Un plan económico y de gobierno socialista por JM Rodríguez

Lo que presento en el adjunto, rompiendo con mi tendencia a la brevedad, no es confidencial pero sí reservado a los camaradas que comparten las mismas angustias frente a lo sobrevenido

 

  1. Rodríguez

 

Es inevitable para los políticos que, en sus discursos, intenten llegarles a todos aquellos que suponen correligionarios o posibles candidatos a serlos. El problema está en como luego convertir tal amplitud en acciones. En el discurso del Presidente de este jueves 24 de mayo, evidente y compresiblemente amplio, él mismo se encargó de hacer la concreción para que no quede espacio para la duda: Tengo 6 líneas de acción para trabajar en este nuevo período y creo en ustedes, alcaldes, alcaldesas, gobernadores y gobernadoras, en que trabajaremos con el pueblo para lograrlo Y enumeró esas líneas:

Primera: Impulso del diálogo, la reconciliación y la pacificación entre los distintos sectores políticos, económicos y sociales del país

Segunda: Rediseñar el sistema de distribución, de venta y de fijación de precios de bienes básicos y de servicios a nivel nacional. Impulsar un nuevo acuerdo económico con los empresarios privados y públicos del país, para recuperar la economía de la nación

Tercera: Apoyar una lucha renovada contra la corrupción y el reimpulso de una nueva ética ciudadana y patriótica

Cuarta: Promover el fortalecimiento y la ampliación de los programas de protección social, entre ellos el Carnet de la Patria y los Clap

Quinta: Defender a la nación y a la Constitución ante los ataques y las conspiraciones tanto nacionales como internacionales.

Sexta: Ratificar y construir el verdadero socialismo

 

Sin pretensiones de dar clase de marxismo, es suficientemente claro que lo esencial del socialismo es una nueva forma de producción, absolutamente diferente. Y es ahí donde ubico la ambivalencia que el Gobierno ha mantenido durante los últimos cinco años. Y ella se aprecia de diferentes maneras, seguramente en el nuevo Plan de la Patria, cuyo contenido no ha sido hecho público, pero sí la llamada Hoja de Ruta que supuestamente ayudó en su elaboración. Allí se dice: El tema ya no es recomponer el sistema económico. Es tomar lo que se deba tomar de actores y capacidades productivas, ampliar y liberar las fuerzas productivas, fomentar y ampliar las condiciones y universo de los actores económicos, incluidos los pequeños, medianos, comunales, mixtos, privados, estatales

 

Sin dudar que, durante el tiempo que dure el parto socialista, subsistirán formas antagónicas de producción, me resulta difícil entender que, sin estimular las nuevas y dejar de su cuenta a las viejas, estemos marchando por el camino cierto. Por eso me atrevo a pedirles a los revolucionarios, específicamente a aquellos que están en la Asamblea Nacional Constituyente, que discutan la posibilidad de construir un plan económico, es también político, que nos coloque efectivamente en ese rumbo.

 

No pretendo listar su contenido, no tengo la sabiduría y menos, la arrogancia para hacerlo. Lo que si acotaré son dos cosas:

La primera: No puede ser un plan de emergencia, algunos lo llaman de los 100 días. Un plan como ese, que es necesario en razón de la crisis, es tarea del Ejecutivo Nacional y supongo que están en eso. Hablo de un plan nacional para los próximos seis años. Me refiero al Plan de la Patria 2019-25, ese que no ha sido conocido ni aprobado por la ANC.

La segunda: Tal plan le corresponde hacerlo a la ANC. Y son cuatro las razones para ello:

1º. Es en este momento, por lo menos en teoría, la máxima autoridad. Así está facultada por el artículo 347 de la Constitución.

2º. Fue electa por más de 8 millones de votos, que representa el 53% de los que ejercen tradicionalmente el voto. Bastante mas que el que acaba de elegir al Presidente.

3º. Está constituida por 540 miembros de todos los niveles sociales y económicos, que han coincidido en defender los intereses nacionales con un proyecto socialista.

4º. Porque la necesidad de contar con un plan de avance hacia el socialismo no puede ser distraída con expresiones triunfalistas y menos conciliadoras.

Estamos aún en posibilidad de lograr este propósito. Para eso podrán apoyarse en el trabajo realizado para el Plan de la Patria, y debería contar con el respaldo de la estructura técnica y profesional del Ministerio que lo liderizó. Un plan así debe ser aprobado por la ANC, pero, más importante aún, deben someterse a referéndum aprobatorio las reformas constitucionales que sean necesarias para darle sustento jurídico a las nuevas estructuras del Estado que en el plan se propongan. Todo esto pudiera estar listo y aprobado para antes de la toma de posesión del Presidente, en enero del 2019. La patria se los agradecerá y, también, los revolucionarios del mundo que aún tienen puestas sus esperanzas en nosotros.

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