Carmona Estanga, Pedro: Nació en Barquisimeto el 6 de julio de 1941, y sus padres fueron Roberto Carmona Figueroa y Elena Estanga Sigurani, “gente de bien”. De esta sangre, dice el propio Pedro El Breve, “viene pues mi rechazo hacia las dictaduras”. El abuelo de este pequeño gran farsante, fundó en Carora, en 1904 el diario El Impulso. Confiesa Carmona Estanga que a él desde niño lo llenaban de alegría la compra de artefactos electrodomésticos[1]. Estudio en el Colegio La Salle. Se graduó de economista en la Universidad Católica en 1964, y desde entonces se consideró un hombre “inquieto”. Mediante grandes palancas, a los 23 años, pasó a trabajar en la Misión de Venezuela ante la Comunidad Económica Europea en Bruselas, bajo las órdenes de Octavio Lepage, entonces embajador en Bélgica.
Carmona Estanga, Pedro: “En 1976 hice realidad un viejo sueño: volar. Adquirí una noble “Bonanza” que me acompañó durante 25 años, hasta el día en que salí al exilio[2]”. A partir de entonces comenzó a adquirir propiedades en las islas del Caribe y en Florida, EE UU. En 1979, Luis Herrera hace a Carmona Estanga, embajador en Perú. En 1985, pasa a ser Director Comercial Corporativo de las industrias Veneco C.A., cuyo presidente era Pedro Salom Power. En 1998, Carmona Estanga acepta la postulación a Senador (por el Estado Lara) por “Proyecto Venezuela”.
Carmona Estanga, Pedro: A este Pedro El Breve, le parecían supremamente ingeniosas consignas contra el Presidente Chávez tales como “Chávez, sacrifícate por el país, pégate un tiro”, “Chávez, ahógate en el mar de la felicidad (Cuba)”[3].
Carmona Estanga,
Pedro:
Empresario que se había criado según los principios de la CIA y del Opus Dei.
Cuando Chávez tomó el poder en 1998, se reunió con el Departamento de Estado,
CAP y Gustavo Cisneros, y acordaron darle al nuevo mandatario un año de plazo
para que diese francas muestras democráticas antes de activarse un conjunto de
planes que lo sacarían del poder. Ya para el 2000 estaban listos todos los
elementos para procederse al gran ataque, que estarían dirigidos por los dueños
de los medios de comunicación. Luego de muchos intentos fallidos, la primera
gran prueba de fuego fue el paro general del 10 de diciembre de 2001.
Posteriormente el golpe del 11-A de 2002, y este mismo año huyó a Colombia, y
siguió trabajando con la CIA y el gobierno de Álvaro Uribe Velez, en un intento
por introducir paramilitares en Venezuela. Caro, Rubén Alfredo: Individuo de Número
de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, Profesor jubilado de la
UCV, Consultor Petrolero, miembro del Grupo
400+ (G-400+). Véase Grupo 400+ (G-400+).