Heróico fue llegar aquí. Continuar será titánico

Por: Carolina Villegas

Hugo Boss fue el empresario alemán que fabricó los elegantes uniformes de las SS (aunque fue otro -Karl- quien los diseñó), así como en general los uniformes del ejército y de la juventud hitleriana durante la Segunda Guerra Mundial. Hugo Boss fue un nazi convencido y militante, que no dudó en utilizar la mano esclava de los judíos que trabajaron de manera forzada en sus talleres. Aunque fue condenado por colaborar con el régimen nazi y pagó una importante multa por ello, fue casi setenta años después cuando la actual firma Hugo Boss, fabricante de trajes de alta costura para caballeros, pidiera perdón ante los sobrevivientes por lo que en el pasado hizo su fundador.

La guerra económica, cuyos frentes de batalla son diversos, cuenta con una maquinaria empresarial apátrida que no está dispuesta al sometimiento ante el “precio justo” y mucho menos ante el Poder Popular; antes prefiere enterrar vivos a los pollitos en zanjas cavadas a propósito, dejar pudrir cualquier alimento o ralentizar el uso de los recursos destinados a la importación. Kellogs, la empresa del maíz en hojuelas, abandonó el país dejando a sus trabajadores a su suerte, y al resto de los venezolanos en la esclavitud de un sistema comercial de criminal hiperespeculación auspiciada por grupos empresariales poderosos y un comercio que hace juego con la ausencia de control. Un hecho simbólico de gran importancia con las plantas de esa empresa, es que sus trabajadores tomaron el control de la situación y por lo tanto de la producción. Y será simbólico hasta que demuestren el poder de la autogestión durante dos o tres años, sin que permitan decaer la administración y producción, dominando el tema de la marca registrada. Sin embargo, y aún frente a casos como el de Kellog’s, la lógica del trabajo sigue siendo el de la burguesía, dueña de los medios de producción, de las marcas y el “know how”; por lo tanto, ¿cómo producir lo mismo y de la misma manera?

El “Producto”, como objeto de consumo, perfectamente identificable y separado de otros productos, es una creaciòn empresarial, según el modo en que quiere el empresario que sea consumido en la medida que ha sido estudiada para lograrlo. Así que la lógica de la producción no es sólo de un producto específico, creado por una compañía burguesa de una determinada forma y con los medios de producción dispuestos para eso, sino que es un producto que exige ser consumido de determinada manera, y en torno a esto se organiza la empresa y el sistema de producción. ¿Pueden entonces los trabajadores “producir” alimentos para el pueblo? Es más bien una pregunta sobre si los trabajadores continuarán la producción de un objeto para el consumo, que pertenece a otro, es decir, al empresario.

El gran empresario no sufre el problema de la condena social: simplemente es dueño no sólo del medio de producción, sino de la manera de producir. Conduce una lógica de trabajo de la cual el pueblo es ajeno, debido a la particularización del trabajo por áreas, instancias, jefaturas,… es decir, lógicas organizativas empresariales. El Poder Popular es otra cosa, requiere una disciplina diferente formada sobre la conciencia de clase, en un necesario acuerdo de logro en común, en la comprensión de que tanto los medios de producción como la forma de producir son un bien social y que por lo tanto pertenece a todos; es decir, una organización de base y conciencia social.

Cuando Chávez nos habló sobre “Comuna o nada”, nos abría el camino hacia la soberanía, hacia la necesidad de seguir adelante en conjunto, bajo el imperio del interés común, con la exigencia y el necesario desarrollo de planificación, técnica y conocimiento soberano. ¿qué queremos alcanzar? ¿cuánto y cuándo lo lograremos? ¿Queremos producir hojuelas de maíz tostadas? ¿Tendremos un sistema de transporte que permita su distribución? ¿Cuántas comunas se verán involucradas? ¿los consejos comunales introducirán los proyectos para mejorar la vialidad de las zonas por donde pasará el transporte del Conflei? ¿Será Kellogs una empresa social de ahora en adelante, o sólo será un conjunto de trabajadores replicando un know how que hará más famosa una marca?

Tenemos el Plan de la Patria, el Presidente Maduro ha convocado al diálogo con todos los sectores del País; y es trabajo de la Asamblea Nacional Constituyente el escenario natural para que esos sectores del pueblo discutan las propuestas entregadas, y sabemos que han recibido muchas por cada sector. ¿Seguiremos en el esclavismo de la lógica empresarial, o convocaremos al pueblo para seguir contruyendo el Poder Popular?

Los empresarios desleales no tienen problema en pagar multas, pero dificilmente pidan perdón al pueblo. Hay que dar más poder al pueblo.

¡¡¡¡Viviremos y venceremos!!!

saracolinavilleg@gmail.com

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