajo como promotor de movimientos de solidaridad con Nicaragua y Haití, durante las dictaduras de Anastasio Somoza y la “dinastía” Duvalier, respectivamente.

ESCRIBE LA PEQUEÑA BURGUESA MILAGROS SOCORRO: Ángel Cervini Mazzei (PADRE DE DON REINALDO) había nacido en la isla de Elba (aunque muchos documentos aseguran que nació en el estado Carabobo, Venezuela) en 1901, y cuando tenía 4 ó 5 años llegó con sus padres a Valencia, donde hizo estudios y llegó a desempeñarse como docente en las cátedras de Biología e Historia. Atraído desde muy joven por la brega agrícola, a los 18 años ya era dueño de una hacienda cafetalera en las afueras de Valencia. De regreso a las aulas, en 1922 se graduó de abogado en la Universidad Central de Venezuela y empezó a desempeñarse como asesor legal de firmas comerciales en Puerto Cabello sin abandonar las labores agrícolas. Según dice el Diccionario de Historia de Venezuela de Fundación Polar: “En poco tiempo, las propiedades de los Cervini se ubicaron entre las más importantes productoras de derivados lácteos de Carabobo. A raíz de la muerte de Juan Vicente Gómez (1935), tuvo que vender sus propiedades a precios irrisorios y se trasladó con su familia a Caracas”.

Esa transacción desventajosa tuvo que ver con el hecho de que Ángel Cervini Mazzei tenía negocios y amistad cercana con el general Antonio Pimental, figura prominente del gomecismo, al final del cual muchas de sus figuras visibles fueron perseguidas. En 1939, después de vender las fincas por tres lochas y establecerse en Caracas, los Cervini Viso decidieron hacer un viaje por Europa con prolongada escala en Italia. Marcharon con dos de sus cinco hijos, Lilian y Reinaldo, quien entonces tenía 12 años, casi la misma que su hijo en la aventura de Bonaire. Estaban en París en junio de 1940, cuando los alemanes ocuparon Francia y desfilaron por su capital. Los Cervini Viso consideraron concluida su estancia en el viejo continente y se corrieron a Italia para tomar un barco que los devolviera a Venezuela. Dos barcos salían de inmediato hacia América, el Horacio y el Virgilio. Uno llegaría a puerto y el otro sería hundido con gran cosecha de muertos. Los valencianos hicieron la elección correcta, pero Reinaldo Cervini Viso nunca olvidó que el mar puede ser escenario de catástrofe. De regreso a Caracas, se instalaron en su casa de Cuartel Viejo a Pineda y el muchachito inicio sus estudios de bachillerato en el San Ignacio, entonces en la esquina de jesuitas; y luego, en la senda de su padre hizo Derecho en la UCV.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Ángel Cervini Mazzei tenía clara la importancia de desarrollar el sector industrial con capital nacional y, con esa visión, fundó y dirigió varias empresas. “Se le ha vinculado a firmas industriales y financieras como Mavesa, Las Llaves, Tiquire Flores, Cementos Carabobo, Consolidada de Cemento, Banco Ítalo-Venezolano, Vidosa, Vencerámica, Agropecuaria Tocuyito, Vajillas Carabobo, Banco Nacional de Descuento”, dice el Diccionario de Polar. Se compartía entre sus funciones de empresario del campo y e industrial. Miembro activo de la Cámara de Industriales desde 1940 y llegó a presidirla. Esto, entre una intensa actividad gremial. Con Alejandro Hernández, la fundación de la Asociación Pro-Venezuela, constituida el 7 de julio de 1958, que durante 20 años fue presidida por su hijo Reinaldo Cervini Viso.


[1]                             Véase “El Acertijo de Abril – Relato periodístico de la breve caída de Hugo Chávez”, Debate, septiembre, 2003, pág. 69.

                       























































Cervini, Reinaldo: Íntimo de Luis Miquilena. Su padre se hizo inmensamente rico durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero este Cervini acabó siendo presidente de Pro-Venezuela. Se hacía pasar por izquierdista y revolucionario, hasta que Chávez le quitó la careta. Gozó mucho de una curul como diputado durante la IV república que le compró a los masistas dirigidos por Carlos Tablante. Era de los empresarios nacionalistas que tenía propiedades en el exterior y le olía muy mal todo lo nuestro. En su oficina de Chacao se reunieron los oficiales de la Armada para dirigirse al país el 11-A, grabación que recogió el periodista Otto Neustaldt[1].

Cervini, Reinaldo: Fue dos veces diputado al viejo Congreso de la IV República, y con Chávez fue constituyentista en el año 1999. Hizo lo imposible por engañar al Comandante Chávez y en cierto modo lo consiguió. Un día apareció haciéndole una donación de tierras (4.000 hectáreas que él mismo se había robado) a la nación,  y el Presidente se lo creyó y entonces en una alocución pública lo  identificó como un “verdadero revolucionario”. El 23 de noviembre de 2001, ya del otro lado exclamaba: .»…Usted se equivocó Presidente, Venezuela no es Cuba, de aquí no saldremos. Usted carece de cualidad para calificarnos a los que estamos con pleno derecho a no compartir ni su posición ideológica, ni sus actuaciones gubernamentales calificándonos de escuálidos… Los venezolanos aguantamos pero no somos pendejos… Usted no es hombre de dialogo, usted busca la confrontación, no dude presidente que le vamos a complacer.»

Cervini, Reinaldo: Ha sido de los mayores invasores de tierra en Valencia. Sería incuantificable los terrenos que tenía en este Estado. Fue dueño de la propiedad donde se asentaba el safari de Valencia, y cuando quiso convertir esta propiedad en un exclusivo club residencial ordenó la masacre de los animales con expertos cazadores (convirtiéndose él mismo en el más avezado cazador del grupo). Muchos conocidos empresarios de Valencia que le prestaron a Cervini un gran servicio en este exterminio tienen en sus casas hasta patas de elefante, cabezas de tigre, búfalo o leones, pieles de cebras o jirafas…


[1]                             Véase “El Acertijo de Abril – Relato periodístico de la breve caída de Hugo Chávez”, Debate, septiembre, 2003, pág. 69.

                       























































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