José Sant Roz
17 de enero -2020: aquí en la aldea La Coromoto, hemos tenido cuatro días ininterrumpidos con electricidad.
Día nublado con una muy leve llovizna lo que quiere decir que el sol saldrá dentro de poco con todas sus fuerzas. El terreno está muy seco. Hay poca agua en los veneros, en las fuentes y en los ríos. La sequía se nota severamente en nuestro huerto y en la siembra de café y en el cambural. Hay por doquier hojas como metálicas que saltan apenas uno las pisa, pasto y monte reseco. Las matas están ya implorando un poco de agua. El limonero tiene apenas siete limones, y algunas de sus hojas se resienten con una plaga que las quema. Lo que se está poniendo bello es el níspero que al parecer le presta el verano. La mata de navidad comienza a empinarse. Igualmente crece con vigor la chirimoya y el higo. Yo me pongo a recoger un poco de café que aún en diciembre sus pipas estaban verdes.
A las 10 de la mañana sale el sol con toda su fuerza.
María Eugenia saca la lavadora y se pone a lavar ropa acumulada de hace un mes.
Llega visita a la 11 de la mañana cuando sorprendentemente cae una llovizna: se trata del señor Corsino con sus dos hijos Enrique y Manuel. Nos traen un litro de leche y una cesta con cambures verdes. Poco después se incorpora otra visita, la del ex alcalde de Canaguá Carlos Chacón a quien teníamos tiempo sin ver. Allí nos estamos conversando hasta el mediodía. Saluda Carlos al señor Corsino y éste le dice que ahí va él sobrellevando el problema de su ceguera. Le contesta Carlos que mientras esté bien del pico lo demás no importa.
El tema del momento es el grave problema de la incomunicación en el pueblo: CANTV no funciona para nada. Que llegan al pueblo bandadas de técnicos para inspecciones, y muchos lo que hacen es llevarse quesos de los humildes pobladores quienes en ansiando que de una buena vez se les resuelvan este penoso problema, terminan obsequiando sus productos, en retribución a los supuestos “esfuerzos” de estos vivarachos…
Da ya miedo verlos en el pueblo porque a lo que menos aspiran es a llevarse un queso, un costal de café o un racimo de cambur…
Por otro lado, da dolor ver cómo se han desmantelado en todo el país miles de antenas satelitales que se instalaron en las escuelas para que los muchachos pudieran tener internet. Solamente en el municipio Arzobispo Chacón de Mérida (Mérida tiene 23 municipios) se instalaron 92 antenas satelitales de las cuales apenas si quedan unas veinte en funcionamiento. Hay quienes se cogieron estas antenas para uso privado, es decir se las llevaron para sus casas. Ese fue un esfuerzo gigantesco hecho por el Comandante Chávez. La antena de la escuelita de La Coromoto tiene un desperfecto en el Decodificador, y pese a los reiterados viajes que Ángel ha hecho a Mérida no ha podido conseguir una solución en las oficinas de CANTV.
¡Cuántos kilos de queso y de café le ha costado al pobre Ángel todas estas diligencias ante funcionarios del Estado!
Ha subido gente para ver la propiedad de Neptalí, quien la está vendiendo. ¿Pero para donde cogería Neptalí si llega a vender? Carlos Chacón dice que el mejor lugar del mundo está en Canaguá.
Ángel y Enrique pasaron la segunda semana de enero trabajando en la finca de su primo Onofre, quien les pagaba diariamente por recoger café, tres kilos de pipas en laja o un kilo y medio de queso, además de los tres “golpes” bien resueltos.
Nos visita la vecina Engracia y nos obsequia un kilo lentejas. María Eugenia le retruca con un kilo de pasta. Todo por aquí se va desenvolviendo mediante rueques de víveres, comida y servicios.
Ángel baja al pueblo y volverá por la noche.
Saludo a Ramoncito, un chamo de veintidós años casado con la muy joven Francis. La ocupación de Ramoncito es arreglar motos en el pueblo un oficio que aprendió en Barinas. No le atrae el trabajo de la agricultura. Ramoncito vive a un kilómetro y medio de nuestra casa, vía El Cobre, en un hermoso paraje, con una vista espectacular de todo el boquerón de la aldea, desde los predios del señor Antonio Rojas hasta la escuelita (frente a nuestra casita).
El mal que más se presenta en esta región es un problema en los riñones de las personas. Un mal que tiene a muchos canagueros haciéndose diálisis en Mérida. Así está en estos momentos padeciendo dolores Francis y también nuestra vecina Engracia.
(Continuará)